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A B C. M A R T E S 15 D E O C T U B R E D E i g EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 7 93 a todas las jóvenes naciones hispanoamericanas, desde Méjico hasta la fa agorna. Y a lo dice acertadamente García- Mansilla en su discurso ante los representantes diplomático- de la América española: F. l nexo, pues, que mantiene troncalmente el hispanoamericanismo es la lengua, caudal depositado por el genio de España allende los mares. Este soberbio exponente de común hermandad constituye una excepción histórica, y encierra, a la vez, un privilegio de incalculables beneficios, que tenemos el deí ¿r imprescindible de cuidar y defender, no sólo por venerables lazos sentimentales, sino por un verdadero instinto de conservación, si queremos saivar influencias más o menos directas, aprovecharnos de valores literarios económicos, científicos y artísticos, en cada uno de nuestros países respectivo frente a poderosas actividades que ejercen una muy legitima ley de la vida: la competencia. No puede ser más clara la alusión, que encierra, además, una muy saludable advertencia a los países hispanoamericanos. Por algo señala el autor, de paso, la activa propaganda que en este terreno llevan a cabo Francia, Inglaterra, Alemania e Italia, para contrai restar ¿a innegable influencia del idioma español allende los mares. Aspira García- Mansilla a que los hispanoamericanos conscientes se unan para la detensa del castellano, manteniéndolo siempre íntegro en su constitución gramatical. H e aquí lo que me parece la clave del discurso y lo que debiera meditarse en España, sobre todo en aquella? i egiones donde en la escuela y desde el pulpito se intenta, insensatamente, extirpar el idioma castellano. Por eso debe subrayarse: La diversidad de lenguas no es una ventaja. Ha sido uno de los mayores obstáculos con que en todos tiempos tropezaron el progreso v la armonía de los pueblos. Un idioma poco conocido implica una minoración, es como un elemento aislado. CAION D E SASTRE Remiendos de actualidad E l cronista mira una vez más- ¡ay, tantas! -la inmaculada desolación de la cuartilla. T i r a sin saber porqué, el cigarrillo que acaba de encender, y luego contempla un instante con ojos estúpidos la cerilla que sostiene entre los dedos, enferma de tortícoLis la obscura cabeza chamuscada. Suena un timbre, y el sonido se expande y corre como un chorro. Entra el secretario con un paquete de volúmenes nuevos que ha mercado en l a Feria del Libro. Entra un botones con una invitación para el banquete en Lhardy al gran escritor Antonio Gómez Restrepo. Entra un amigo con dos billetes para la corrida de toros. Entra una doncellita con una caja de cigarros habanos, el esperado regalo que le debía al cronista el maestro Lasalle. Ahora todo eso se le antoja temas para una crónica de actualidad, que será una especie de pussle. algo así como esos programas de concierto sinfónico que adereza a capricho el archiecléctico cappel meister de Madrid. E l zeppelin de un puro negrea sobre la candida llanura de papel; arde en la punta la hélice- -lumbre del cigarro- -y vuelan las primeras patitas de mosca. Hemos tenido en Madrid, ahora mismo, la Semana del L i b r o mejor aún, la Fiesta del L i b r o pero del libro nuevo, del libro flamante, planchados aún, como los pemiles del pantalón de un gomoso, los dobleces de sus pliegos sin cortar. Porque no se ha tratado de aquellos otros libros que, por mal leídos y peor olvidados, se ofrecían menesterosos, en desvencijados tablones, en las mañanitas de otoño o primavera por el Salón del Prado, como aquellos sus hermanos que en el puente parisino, entre el chatelet y ¡Sabias y consoladoras palabras en boca el boal mich, oreaban al fresco aire del Sena de un hispanoamericano, que olvida voluntariamente los regionalismos separatistas, capaces de desmembrar a España y convertirla en una grotesca Torre de Babel! Es precise repetirlo y vocearlo ante todos los españoles: un idioma poco conocido es como taiSerrano, 5 elemento aislador. Ignorar o renunciar a ALTA COSTURA castellano es desarraigarse del tronco común, Robes. Mantean Fourrurcs. ser extranjero para el resto de España v casi inexistente, no sólo en l a inmensa HispanoPresenta su nueva c o l e c c i ó n de modelos. américa, sino en el mundo entero. Porque el castellano nunca podrá admitir serias conpetencias dentro de la Península, sin graves perjuicios y limitaciones para quienes intentan combatirlo. Y es, además, un idioma universal, el de mayor extensión, con el inglés, en el planeta, por lo cual difícilmente se anulará su enorme influencia. Mas no dej a r í a de ser molesto y hasta ridículo el día en que un español se sintiera como en su segunda