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obertura op. 20; varias obras religiosas y una ópera en dos actos, libro de Luciano F Cornelia, Los esclavos felices, estrenada en un teatro dé Bilbao, con gran éxito. E n carta fecha 28 septiembre 1820 Manuel G a r cía- -el famoso tenor que estrenó El barbero de Sevilla- -escribía desde París a don J Simón que sería necesario rehacer casi el libro o intercalar escenas cómicas para poder representarla en el teatro italiano. Juan C. parece atend ó a este consejo, ya que en uno de sus actos existe una romanza bufa que nada tiene que ver con e! resto de la obra. T a l fué A r r i a g a S i la temprana muerte es indicio de predestina- E n el m i s m o a ñ o ción, D i o s le amó. S i (182 T) e s c r i b e u n a s España venera al que Variaciones sobre el la enaltece, y, en fuertema de La Húngara, za de trabajar con glopara violín y b a j o ria, sucumbe, España que son presentadas a l no le olvida. ya c i t a d o V a c c a r i quien admira de nueE l 25 de mayo de vo el talento del com 1889 se celebró en el positor y desea tocarConservatorio m a d r i las en Palacio- -según leño una fiesta dedin o s d i c e el S r T o cada al llamado M o r r e s- pero el R e y no z a r t español Don gusta tañidos a solo, E m i l i o A r r i e r a autor y quiere V a c c a r i que de Marina, terminaba Juanito las ponga en su discurso con estas cuarteto para tocarlas C E N T R O Y D E R E C H A C A L L E S O M E R A C A S A N A T A L D E J U A N C R I S O S T O M O D E A R R I A G A palabras: T e n g o f e en la c á m a r a de S u (N U M E R O 51 E N E L A Ñ O l 8 o 6 Y 14 A C T U A L M E N T E) I Z Q U I E R D A P A R T E Z A G U E R A en que la culta poblaMajestad O b e d e c e ción de Bilbao, donde D E L A MISMA CASA, Q U E D A A L A C A L L E D E L A RONDA A r r i a g a a este consetodo sentimiento noble jo, y ya en el año 1822 estaban, instrumen- monía y contrapunto del Conservatorio y generoso tiene asiento, hará que se honre tadas en cuarteto, aunque ignórase si se to- en 1824. E n esta época compuso sus mag- al célebre compositor, gloria de V i z c a y a caron en Palacio. níficos Cuartetos, de los que dice el mismo erigiéndole un monumento digno en aqueEstamos ya en una época en que va a Fétis: N o es posible imaginar nada más llos pintorescos sitios de la invicta v i l l a empezar para nuestro compositor una nue- original, n i más elegante, n i más pura y Consolémonos que estas palabras no frucva v i d a una perspectiva de gloria, nuevos correctamente escrito Pertenecen a es- tificaran suficientemente. Triste y poco edihorizontes que le brindan más ancho cam- tos años la Sinfonía, los Estudios para pia- ficante, ver que el Ayuntamiento de Bilbao, po a su inspiración; sus ambiciones pare- no, varias obras religiosas y unas escenas por diversas causas, n i siquiera colocó una ce van a ser satisfechas. A r r i a g a marcha líricodramáticas que bien pueden concep- lápida en la casa donde naciera, hace más a París- -según nota escrita por su padre tuarse como bocetos de obras teatrales. de un siglo, el músico. Pensemos, en camen l a partitura de La Htingara- -el 26 de C o n tan enorme labor se alteró la salud bio, es ocasión de regocijo las espléndidas septiembre de 1822. ¡C o n qué gozo no ha- de A r r i a g a y en 1825 se declaró la enfer- y magníficas ediciones de sus obras, debidas bría de emprender aquel viaje que colmara medad que había de conducirle a l sepulcro. todas a la iniciativa privada, que es el más sus ilusiones! ¡V i a j e del que jamás v o l Ignórase la fecha de su muerte por incen- grandioso monumento que se puede levanviera! dio que destruyó el archivo donde se conser- tar a la memoria del gran A r r i a g a De esta Y a le tenemos instalado en a capital del vaba el acta; mas por certificado de la pa- forma, por lo menos, figurarán en nuestros mundo musical, y, tomo primera providen- rroquia Saint R o c h y del cementerio del archivos y en nuestros Conservatorios, conscia, al empezar el curso, se dirige, con una Norte se sabe que íúé enterrado en l a fosa tituyendo un magno recuerdo de aquel gepartitura religiosa, a casa de Cherubini, d i- común el 17 de enero de 1826. L o que- hace nio que se llevó todo un legado de ricas prorector a l a sazón del Conservatorio. M u é s- suponer moriría en ese día o en el ante- mesas. Luis M A L O N S O A B