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Í A B C M I É R C O L E S 23 D E O C T U B R E D E 1929. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 6 ciedad de Naciones estudia el modo de atenuar este obstruccionismo aduanero. Para defenderse contra él y proteger al turismo se creó lo que se llama el tránsito. Un equipaje precintado puede atravesar países y países, con destino conocido en la facturación, sin ser detenido ni abierto en las Aduanas, con sólo declarar que constituye transporte de tránsito España (que ts, por naturaleza, país de paso para Portugal, Gibraltar v el Marruecos francés) no reconoce este derecho. Si un país no admite, el tránsito, todo equipaje destinado a esa nación debe quedar detenido en la Aduana del último país de tránsito Así, me ha ocurrido que mi equipaje, al llegar a España, no me seguía, por haber quedado preso en la Aduana de Cerbére. Me vi precisado a desandar el camino, truncado el viaje, para volver a la frontera francesa en busca de mi modesto séquito suntuario. Allí lie visto equipajes alemanes e italianos, procedentes de Colonia y Milán, con inútil destino a España. Sus dueños- -probables visitantes de esta maravilla de Exposición- -se verán sin ropas, forzados a volver, para recogerlas, a Francia. Es deplorable. Y escribo estas líneas para que el Gobierno, que tanto celo puso en el éxito de la Exposición, no omita la urgente Real orden. E l turismo ilustrado- -no el otro- -está lejos de ser un deporte. Para el hombre culto es una primera necesidad espiritual. Ver. con la precisa preparación, es la suma enseñanza vivir fuera del nativo país es la suprema experiencia. En las razas tocadas de pereza mental son los viajes el único excitante para el estudio de las lenguas. Fomentar y proteger el turismo ilustrado es estructurar un sistema de vasos comunicantes, que aseguran el nivel común entre las culturas de los pueblos. Q. SALDAÑA ro decir que ha de ser guía del que busca elementos que dilaten su señorío sobre ¡as ideas. Hay autores de ayer que parecen olvidados porque se desconoce su existencia por los que advienen al mundo intelectual. Ofreced sus nombres a la juventud y la veréis acudir solicita a ellos por la fama que los encumbró. Son los filósofos, y los poetas, y los prosistas, y los historiadores clásicos, los economistas y los sociólogos, y los tratadistas de Derecho nacionales v extranjeros, los autores de resúmenes doctrinales de sistemas científicos. En las laderas v en los valles del saber hay también libros seductores de utilidad inmediata que sirven para formar el hombre práctico en los negocios de la vida. Ellos tienen, igualmente, asegurada la venta tan pronto como se exponen a la vista de los que quieren aprender. Un librero estudioso podrá ser un explorador del gusto multitudinario La estadistica y la clasificación de sus ventas le permitirían acechar la inclinación predominante de los lectores. Sumado su análisis a! análisis de los demás colegas llegaríamos a conocer el panorama ideológico del medio estacional en que vivimos. La investigación quedaría completada por la ayuda valiosa del Cuerpo de Archiveros v Bibliotecarios. El averiguar lo que se lee tiene profundo valor, porque no se lee lo mismo en todo momento ni dejan tampoco las circunstancias políticas, económicas y sociales de influir en nuestro espíritu para señalarle el rumbo que debe seguir en las investigaciones de la verdad. Hasta sería conveniente una clasificación de edades, que correspondiera a la otra clasificación de lecturas. No leen lo mismo! o jóvenes que los viejos. La juventud se aí ¡ees, sera espantosa para a frágil niimequita de mejillas sonrosadas con A K K l i BÜL al Jugo de Rosas (1) -Puede que tengas tazón. -Si, amiga mía; no es en ese munuo artiíicial, en el inundo de la pantalla o de la escena, donde hay que descubrir al ser amado, sino dentro del hogar, en Ja intimidad huera de disimulo. Es preciso verle en zapatillas y con bata, manteniendo la gentileza, ia ilusión y las exquisiteces, como si fuese tocado con mamo regio. Cuando sea él, verdaderamente él, sin testigos de vista ni responsabilidades... La persona efectivamente aseada, usa la loción S U D O R A L 2) no para evitar murmuraciones de! mundo, sino por propia estimación y para evitárselas de ella misma. ¿Entonces no crees que exista entre esos príncipes de las tinieblas ninguno recomendable? ¡Ni uno solo! ¡Me lo digo, me lo repito mil veces... ¡Quiero desechar la sugestión... -Sabes por q u é ¡Pues porque me gustan m á s que a ti todavía: porque algunos me gustan i n f i n i t a m e n t e! (1 En e n v n s e r o r t i o n t e 2,50. D P P I T O S pts. (2) Q u i t a e! o l o r d e l s u dor. P r e c i o 1 p t a 2,50, 4 5 0 8,50 y 18,50. Son inaccesibles los puestos de libros de las calles. Ojos ávidos los cercan. Moscas volanderas sobre panales de. miel. Se venden ejemplares de todos los géneros l i terarios. Parece que sale de las huchas dinero que esperaba en ellas la ocasión de ser invertido en instrumentos de auge espiritual. Las alcancías, repletas para necesidades imprevistas, vuéleanse de pronto en los almacenes de libros para responder al llamamiento de los vendedores profesionales. La cultura es también una necesidad. A l sentir en la mente el vacío de la ignorancia muchos sedientos de saber se aproximan a los manantiales públicos y satisfacen su anhelo. Qué libros se compran en la Semana del Libro? ¿Qué minerva prefieren los que empiezan su afición a la lectura o los habituales lectores de la que se imprime? Tantean los libreros el gusto de, la clientela indeterminada y posible? ¡Proceden, al llenar de libros los tableros, con un criterio de selección para que se acentúe la curiosidad de los posibles compradores? Hacen mal si no brindan al transeúnte lo que deben saber, eme no compra porque no ha solido estar al alcance de su mirada o de su mano. Un vendedor de libros que sabe vender ha de tener algo de pedagogo. Quie- AL CORRER D E LA PLUMA Lecturas y libros CHARLAS DE FLORAUA Amores de Cinelandís -Debe ser una ciudad de eusueño Cinelandia. Soberbias mansiones, toilettes exquisitas, juventud, perfumes, suspiros de violines y... ¡Música celestial! -No seas burlona, Matilde. Deja por un momento cíe ser niña bien para soñar con los ojos abiertos. Tú misma te has emocionado cien veces ante la arrogancia de un as de la pantalla, ante unos ojos grandes v. rasgados cual si fueran embellecidos con L A P I C E S aí Humo de Sándalo (1) -Sí, no lo niego. Por un momento he sentido envidia, hubiera deseado ser la elegida de su corazón; pero luego reflexiono y me doy eáenta de que en la vida féal sus amores duran menos que en el espacio de una película. No es el héroe de ík pantalla el que entra más tarde en su nido coquetón. Nb e el Don Juan codiciado y disputado del cine tjálo gentileza, todo poesía, si fio el sajón que muerde los fjuros, escupe en las paredes, pone los pies sobre la mesa de su despacho y se emborracha de whisky por las noches... La decepción, entonPreeío, 1 pta. y 1,25. LAPICES a B Dan a les labios rojo finísimo, sin producir empastes. Son de grsn untuosidad y consistencia. precio: 0,75, 1 pta. 1,20 y 140, FLORALI A Madrid.
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