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A B C. S Á B A D O 19 D E O C T U B R E D E 1929. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 23. IMPORTANTES MANIFESTACIONES D E L MINISTRO D E H A C I E N D A A C E R C A D E L O S P R O B L E M A S D E LOS C A M B I O S E l problema de la moneda y el Comité de cambios. Nuestra moneda tendrá un valor internacional y estable. España no puede esperar. L a recaudación y los problemas fiscales. butaria. M a d r i d 19, 2 madrugada. Desde que apareció la nota del Gobierno que anunciaba el cese de la intervención en los cambios, la opinión pública ha manifestado un vehemente deseo de conocer el plan del m i nistro de Hacienda, encaminado a sanear nuestra moneda; la expectación en España y en el extranjero está bien justificada, y para corresponder a este interés general, hemos requerido al Sr. Calvo Sotelo que, en el día de ayer, con deferencia que le agradecemos, contestó a nuestras preguntas en l a siguiente conversación: cional y estable L a convivencia con otros pueblos nos impone cada vez mayores exigencias; de día en día crecen en número los deberes nacidos de la ética y de la policía universales. Los pueblos modernos han estabilizado sus divisas porque sólo así pueden entremezclarse sus negocios, aliarse sus empresas y comunicarse el capital internacional de unos a otros. España, país rico, pueblo progresivo y de economía sólida, por lo mismo que cuenta con un Banco de emisión que es uno de los primeros del mundo, no puede constituir excepción de aquella regla manteniendo la peseta en régimen de vaivén continuo. Estabilizar la moneda es un postulado del derecho de gentes de las finanzas contemporáneas. L a atmósfera internacional es en esta materia más fuerte cada día que pasa. Se reacciona contra los pueblos que viven sin moneda sana, como contra los que descuidan la h i giene y la sanidad... -L a par oro me parece, hoy por hoy, completamente impracticable. L a revalorización total de la peseta es un bello ideal; tan bello como imposible ahora y sabe Dios en cuántos años. Nadie en España deja de reconocer esto; pero la revalorización parcial es cosa muy distinta. Á m i juicio- -harto modesto- -y al de los técnicos todos, la peseta vale intrínsecamente más que lo que la Bolsa dice en sus cotizaciones, que son notoriamente injustas; mejor diría exor- hitantes, depresivas... 1 tener su ingreso en el Banco. E l Gobierno español se ha preocupado de la cuestión i n i ciando las gestiones pertinentes. Nada más puedo añadir discretamente. -E n este período inmediato, debemoá confiar en el patriotismo de todos. -Evidentemente, la peseta vivirá ahora un período de plena libertad, que también ha de reportarnos enseñanzas. Confío en que el comercio y l a Banca, siempre sensi- bles a los llamamientos del patriotismo, adopten temperamentos de serenidad, restringiendo todo lo posible las demandas de divisas oro. E l trimestre en que nos encontramos es favorable al comercio exter i o r el exceso de venta que resulta registrado en l a semana última, permite suponer que muchas necesidades futuras se hayan ya cubiertas; en fin, los depósitos de pesetas a la vista, pertenecientes a extranjeros, han disminuido considerablemente. Todo ello i n vita al optimismo. De todos modos, vigilaremos el cumplimiento de las disposiciones vigentes sobre cambios y castigaremos con rigor la infracción. H a c i a una gran reforma tri- El problema de la moneda y el Comité de cambios L a intervención del Banco de j España -i... -E l Banco de España, al igual que los restantes Bancos de emisión, ha de ser eje. básico de nuestra política monetaria y, por: primera providencia, ha de establecer con- tactos, todo Jo frecuentes, estrechos y cordiales que nos sea dable, con los demás Bancos! centrales del mundo. Es una garantía para todos la alta solvencia de las personas, que de modo permanente, realizan en nuestro p r i mer establecimiento de crédito funciones d i- rectivas, y esa grantía la hemos reforzado; con el nombramiento, para el cargo de go- ¡bernador, de D José María Figueras, cuyosi j prestigios financieros y dotes de talento, voluntad y probidad son tan notorios como contrastados. ¿P o r qué ha cesado el control oficial de los cambios? -Y a lo hemos dicho: porque creímos prudente contener las inversiones de oro aceleradas por la alarma, tan injusta como absurda, que nació en el extranjero y tuvo en España eco inesperado. Durante varios días toda la Banca y el comercio español verificaron compras extraordinarias de d i visas extranjeras, para cubrirse de necesidades pretéritas, presentes y futuras. N o estábamos ante un caso de impotencia, puesto que el Comité de cambios disponía, y dispone, de recursos importantes, amén del 010, que pertenece al Tesoro público, y de importantes créditos, unos ofrecidos y otros concedidos. Se trataba simplemente de saber si