A I T U A rior. trale anuella composición: Durante esta época debió asistir a las reuniones musicales que se celebraban en casa del Sr. T o r r e s como se desprende de un d i bujo a pluma que dedicó a L u i s a de T o rres, pianista de gran p r i m o r Parece ser representa dicho cuadro una ejecución del Nada y mucho, pues los instrumentistas que en ella intervienen son casi los mismos que l a obra requiere. Allí sonarían, es probable, los acentos de Gluck, Rossini, M o zart, Haendel... que tanta influencia habían de ejercer sobre él. Hacía tiempo había germinado en la fam i l i a A r r i a g a la idea de enviar a su B e n jamín a París para perfeccionarse en el estudio de la música. A s í se desprende de una carta de D José Sobejano, en que, después de aconsejar sobre diversos puntos, acepta como admirable el propósito de que pase cuanto antes a París D e l mismo parecer era D F r a n c i s c o M V a c c a r i- -e m i nente violinista, discípulo de N a r d i n i y que desempeñó, p o r segunda vez, desde el 1815 al 1823, el cargo de maestro de capilla en P a l a c i o- indicando que en P a r í s p o drá con l a aplicación Y constancia llegar a u n grado eminente en nuestro apreciable arte, tan poco favorecido por nuestro Gobierno ¿D e quién es esto? -le pregunta, después de leerla. -Mío- -responde A r r i a g a ¡Márchate -dice C h e r u b i n i- ¡Nada tienes que aprender! ¡T ú eres la Música misma! Y fué el mismo Cherubini quien, más tarde, conceptuó a la f u g a a ocho voces de A r r i a g a como una obra maestra P a rece razonable suponer que las relaciones de ambos músicos se estrecharon después, ya que se conserva en el A r c h i v o del Conservatorio de París, con dedicatoria autógrafa, un ejemplar de los Cuartetos- -publicados aquel año- ofrecido por el autor al Sr. Cherubini, como testimonio de su respetuoso afecto y Cherubini correspondió con una m i s a á su amigo y coprofesor E n octubre de 1822 comenzaba las clases: armonía, con Fétis, y violín, con B a i l l o t Obtiene en el concurso de 1823 los premios de contrapunto y fuga. Sus progresos- -al decir de Fétis- -rayaron en prodigio, pues le bastaron menos de tres meses para adquirir un perfecto conocimiento de la armonía, y al cabo de dos años no había en el contrapunto ni en la fuga nada que no fuese un juego para él. A r r i a g a- -c o n t i núa Fétis- -había recibido de la Naturaleza dos facultades que rara vez se encuentran reunidas en un mismo artista: el don de la inventiva y l a aptitud más completa para todas las dificultades de la ciencia. A r r i a g a fué nombrado profesor de ar- Relacionada con su muerte existe una carta en extremo interesante dirigida a don J Simón de A r r i a g a por Pedro Albéniz- -h i j o de Mateo, organista por entonces en San Sebastián, profesor más tarde de Isatal I I del Conservatorio y de la Real C a pillía y autor de un método para piano muy en boga; es, según el insigne Joaquín P i n el jefe de nuestra escuela de piano- quien conoció a A r r i a g a durante sus últimos meses. E n ella da algunos detalles de la enfermedad y expresa su juicio sobre el compositor en las siguientes y expresivas líneas: E l concepto que yo formé de él era el que tenían formado los Sres. Fétis, Reicha, C a tel, Boieldieu, Berton y Cherubini, de que, siguiendo con una aplicación proporcionada a los ade antos que había manifestado, a la vuelta de ocho años debía ser uno de los jefes principales del Conservatorio; de manera que esta fatal pérdida, no sólo ha sido para V m d una grande desgracia, sino que también lo ha sido para el arte de la música. No me extiendo más, porque mi sensibilidad no me lo permite. Triste destino! M o r i r a los veinte años, estando vocado, según uri crítico, para hacer una revolución en su arte. Y- perdiendo con él sus amigos el alma más candida y p u r a Este fué nuestro músico; el que hace que España vaya unida con su nombre en os programas de todas las eminencias de la música: cuartetistas como los- Monasterio, Alaña. Seucik, Fontova V e l a C r i c k boom, Rebner, Arbós, Francés, iHermann, Rafael... cantantes como las Severoni B, E r z a M del Río, A Chandler. O. Carrara, Dufour. R. F a r i ñ a batutas como los B r e tón, Arbós, S. Basabe, S. del Valle, M a r s i c h T de S u t t e r Golschmann, D H a 1 luin, Parav, P Canter o violinistas como Heifelz...
 // Cambio Nodo4-Sevilla