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Verdades y mentiras. I N V E N T O S MÁS O M E N O S E X T R A V A G A N T E S Y NOTICIAS D E COSAS EXTRAORDINARIAS L a señorita D o r i s H i l l conocida en A m é rica por la R e d H a i r e d F i l m Actress o sea, l a peliculera del pelo colorado se h a metido a jugar al baseball en sus ratos de ocio. E l suceso debe tener su importancia cuando han llegado tan lejos las fotografías que lo atestiguan. P a r a nosotros, s i n embargo, es un caso más de señorita aferrada a la conservación de todas sus líneas: su N o r te, su Mediodía y sus Delicias. N o tardará en llegarnos la noticia de que su mano (una mano de una vez, si no m i e n te la foto) ha sido pedida por algún príncipe de sangre real, de los que andan en s i tuación de excedencia desde que acabó la guerra, o por algún príncipe con genealogía de patrón oro, como hijo de algún rey de la industria. N o envidiemos la suerte del tal pretendiente, ya que en el pecado de su vanidad lleva la penitencia de la inmediata bronca que conduce al divorcio. U n a mujer de líneas impecables siempre es algo f a l silla y los esposos de las actrices de H o llywood se quedan muy pronto sin mujer y sin d i n e r o y lo que es más g r a v e que ya no hay quien les quite el sambenito de c i neastas quitan la cabeza. D e todos modos no tenemos por qué hacer aspavientos a esos m o tivos de decoración. A l menos, u n servidor de ustedes se honra mucho con haber tenido en las altas esferas un tocayo (el de l a Campana de Huesca) que en una sola tarde se colocó en primera fila entre los m a tadores de postín. V a n siendo alarmantemente numerosos los individuos consagrados a dar miguitas de pan a los pájaros en los parques y paseos públicos. S o n tipos que huyen de la sociedad y se refugian en la inocencia de esos animalitos. Cuando uno se acerca a uno de esos h o m bres, bondadosos de profesión, se siente tácitamente agredido por el desdén con que es acogida su presencia, como si adivinara los denuestos que le caen encima. Confieso que correspondo a esa hostilidad y a esa antipatía, y declaro que una vez compré media docena de pájaros gritos y fui a comérmelos al mismísimo banco del Retiro en que u n señor de esos estaba dando una representación de buenos sentimientos. A h o r a bien, no todos los que dan pan a bicho ajeno sufren las consecuencias que dice el proverbio, pues aquí tenemos un c a ballero que, de tanto mirar a los pájaros, ha inventado u n tipo de aeroplano dotado de alas y cola de gran movilidad, que le permiten hacer las mismas evoluciones que las aves. Y o por sí o por no, toe tmedo en casita y renuncio a ser pasajero en ese aeroplano. L a imitación de las aves puede ser tan perfecta que empiece uno por ahuecar el ala y acabe por h i n c a r el p i c a E l ingeniero que trazó los planos de la T o r r e de Babel omitió firmarlos con la acotación de Reservados todos los derechos D e ahí que sus herederos no puedan ahora formular reclamación alguna contra el señor que ha- ideado un garage en espiral, c o n u n suave declive d 4 por 100, que permite alojar g r a n número de coches en un espacio reducido. L a idea no tiene más que u n inconveniente: que el chofer que baje por ese tobogán llegará mareado a la calle y por muchos estropicios que cause saldrá absuelto... RAMIRO M E R I N O ¡INFELIZ D E L CIUDADANO A QUIEN L E CAIGA ESA MANOÍ Kamerún o Camarones tenemos entendido que es o era una colonia alemana que está o estaba en el Continente africano, a la altura de Fernando Peo. H a s t a ahí llegaba nuestra geografía del período prebélico, venida muy a menos por la conmoción cerebral y visceral de la g r a n guerra. Seamos optimistas y demos por hecho que el K a m e rún sigue estando donde estaba; y a h o r a digamos, para conocimiento de los pocos que lo ignoran, que el instrumento nacional de aquel país es el bombo. Cuando las autoridades del Kamerún tienen algo que hacer saber o que ordenar y mandar y dado que allí no hay mala ni buena Prensa, se lo c o munican al pregonero, el cual, previos unos enérgicos badajazos en el bombo, p a r a l l a mar la atención del público, larga lo que tiene que decir. D e modo que el bombo es el órgano de las notas oficiosas del K a merún. Ignoramos si las cabezas que adornan el exterior del bombo son humanas y frescas del día. N o nos sorprendería que así fuese, porque en África abundan las regiones que U N SOCIO D E L KAMERÚN QUE GASTA POCO E N BETÚN INVENCIÓN QUE POR SI SOLA DA A ENTENDER QUE TENDRÁ COLA UN GARAGE E N ESPIRAL, QUE ASI, A L PRONTO, NO ESTA MAL
 // Cambio Nodo4-Sevilla