el sacrificio que hasta entonces se había realizado, y que desde luego fué eficazmente sensible para la economía nacional, podía prolongarse sin que resultase desproporcionado... -A Í contrario: n i un momento ha dejado de considerar el Gobierno el problema monetario, que ahora abordará con la mayor energía. L a trayectoria de vacilaciones que se nos atribuye, es más aparente que real. P o r desgracia, en el país existe conciencia débil respecto a este problema. ¡Cuántas son las personas cultas que, por marasmo o por comodidad, preconizan la inhibición del Estado y llegan incluso a creer- -o fingen creer- -que la peseta enferm a nunca causó n i causará daño al país! -E l Gobierno ha realizado varios tanteos. Las diversas fases de la, intervención están justificadas en las circunstancias ocasionales, no siempre públicas, que a raíz de cada una de aquéllas precedían al desarrollo de nuestra economía. Pero esta larga experiencia, ciertamente fructuosa en enseñanzas, ha servido para mostrarnos el camino que nos disponemos a seguir. U n a moneda vacilante es incompatible con el v i gor patrio, deprime los negocios, aleja el capital extranjero, estimula el éxodo del nacional, disminuye ciertas importaciones para España vitalísimas (aludo a las remesas de nuestros emigrados de Iberoamérica) y sólo puede ser fuente de inquietud. -i L o s supuestos precios del sanea- miento están realizados -i Tiene España los medios precisos para resolver su problema monetario? -L o s tiene de sobra. Para una solución definitiva y a fondo cuenta con of recirnien- tos sin límites por parte de los países grandes capitalistas, y posee además instrumen- j tos y recursos mejores y mayores que los que en otros pueblos han podido utilizar en j. trance similar SIJS respectivos Gobiernos; desde este punto de vista- -créamelo- -sólo) puede paber un optimismo rotundo. A b s o l u- 1 ta y relativamente estamos bien pertrechados. -i Cree usted que se realizan en España los supuestos precios de toda política de sa- neamiento monetario? -S i n duda, sí. E l primero de todos es la ¡nivelación presupuestaria, la cual está lograda plenamente. E n el año actual el superávit del presupuesto extraordinario excederá de 200 millones de pesetas. Este superávit a l canzará en años venideros alrededor de 300 millones de pesetas, cifra superior a la última anualidad del presupuesto extraordinario, lo que significa que antes de que éste concluya podrá embeberse su importe íntegro en el presupuesto ordinario, que de esta forma será capaz para hacer frente a las atenciones que hoy coste- el extraordinario, aun en el supuesto de que, como muchos de nuestros contradictores han dicho, sean atenciones permanentes y no eventuales. ¿N o produce inflacción el presupuesto extraordinario? -D e ningún modo, porque sus consignaciones no superan nuestra capacidad de capitalización ni original aumento de circulación, aparte de que se invierten siempre en gastos reproductivos. E n 1921 los billetes del Banco de España circulantes montaban 4.241,6 millones de pesetas. L a urgencia del problema. E s p a ña no puede esperar ¿Q u é dijo sobre esto la Comisión del patrón oro? -S o b r e esto, nada. Porque estimó que era un punto en que nadie podía sustituir al Gobierno. Cabalmente nosotros le habíamos nombrado para que nos informase sobre el particular, bien persuadidos de que el problema de tanta enjundia requiere una colaboración nacional al margen de ideologías y partidismos. Pero la adopción de las medidas que dicha Comisión sugiere, en el supuesto de que todas fueren precisas, retrasaría indefinidamente la solución, y España- -lo creo honradamente- -no puede esperar tanto. Nó se arguya que antes de la guerra se vivió sin contratiempos, pese a lo inestable de nuestra moneda. E l mundo es muy otro, y los términos del problema totalmente diferentes. N o hay paridad. L a inestabilidad indefinida de la moneda puede hoy arrastrar, seguramente arrastrará a la ruina al pueblo que no supiese evitarla. ¿Se relaciona con esta cuestión el B a n co internacional de pagos? -Prescindo de las funciones que este organismo está llamado a desempeñar para fijarme solamente en un aspecto: Formarán parte de este Banco, no solamente las potencias que lucharon, algunas de jerarquía económica muy inferior a la nuestra, sino también países neutrales, como Suiza, Suecia y Holanda. España no debe quedar al margen; pero para entrar en aquel Banco es preciso contar con moneda estabilizada en régimen de patrón oro. Suiza lleva adelante la implantación del patrón oro, suprimiendo el curso forzoso del billete y el patrón bimetalista exclusivamente- -según acabo de leer- -para obX N u e s t r a moneda tendrá un valor internacional y estable -L u e g o la solución... -D e la solución no debo hablar. Sí diré que fia cíe consistir fundamentalmente en asegurar a nuestra moneda un valor interna-