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A B C D O M I N G O 13 D E O C T U B R E D E 19? g. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 44. INFORMACIONES Y NOTICIAS E l A l d e a n o y R e v e r t i t o nuevos en esta plaza. ¿Quien, J o s e l i t o? ¡E s e murió en Talavera! U n ruego a la empresa EN SEVILLA 1 suelo con un gran gesto de hombre, volvió la cara y recortó muy bravamente. Todavía, al hacer el primer quite, toreó tan gallardamente por faroles, que todos nos sentimos de Alcalá del Río y batimos en su honor palmas fervorosas. Pero lo bueno acabó allí... Achuchaba el torillo a la hora de la muerte, y Revertito fué a agravar el peligroso detecto con el costante codilleo de su faena, iniciada con dos desagradables acosones y un nuevo molestísimo revolcón, y toda ella apurada y deslucida, falta de h i l ván y denuedo. U n pinchazo, saliendo por delante; otro, acometiendo desde lejos, y media estocada alta, entrando recto y sufriendo un derrote, acabaron con el bicho. Y Revertito, sin la soñada compañía del clamor unánime, pasó a la enfermería, de donde regresó poco despés. Desanimado por la adversa iniciación, el joven espada no tuvo coraje para cambiar las tornas en su favor, aprovechando la buena condupta del sexto bicho- -el lucero de la tarde- -que siempre arremetió con suavidad, como en el utópico empeño de inducir a los toreros a que se le arrimasen un poco. Manolito lo lanceó, perdiendo grandes extensiones de terreno, y luego, con la 1 ES A l d e a n o y R e v e r t i t o nuevos en esta plaza Muy poca gente acudió a la novillada de ayer. E n el tendido eran, probablemente, mayoría los paisanos del joven Revertito, cariñosamente propicios a dar al muchacho, en el difícil trance del debut en Sevilla el aliento cordial de su presencia. E n la tarde l u- OSELITO: HABLAR i CON LAS CIEN GANAS QUE TENGO DE LA YO DE DE U N TORERO TIERRA... PRIMERA COGIDA DE REVERTITO miñosa y templada de este Día de la Raza, la pobre fiesta nacional no suscitó, como en tiempo mejores, pasión y hervidero de muchedumbre, ayer encaminada, con bulliciosa animación hacia los espectáculos deportivos. ¡Entre todos la matan, y ella sola doblará! L a corrida, por su desanimado fracaso, no mereció mayor curiosidad. A la expectación promovida por los aires de fuera que nos trajera el eco de las ovaciones que por ahí ha ganado el Manuel García de hoy, sucedió, según es tradicional, la decepción más amarga. Y los camaradas del alcalareño no quisieren aventajarle n i en tanto así... Y eso que Revertito comenzó con muy buenos ánimos. Cuando su primer nov i l l o- -a l que iba lanceando con arrojo, aunque sin estirar ios brazos- -le prendió por la ingle izquierda y le dio una aparatosa vuelta sobre el pitón, el chiquillo se alzó del CANTIMPLAS REMATANDO DILLA UN QUITE DE RO- UNO DE LOS TOROS DERRIBANDO CONTRA LA BARRERA franela, n i paró un momento, n i quiso aguantar, ni- -como obedeciendo a alguna promesa- -consintió nunca en estirar los bracitos. t n pinchazo sin querer llegar al cruce, precedió a media perpendicular, entrando bien, y, por fin, un descabello a la segunda remató tantas contrariedades. E l cronista, siempre paternal, supone que hoy Revertito volverá por su fama, libre de la turbación del debut. También debutaba Francisco Gómez (El Aldeano precedido- -si no estamos equivocados, como siempre- -de un renombre de espadachín que, naturalmente, no quiso confirmar. Generalmente, entra derecho- -esto sí- mas no se ciñe al cruzar, y a veces, alguna mirada a retaguardia o determinada salida harto apresurada, con lanzamiento fuera del recinto amurallado, no dan de su entereza una idea del todo satisfactoria. Con la capa, alterna los lances ceñidos con los trapazos por la cara- -éstos fruto de un espíritu que duda- 3 con la muleta es nulo: no consiguió sujetar al segundo, que se le iba, ni dio un sólo pase que mereciera tal nombre al quinto- -nerviosísimo y poderoso- -antes de que el bicho quedara aplomado, por un pinchazo y una estocada caída, a la que siguieron un metisaca volviendo la cara, un pinchazo a toro humillado y otro espa- dazo, en la fachada izquierda, acometiendo bien. A su primero habíale entrado varias veces en una, el estoque quedó envainado en el costado de allá. A l cordobés Cantimplas lo encuentra el cronista bastante bajo de forma. Nunca fué muy brillante en la práctica de las suertes, pero antes ponía en la lidia entusiasmo, arrojo y un gran conocimiento de lo que hacía. De todo esto escasea a esta hora. T o reando de capa, toda la tarde anduvo falto de sabor y de ángel; con la muleta no se confió n i en el primero, que se quedaba por el lado izquierdo, ni con el cuarto que, pegajosillo, sólo requería una mano experta que lo castigase. Estoqueando, en éste oyó un aviso, y en el que abrió plaza estuvo breve. A y e r n i al banderillear le acompañó la fortuna. Los novillos de D. Carmen de Federico, bien presentados y recogiditos de cabeza. E n este aspecto, el de más respeto fué el último, muy astifino. Salvo el segundo, que se iba suelto, y el quinto, condenado a l a negra colgadura denigrante, cumplieron con los ¡varilargueros. E l encaperuzado, por sus rápidas arrancadas y el nervio con que se revolvía, se hizo peligroso para los toreros, entre los cuales sólo el Rerre supo l i diarle como el caso requería. -Juan María Vázquez. EN MADRID ¿Quién, j o s e l i t o ¡E s e en Talavera! murió P o r la ancha carretera castellana, en triste comitiva hacia Madrid, se oyen roncos, trepidantes- -más que trepidar se diría que lloran también- -los motores de los autos. Nadie habla en el interior de los coches. Únicamente el ruido de los claxotis, de vez en vez, interrumpe el silencio de la noche. E s primavera, hace calor, y, sin embargo, todos sentimos frío... Así regresábamos de un pueblecito toledano, el 16 de Mayo de 1920, varios aficionados a nuestra incomparable fiesta... ¿Qué por qué me he acordado yo ahora de eso? N o lo sé. ¿Qué este preámbulo, algo fúnebre, resulta de muy mal gusto y poco a propósito para una crónica taurina? K s posible... ¡Talavera de l a R e i n a! ¡Joselito! ¡16 de Mayo... P o r l a ancha carretera castellana parecen que lloran hasta los motores de los autos. A y e r se verificó en M a d r i d una corrida extraordinaria a beneficio del Montepío de funcionarios de la Diputación Provincial. Se