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A B C. SÁBADO 26 D E O C T U B R E D E 1929. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 21. LA EXPOSICIÓN 1 BE Hoy comienza la Semana de Venezuela. Un almuerzo de la Comisión venezolana a la Prensa española. Conferencia de la señora de García Mansilla. E l pabellón de Castilla la Vieja y León. Comienzan hoy en la Exposición los días de honor dedicados a Venezuela, el progresivo Estado de la América meridional, ribereño del Atlántico y del mar de las Antillas. Venezuela no quiso desatender la llamada de España- -porque esta llamada tenía en su espíritu resonancias puras de fervor filial- y se dispuso a levantar en Sevilla el sugestivo pabellón que se refleja en el Guadalquivir, el glorioso río que impulsó las naves para el tercer viaje colombino, cuyo fruto fué el descubrimiento del territorio inmenso cruzado por el cauce fecundo del Orinoco. Andaluces fueron los pobladores primeros de este territorio sobre el cual se conserva aún, como el tesoro mejor, el dulce ceceo bético con el que se habla cada dia de España y de las cosas de España. Venezuela supo resistir con brava tenacidad todas las influencias del trajinar de las tazas distintas, para seguir siendo un claro remanso de españolismo, mantenido por el espíritu del país y por nombres tan españoles que no ofrecen duda sobre la autenticidad del abolengo: attí están Mérida, Valencia, Barcelona, Trujillo y San Fernando, en otras tantas poblaciones que quisieron ser españolas hasta en la perdurabilidad de la nomenclatura. Y Sevilla, especialmente, tiene también una raíz de sus tradiciones en el jardín espiritual de Venezuela: la advocación del Cristo de Maracaibo, venerado en nuestra Catedral, se originó en la ciudad venezolana de este nombre. Saludemos con efusión en estos solemnes momentos a Venezuela, cuyas fiestas señala hoy el calendario de honor del Certamen iberoamericano. Acepten este saludo los comisionados de la concurrencia presentes en Sevilla- -especialmente el ilustre ministro en España, Sr. Urbaneja- como una demostración del afecto con que recibimos en Sevilla la prueba de amor que da a España con su presencia el noble país tan cuidado so de conservar encendida la lámpara del culto a la Patria madre. que demostraba que en Venezuela se tenía siempre presente a la madre Patria, no olvidando nunca que el corazón de los venezolanos había sido edificado también por España. Terminó brindando por España y por V e nezuela y por el ministro venezolano. Finalizó con vivas a las dos naciones, i n terpretando la orquesta los himnos nacionales de ambos países. E l director de La Unión, D Domingo Tera, contestó al- Sr. Troconis. Siendo venezolanos- -dijo- -y viniendo a Sevilla, no es que llegáis es que volvéis, porque los primeros colonizadores de vuestra patria fueron, andaluces. Además de los vínculos de la sangre nos unen a vosotros otros m á s fuertes. De este río chiquito que los árabes llamaron grande, quizás presintiendo su grandeza civilizadora, salió el almirante y descubrió Venezuela, aunque él lo ignoró. E l río grande que vio fué el Orinoco, que extiende sus brazos frente al Guadalquivir, que parece una flecha indicadora del rumbo a seguir por la Raza. ¡Hermanos de Venezuela: abrid vuestro pecho para que lo penetre la- flecha de plata de nuestro Guadalquivir! Levanto mi copa por Venezuela y por España y por la Prensa de ambos países. E l Sr. Tejera oyó justos aplausos. E l acto íntimo resultó en extremo cordial. L a notable orquesta Morales tocó con gran gusto canciones venezolanas. Como recuerdo del acto, se repartieron hermosas fotografías de la Casa de España, en Caracas. fía de los institutos de la Sociedad de Beneficencia y algunas hermosas vistas de la ciudad de Buenos Aires. L a señora de García- Mansilla fué muy felicitada por Su Majestad la Reina y la F a milia Real y por el numeroso público que llenaba el teatro del pabellón Argentino. E n honor de altas personalidades peruanas E l ilustre peruano D r José V a l e n d a Cárdenas nos manifiesta que por su iniciativa- que aplaudimos sinceramente- -se colocarán en el hermoso pabellón de su país dos ricas placas de bronce, en una de las cuales aparecerán los bustos en relieve del presidente de la República, Sr. L e g u í a del ministro de Relaciones Exteriores, D r Pedro J Rada y Gamio, y del D r Francisco Grana, comisario presidente de la comisión organizadora de la concurrencia a la Exposición Iberoamericana. L a otra placa estará dedicada al arquitecto español, residente en Perú, don Manuel Piqueras Cotolí, que tanto entusiasmo y tanto arte puso en la construcción del pabellón peruano, una de las galas arquitectónicas más principales del Certamen. E l Sr. Reyles a M a d r i d H a regresado