Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MADRID- SEVILLA 18 D E O C T U B R E DE 1929. N Ú M E R O JA jk Y X m IJ H DIARIO I L U S T R A DO. AÑO VIGÉSIMO Q U I N TO 4 SUELTO, 10 C T S m N. 8.36 g g F U N D A D O E L i. D E J U N I O D E 1905 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A E L P R E S I D E N T E D E L A REPÚBLICA PORTUGUESA FUÉ A C O G I D O AYER E N M A D R I D C O N E N T U S I A S M O Y CARIÑO F R A T E R N A L L a personalidad del general C a r m o n a Animación en las calles. del N o r t e L a llegada. E n el Palacio Real. Las tropas de la carrera. En la estación Lo E l desfile de las tropas. Manifestaciones de entusiasmo. que dice el general P r i m o de Rivera. A l m u e r z o íntimo. C o m i d a de gala en el regio alcázar. El saludo del Rey de España al presidente de la República portuguesa ha sido, con elocuencia insuperable, exponente de los íntimos sentimientos de España hacia Portugal; sentimientos de hermandad peninsular, de recuerdo gratísimo, de empresas gloriosas nunca truncadas, aunque transitoriamente interrumpidas, por acaecimientos históricos. Madrid, al engalanar sus edificios, al suspender el tráfico de su vida laboriosa y al congregarse para recibir y aclamar al jefe de la nación hermana, no se ha limitado a cumplir deberes de cortesía para con el ilustre visitante, ni ha procedido como quien acata preceptos protocolarios. Madrid, corazón de España, que es toda corason, ha puesto en la acogida al general Carmona efusión fraternal, y ha aplaudido, en un hombre, a la personificación de la gesta inmortal en que iban juntos a ensanchar el mundo las naos y los galeones de lusos y de españoles, tremolando unidos- -como hoy han tremolado en Madrid- -ios estandartes de ambos países. Antaño, azul de cielo, con bordadas quinas, y morado el pendón ennoblecido con el simbólico castillo... Hogaño, rojo y verde y rojo y gualda. Para campañas de paz, vuelven a flotar, enlazándose, las banderas de dos pueblos epopéyicos. Así lo entienden ambos países, que sobre bases de cariño cimentan su futuro de prosperidades recíprocas. Bien venido sea a España el insigne mensajero del espíritu y de la grandeza de Portugal. su posición era muy modesta, e impuesta, por un lado, por las limitaciones de una paga exigua, y, de otro, por las atenciones de una familia numerosa. E l general Carmona, llegado al Gobierno con una gran reputación de hombre culto, ponderado, austero y de severas costumbres, no tardó en ser elevado por los misel del Sr. Ivens Ferraz, que sustituyó á aquél recientemente en ei ejercicio del P o der, y que a r, o presidente del Consejo de ministros acompaña al jefe del Estado portugués en su viaje a España. Animación en las calles M a d r i d 17, 7 tarde. Con motivo de la llegada a M a d r i d del presidente de la República de Portugal, general Carmona, la animación esta mañana era extraordinaria, principalmente en la calle del Arenal, plaza de Oriente, calle de Bailen, plaza de España y paseo de San Vicente. Los edificios públicos lucían colgaduras y ondeaba en ellos el pabellón nacional. Los Bancos y muchas Sociedades particulares también aparecían engalanados. E l comercio cerró y en las oficinas públicas se suspendieron los trabajos. Los tranvías llevaban empavesados los trolleys con banderas portuguesas y españolas. Todas las casas de las calles del trayecto desde la estación del Norte estaban revestidas con colgaduras, y las farolas del alumbrado público mostrábanse ornamentadas con banderas portuguesas y españolas entrelazadas. Puede decirse que Madrid presentaba el aspecto de los días de gran fiesta, dándole mayor brillantez lo espléndido del tiempo, verdaderamente primaveral. A las diez quedaron formadas las tropas desde la estación del Norte al Palacio Real. Frente a éste, en la plaza de Oriente, se levantaba una tribuna, destinada al Cuerpo diplomático extranjero. EL P R E S I D E N T E D E L A REPÚBLICA PORTUí GUESA, G E N E R A L C A R M O N A L a personalidad del general C a r mona E l general presidente de la República de Portugal, D Antonio Osear de Fragoso Carmona, es una figura que ha logrado el máximo respeto en su país, por sus virtudes de austeridad, sacrificio y patriotismo. E l general Carmona era gobernador m i litar de E v o r a en el mes de mayo de 1926, en que el Gobierno que ocupaba el Poder, de marcado carácter izquierdista, fué derribado por el golpe de Estado del general Gomes da Costa. Este, apoyado por la masa general del Ejército, ocupó algunas semanas el Poder como presidente del Consejo y jefe provisional del Estado, asumiendo en su mano el Poder ejecutivo sin restricciones. Las diversas regiones militares designaron en aquel movimiento un representante y por este camino advino al Poder, ocupando la cartera de Negocios Extranjeros el general Carmona. E s conocida y popular en el vecino país la sencillez de la vida dej actual jefe del Estado. A l requerírsele para el desempeño de- una cartera en el ministerio Gomes da Costa, nios que poco antes habían entregado el Poder al general Gomes da Costa, a la jefatura del Gobierno. U n a política de templanza, que repugna los procedimientos de violencia, le rodeó del mayor prestigio, y en 25 de marzo de 1928 fué elegido presidente de la República, en virtud de un plebiscito refrendado por más de 700.000 sufragios. H e aquí el resumen de la breve historia política del general Carmona, que ejerce una templada dictadura encaminada, según sus declaraciones, hechas públicas en determinadas ocasiones, a restablecer la monarquía constitucional tan pronto las circunstancias del país lo permitan. Carente de toda significación política con anterioridad al golpe de Estado del general Gomes da Costa, no puede ostentar hoy sino la que le presta el ejercicio de la D i c tadura, apartada completamente de los partidos del antigttó régimen, ya que su acción principa! es evitar el restablecimiento del orden de cosas que desapareció en Portugal el año 1926, al ocupar el Poder el p r i mero de los gobiernos dictatoriales. Bajo a alta magistratura del general Carmona, han regido los destinos públicos dos gobiernos: el del coronel Freitas y, Las tropas de la carrera Para recibir al presidente portugués había formado en el interior de la estación del Norte una compañía del regimiento de Covadonga, con bandera y música, al mando del capitán D. Mariano Campo. Desde la verja de la estación del Norte, por el paseo de San Vicente y plaza de España, se extendía una brigada de Infantería, al mando del general Orgaz, compuesta por los regimientos de Covadonga y Wad- Ras, más una compañía de Intendencia y otra de la Guardia Civil. Las tropas de Infantería estaban al mando del coronel Urbano. Estas fuerzas se hallaban dispuestas en dos filas sobre la acera de la derecha y en una sobre la acera de la izquierda, suprimiéndose todo intervalo entre las diferentes fracciones. Las bandas de tambores, cornetas y música se hallaban situadas en cuatro filas por el costado más próximo de la estación, e igualmente en este costado las banderas de los Cuerpos y la plana mayor. Desde la plaza de España a la plaza de
 // Cambio Nodo4-Sevilla