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A B C M A R T E S 22 D E O C T U B R E D 13 19 29. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 37. MACIONES Y NOTICIAS DEPORTIVAS Carreras de caballos. Fútbol. E n el campo del Betis. E l resultado de la batalla entre el club titular y el Sevilla, fué un empate a cero. L o s campeonatosuregionales. M o t o r i s m o ficarse de intoleraibVe y francamente antideportivo. La cuarta reunión en el Hipódromo de L a pasión va llevando a actuantes y partidarios a un terreno harto peligroso. Tablada Termina la batalla se recogen las bajas, Mucha animación en el stand. y se pacta el armisticio. Pero las tropas H a y espectación para el premio P r í n no reatan las órdeacs de sus generales, y cipe de Asturias jos contendiente? jjyera del campo, busE l resultado de las carreras es el sican ia quimera ¡íueíhtjr. cr. e. H a y más baguiente jas. ¿Puede tolerarse tal estado de cosas? Primera carrera. Héctor y Abreu (venIs o insistiremos eal e- ta parte. Perteneta) Premios: 3.000 pesetas al primero y l a ce al capítulo de sucesos, cerno pertenecemitad del excedente al segundo. Corrieron rán a l a misma seccióiti, dentro de poco, los tres caballos. partidos Sevilla- Betis ¿de seguir las aguas Llegó primero D o n B r u n o y después por los cauces que v a n A l í con una distancia de tres cuerpos. ¿Que de quién fué l a culpa? D e Rey, en Tiempo: dos minutos, dieciséis segundos y primer término, que á mansalva, usó del cuatro quintos. L a s apuestas se pagaron a leñazo descarado contra Enrique, el jugadiez pesetas. dor más eficiente del ¿Betis, al que conveSegunda. Jerez. Premios: 5.000 pesetas a l primero, 600 a l segundo y 400 a l nía quitar de enmedio; Y eso no. A l campo debe salirse a ganar noblementercero. te los dos puntos en lit igio, pero pretender Corrieron cuatro caballos. imponerse por el terror, dice muy poco de L a llegada fué por el siguiente orden: la deportividad n i de l a calidad del equiPrimero, V o l g a segundo, L á z a r o po que usa de tales procedimientos. tercero, Brisemont Rey, que ha sido un buen jugador, está Distancias, un cuello del primero a l sehoy en los más bajos e ¡calones de su desgundo y cuatro cuerpos del segundo al tercenso, y para justificar, una actuación que cero. le permita seguir en 1 club, recurre al Tiempo: dos minutos, 29 segundos y dos extrema de pretender inutilizar a l hombre quintos. que puede decidir l a víptoria. Esto fué lo Apuestas: y pesetas ganador, y 7,50, y 6 que hizo Rey. colocados. Responsable en segundo término, el arTercera carrera. Corpa. Premios: 5.000 al primero, 600 al segundo y 400 al ter- bitro, que se contenta c o n amonestar, viencero, i. do claramente el deliberado propósito de buscarle al Betis, por i; éfpirobables procediCorrieron cinco corredores. mientos, un serio handñcaf. Llegaron F l o r i d o r O u r k i y Casanova por este orden: Distancia, una cabeza cortá del ¡primero al segundo, cuatro cuerpos del segundo al tercero y seis del tercero al cuarto. Tiempo, dos minutos, catorce segundos y tres quintos. L a s apuetas se pagaron a 12 pesetas ganador y 6,50 los colocacVs. Cuarta. Príncipe de Asturias. Premios: 24.000 a l primero, 4.000 al segundo y 2.000 a l tercero. Corrieron siete caballos. L l e g a r o n -primero, Duende del conde de MonteKjrio, en segundo lugar, Frascati tercero; T h e B a t h Distancias- -cuatro cuerpos del primero al segundo y feeis cuerpos del segundo a l tercero. Tiempo invertido, un minuto, 45 segundos y cuatro quintos. Las apuestfK se pagaron a 19 pesetas ganador, y 6 D y 6,60, colocados. Quinta cartera. Tablada. P r e m i o s 5.000 al primero, 600 al segundo y 400 al tercero. A REGUEIRO, E L MEDIO DER E C