Patria en L i m a o en Bogotá, y tuviera que solicitar el auxilio de un intérprete a orillas del Cantábrico o del Mediterráneo. Esperemos que- tal absurdo no llegue nunca a suceder, y si alguna significación tiene la llamada Fiesta de la Raza es H A B I T A C I O N E S C O N B A Ñ O X P E N S I Ó N el de acrecentar este concepto de universaliC O M P L E T A D E S D E 25 P E S E T A S dad entre cuantos hablamos en español. Ahora el Gobierno y la misma Real Academia Española- -que vela por la pureza del idíoa ma castellano, aunque acoge en su hospita- -eu ra ratas- m- -wti L 3 ft lario seno a los académicos regionales -E L M E J O R C A L Z A D O SIN DISCUdebieran poner en práctica algo de lo que esboza el culto diplomático, respecto a su S I Ó N doscientos m ó f l e l o s nuevos. proyectada Asociación Cultural HispanoGRANDES EXISTENCIAS PARA americana para conservar el idioma. Quizá COLEMIAl. ES parezca el intento demasiado arduo, vago y quimérico. Pero m á s difícil fué conquistar y civilizar a América. Y sin embargo, lo lucieron los mismos españoles. su polilla de biblioteca tumbados a l a bartola en los tenderetes ambrlantes de los bouquinistes. Ahora los libros se han aposentado en las aceras elegantes, las más céntricas de la urbe- -Puerta del Sol, Arenal- -como los barmanes que en las terrazas de las botillerías se aperitizan de cocteles ante los hongos férreos y marmóreos de la fantasía de Benjamín Jarnés. Y ahí están todos: un femándesfleres le hace muecas a un ceadequeiros; un güidodaverona sonríe a un albertoinsúa; un bernardshaw mira de reojo a un pirandeHa, y el soldado alemán Remarque se exhibe del brazo de nuestro españolísimo conde de Romanones. Y mientras el libro se echa a la calle el editor nos echa de comer. L o digo porque la Sociedad Iberoamericana de Publicaciones ha sentado a comer por su cuenta a medio Madrid literario en torno a la gran figura de Antonio Gómez Restrepo, el polígrafo colombiano, a quien llamamos maestro con justa y sincera pleitesía, que es de la raza magnífica de los Montalvo, de los Cuervo y de los Rodó, crítico poeta y poeta crítico, v siempre buen conservador y buen animador del rico y sonoro castellano, ora en una exaltada impugnación parlamentaria, cuándo en las almibaradas y sutilísimas razones de un diplomático mensaje, ya en las sopesadas opiniones, por m i tad favorables v adversas, de un ensayo, o bien ensartando en el hilo de oro de su inspiración las once perlas de un endecasílabo. Gómez Restrepo se llevará como regalo inolvidable una magnífica idea de nuestra república literaria, y, mientras tanto, nuestros libros se echan a la calle, vestidos de fiesta y nosotros cenamos con el editor. Quisiera ir a los toros de esta tarde; pero tengo miedo, porque torea el muchachito vestido de oro, el- hijo mayor de Manolo Bienvenida, que es mi torero. E n una ocasión dije que de haber tenido alguna reputación de taurómaco me la hubiera jugado toda poniéndola a! triunfo del catecúmeno. Hov lo vuelvo a decir; pero tengo miedo. M e consuela pensar que él chico no lo tiene. Y o le vi jugar al toro cuando era niño, v ahora sigue jugando con la jnisma aleg r í a pero con la seriedad de un hombre, aunque no es hombre todavía, porque i. faltan tres meses para cumplir diecisiete años. Como no es un torero de campo, sino de Academia, su manera tendrá siempre m á s de gracia que de dominio, más de lidia que de caza, más de arte que de e n g a ñ o más de juego que de burla. Este muchachito aprendió a torear con la cesta de mimbre, y toreó después al dictado mientras su padre le leía la asignatura. Desde aquel Lagartüo, que elevó a categoría de arte l a pelea ruda, por innata euritmia de su persona; desde aquel Guemta, que aprovechó el milagro natural de sus facultades; desde aquel Joselito. suma, cifra y compendio a t á vico de todas las doctrinas de Fernando, el Galio, adivinadas por instinto; desde aquel Juan Belmonte, inventor de un toreo que a nadie le había visto, este chiquillo de Bienvenida es el primer torero teórico que halló la práctica feliz; si se pudiera, yo diría que es el primer torero universitario. Viere de las aulas del llamado Papa neqro: calle del Marqués de Paradas, n ú m e r o 33, Sevilla. Dios salve a Manolito. Mejías Bienvenida, el torero del porvenir! Qué agradable es a veces, aunque se fasHcüe el lector- -de rodillas le pido que me oerdone- ser absurdo e incoherente, como nuestro entendimiento. como nuestro espíritu, como nuestra v i d a! FELIPE SASSONE mea CAMBG 8 STRIAIB HOTEL roeJtSTIO- SEIfiLLB ALVARO A L C A I A G A L 1 A N O A C A D E M I A SAN J O S É A R E N A L 25 P r e p a r a c i ó n 50 pts Rijos tío militar, SO pts. MAGNIFICO l- NTERNADO ACADEMIA GENERAL MILITAR
 // Cambio Nodo4-Sevilla