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MADRID- SEVILLA 24 DE OCTUBRE 1.0 C T S D E 1929. N Ú M E R O SUELTO, DIARIO DO. SIMO N 8.370 ILUSTRA- VIGÉ) g) S QUINTO AÑO F U N D A D O E L i D E JUNIO D E 1905 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A A SEVILLA D BL 1 CA PORT RAL ENTE E- La llegada. Recibimiento entusiasta. El presidente de Portugal en el pabellón de su país. En el pabellón de Macao. Paseo por la Exposición. En la sección de Historia del Descubrimiento. En la Casa Sevillana. El banquete de gala. Discursos del general Primo de Rivera y del presidente del Consejo de ministros portugués. tero; gobernador civil, Sr. M o r a A r e n a s director general de la Exposición Iberoamericana, D José Cruz Conde; cónsul de Portugal, representante del cardenal, comisario de Policía, demás autoridades- y una numerosa representación del elemento aristocrático. E n los andenes había numerosos periodistas y fotógrafos portugueses. Fuera de la estación, un numeroso público, que ocupaba la plaza de A r m a s y c a l l e La llegada. Recibimiento entu- J u l i o César, esperaba la llegada del general Carmona. siasta Cuando el tren entró en agujas, estalla- ron entusiastas vivas. E l general Carmona, E n el expreso de Barcelona, llegó ayer tarde a nuestra ciudad el jefe de Estado asomado a la ventanilla, saludaba sonriente. A l apearse del tren, fué saludado por las de la vecina República, general Carmona. ilustres personalidades que: esperaban su lleE l ilustre presidente venía acompañado gada, haciéndose las presentaciones de rigor. E l Sr. Díaz Molero le dio la bienvenida, en nombre de la ciudad. A l salir de la estación, la figura simpática y sonriente del general Carmona fué saludada con una entusiasta ovación- y v i- tores, por el inmenso publico que ocupaba la plaza de Armas. Seguidamente montó en automóvil, enunión del alcaide de Sevilla, marchando con Un nuevo Portugal nace en Sevilla se dirección al Hotel Alfonso X I I I S u paso ha dicho y escrito por autorizadas persopor el itinerario marcado de antemano, fue: nalidades portuguesas, al contemplar en el acogido con vivas al general Carmona y suntuoso palacio levantado por su país en vivas a Portugal. lugar preferente de la Exposición, la suma E l director de la Exposición, Sr. Cruz posibilidades de la actividad espiritual y Conde, se adelantó a la llegada del presideneconómica de la República. Un nuevo Porte, para recibirlo en. el Hotel. tugal es cierto: el que ha diseñado con E l infante D. Jaime siguió; en otro coausteridad, patriotismo y amor el ilustre geche, y después el infante, D Carlos, el jefe neral Carmona, que en un espacio de tiemdel Gobierno portugués, séquito y ayupo relativamente breve tuvo el acierto de dantes. serenar el alma de su patria y. disponerla, E l paso del infante D Jaime, fué acogido renovada, para la continuación gloriosa de con extraordinaria simpatía por el pueblo sus destinos históricos. sevillano, correspondiendo aquél a las acia- Huésped de tan alto linaje, que a la ves mariones con expresivos saludos, mostransupo tender su mano cordial por encima de do en su rostro la grata impresión que le las. fronteras sagradas para unir a su pueprodujo tan espontáneas muestras de cablo con el pueblo español y lograr aunar los riño. afanes y las esperanzas, como cuando la 9 Finalmente tomó su coche el presidente tierra entera se llenaba de las heroicas redel Consejo, general Primo de Rivera. sonancias peninsulares, es el que Sevilla alEL PRESIDENTE D E L A REPÚBLICA PORTUE l marqués de Estella avanzó a pie hasta berga desde ayer entre sus muros milenaGUESA, VISTO POR ROMERO ESCACENA el centro de la plaza, y creyendo el públirios y sus novísimos esplendores... Iluminaco en un principio, que iría así hasta el dos unos y otros por el sol de siempre, el hotel le rodeó, aclamándole con entusiasmo. que alumbró las horas señaladas de Portudel jefe del Gobierno de Portugal, ministro E l recibimiento hecho por el pueblo sevi- gal y España, y el que alumbrará- -renacido de Negocios Extranjeros, ayudantes m i l i llano al presidente de la República de P o r cada día- las horas fecundas de un portares y los comandantes del séquito espatugal, ha sido realmente grandioso, supevenir ampliamente labrado de consuno por ñol, Sres. Serra y Tapia. rando en un todo a lo previsto. la reunión leal de las aspiraciones y la coE n el andén de la estación el elevado peroperación sincera de los esfuerzos. sonaje era esperado por S S A A R R los El presidente de Portugal en el Sea bien venido el ilustre jefe del Esinfantes D Jaime, en representación de su pabellón de su país tádo vecino. Nuestra salutación respetuosa augusto padre, y D Carlos; jefe del G o y efusiva se une a la que levantará, el clabierno español, general Primo de R i v e r a A las cuatro y media de la tarde el premor, público como- vibrante expresión de alcalde de la ciudad, D Nicolás Díaz M o sidente de la República de Portugal, ge- Al esplendor que alcansa la ciudad con la presencia de la Real Familia, se ha unido el que le presta desde la tarde de ayer huésped tan ilustre como el general Carmona, presidente de la República portuguesa, en cuyo recibimiento puso Sevilla la efusiva cordialidad de su espíritu. En Sevilla se completa el propósito de esta visita a Esp. aña, señalada como un acto de amplia significación para la vida de las dos naciones hermanas que comparten el solar y la gloria de la vieja Península Ibérica, ahora remozada con nuevos afanes de trazar huellas indelebles en la historia moderna del inundo. Aquí- en Sevilla, en la magna Exposición, que entre sus grandes aciertos hace descollar el evidentemente trascendental de la presencia del fraterno país vecino, plantó Portugal los magníficos jalones previos para señalar sus nuevos rumbos, y aquí encuentra España- -y con España los países transatlánticos de estirpe ibérica- -el punto de soldadura para una unión, que puede y debe realizarse por la promesa cierta de influencia ineludible, que ofrece a la causa de la civilización. 1 un conmovedor sentimiento íntimo. El de darse cuenta, con el sutil instinto de certera percepción, peculiar en las muchedumbres, que del encuentro en Sevilla del Rey D. Alfonso XIII y del presidente Carmona surge, entre resplandores de fiesta y señales de triunfo, una nueva era de prosperidades para los dos países que comparten el suelo y el cielo de la gloriosa Península, madre augusta de pueblos y civilizaciones.
 // Cambio Nodo4-Sevilla