H A Q U E AYER Corrieron etjatro, llegando Manchette VISTIÓ POR PRIMERA V E Z I IOS COLORES D E L en primer término, después C o p U m y B E T I S B A L O M HE en tercer lugar L i n e E l desfile resultó brillantísimo. S i Camorera se hubies- mostrado más enérgico en- los comienzo de la- batalla, FÚTBOL quizás hubieran variado la cosas y pudiépartickv pues En el campo jclel Betis. E l resultado de raniós haber. Visto u n bu equipos jugar la batalla enríe el club titular y el Sevi- los dos, al báloñ saben hay. 1 y juegan cuando. ván y no omf re. El incilla fu un? empate a cero dente- -Behrtéz- Estév ez, seg urámen te tam Estos encuentros- entre los clubs que se- rioco hubiese surgido. disputan el p mer puesto del fútbol andaBenítéV es otro jugador de mediana caluz, van degenerando en verdaderos comlidad, que defiende tambié: li un puesto a bates, y ya es hora de que se tome una fuerza de entradas feas, di, spuesto siempre medida radical en evitación de espectácua llevarse por delante al c ¡ontrario. Y en los que, como el del domingo, puede caliuna de esas entradas (no c ira la primera) r que con el pié en alto quiso dar en l a cabeza a Estévez, éste respondió con dos soberbios puntapiés. A los que dicen que B e! nítez no entró al hombre, sírvales de pruei ba que Camorera, después de expulsar deí terreno de juego a ambos, señaló l a faltaj contra el Sevilla. CARRERAS D E CABALLOS SUAREZ, E L ANTIGUO DELANTERO D E L ARENAS DE G U E C H O OTRA DE LAS ADQUISICIONES D E L BETIS BALOMPIÉ, Q U E E L DOMINGO DEBUTO EN E L PARTIDO CONTRA E L SEVILLA L a actitud de Estévez merece también una censura, y sin embargo le encontramos disculpa. S u dignidad de hombre le llevó al extremo de responder a continuadas agresiones que no eran suficientemente sancionadas. P o r si todo l o anteriormente apuntado fuera poco, Iglesias a Manolín, en el suelo, a causa de una entrada violenta, le asestó una patada en l a cabeza, causándole herida, viéndose obligado Camorera a expulsar a l jugador seviliista: Y a partir del incidente Benítez- Estévez, sucedió lo. que tenía. que suceder. A l a e ñ a se respondió: cqn leña, y fácilmente sé presintió, el empate a cero que, jugando en tal forma, sé hace poco menos que imposible marcar. El partido. -En pocas palabras. Dominio absoluto del Betis, que consiguió tener en todo momento el balón cerca- de l a meta seviliista, aunque siempre con poco peligro. E l Sevilla se escapó algunas veces, y en fallos de l a defensa bética, d i o más sensación d e e ficacia en el remate en dichas contadas ocasiones. Jugadas de fútbol de alta escuela, n i n guna, y tantos, cero. Se tiraron seis córners contra- él Sevilla y tres contra el Betis. N o merece más reseña el partido, si no es en su parte épica. Más comentarios. -Los empates entre el Sevilla y el Balompié se suceden. Las fuerzas están niveladas. Antes, el equipo blanco era superior a su rival; ahora no sucede lo mismo. Pero los sevillistas quieren conservar l a hegemonía y l a rabia que les produce su ineficacia ante el marco de los blanquiverdes, se traduce en los excesos que apuntados quedan anteriormente. 1 Prueba de l a superior ca) idád de los Pepinos, es que Campanal; aij que seguimos diputando como urí excelente delantero centro, pese, a su fracaso del domingo; no vio las pelotas, n i pudo chutar sino un: par dé veces, -en mala forma, porque los. verdes supieron contrarrestar. su juego sobrio y arroll do. La. actuación de los jugador s. -Cí treño estuvo bullidor, y en honor de 4 a verdad, hay que decir que jugó limpio, así como Roldan, a quien tampoco dejaron hacer sus filigranas. Abad, fallando toda la tarde, y Caballero y Sedeño discretos y nobles, cosa rara i v
 // Cambio Nodo4-Sevilla