a Madrid, acompañado de su bella hija Alma, el ilustre novelista uruguayo, autor de El embrujo de Sevilla, D Carlos Reyles, embajador extraordinario de su país Airante la Semana de aquella República en la Exposición. L a víspera de su partida, el Sr. Reyles fué agasajado con una comida íntima por el gerente y el director de nuestro querido colega El Noticiero Sevillano, diario al cual el esclarecido escritor concedió la publicación de aquella su magistral novela. Distinguidas personalidades acudieron a despedir al Sr. Reyles, quien, para la próxima primavera, propónese realizar una nueva excursión a nuestra ciudad, de la que lleva un gratísimo recuerdo. Dos artistas chilenas Entre los diversos actos con que se ha celebrado la Semana Chilena, acaso ninguno ha tenido el interés y realce que el que estuvo a cargo de las señoritas L i l y y M e r cedes Pérez Freiré, hijas del celebrado compositor Sr. Osmán Pérez Freiré, autor del famoso ¡Ay, ay, ay! y de muchas otras canciones populares americanas que recorren hoy todo el mundo. L i l y y Mercedes son dos distinguidas señoritas, que, por el hecho mismo de no haberse profesionalizado en su arte, logran dar, junto a la emoción de sus interesantísimas interpretaciones, una nota de galanura, de distinción y de elegancia que no se obtiene siempre en el teatro. De fina y esbelta figura, vistiendo con una cuidada gracia, cautivaron en seguida al selecto p ú blico, que llenaba por completo el coliseo del pabellón chileno. Se adivinaba, desde luego, un espectáculo fino, correcto, inusitado. Y así fué, en realidad; las señoritas Pé rez F r e i r é son dos intérpretes admirables y emocionantes de la música criolla americana. Sin exageraciones, buscando el sentido íntimo de la canción, desdoblando todos sus matices más recónditos, apoderándose totalmente del alma de la música, logran sacar de esa música y de esas canciones- su contenido más profundo y más verdadero. N o se necesita ser americano para penetrar en el espíritu de esa raza que habla en l a melancolía dulce de las Horas felices o en esa tristeza más torva y adusta de Si tú me olvidas, me muero... ambas del maestro Pérez Ffeire; o en esa sencilla melodía, impregnada de nostalgia, de La casita. E n éstas y en cada una de las canciones ¡ciug Conferencia en el pabellón Chile. de U n almuerzo de la Comisión venezolana a la Prensa española E n el restaurante Andalucía se celebró ayer, a las dos de la tarde, un almuerzo, ofrecido por la comisión de Venezuela en la Exposición a la Prensa española. Estuvieron representados todos los diarios sevillanos y los principales españoles por sus corresponsales. Presidió el delegado venezolano, D Carlos E Troconis, sentándose a su derecha el director de La Unión, D Domingo Tejera, y a su izquierda el director de El Noticiero Sevillano, D José de la Flor. E n la otra presidencia- se sentaron el cónsul de Venezuela en Sevilla, D Enrique Bellido, quien. sentó a su derecha al secretario de A B C, -José Andrés Vázquez, que ostentaba la representación de D Juan Ignacio Luca de Tena, y a su izquierda, al cónsul de Venezuela, en Cádiz. E l almuerzo transcurrió fraternalmente. A los postres, el Sr. Troconis ofreció el agasajo en sentidas palabras. D i j o que el Gobierno del general Vicente Gómez había tenido la feliz idea de reedificar en Caracas la Casa de España, lo E l representante de dos poderosas Compañías chilenas dedicadas a las industrias del cobre, D J F Freiría, da periódicamente en el pabellón de su país conferencias instructivas sobre la industria del mineral de cobre en Chuquicamata y Potrerillo. Numeroso público acude a o i r las inte- resantes disertaciones del Sr. Freiría. Conferencia áz la Excrna. señora de García Mansilla Ayer, a las seis, en el pabellón argentino, y en presencia de Su Majestad la Reina y los infantes, el presidente del Consejo de ministros, marqués de Estella, y las principales autoridades, la. embajadora de la A r gentina, señora de García- Mansilla, leyó una interesante conferencia, sobre la beneficencia argentina. Después de agradecer a la Soberana, en nombre de todas sus compatriotas, el haberse dignado honrar el acto con su presencia, la señora de, García- Mansilla hizo rápidamente la historia de la mujer americana desde los tiempos de la conquista, y d e m o s t r ó que la experiencia adquirida en aquella ardua época de improvisaciones diarias la tornaron apta para ejercer hoy la caridad y administrar hospitales y asilos con singular acierto. Tíabló después de las diversas instituciones de Beneficencia, de las escritoras y artistas argentinas, de su obra. Hecha y leída con arte, la ¿onferencia resultó muy amena. A sus- palabras siguió una cinematogra-
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