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y no de escaso mérito, debido al entusiasmo, oportuna distribución. Pero no divaguemos. es dado disponer; ni menos aún hacer crítalento, constancia y patriotismo del ilustre No pretendo tampoco catalogar las co- tica, pues me considero falto de competenpatricio, el malogrado cardenal Reig, quien lecciones valiosas de objetos reunidas ¡por cia suficiente para ello. Me limitaré, pues, no quiso hacer menos en su patria de lo que el cardenal, admirables por su número y a unos someros datos de los más notables dejó hecho en Barcelona durante su epis su calidad. Su mera enumeración llenaría objetos custodiados en el Museo. copado; y aqui, en la ciudad de las flores, un espacio en estas páginas de que no me L a pintura y escultura son los principaen el país del Arte, en la les elementos constitutivos Arenas del Mediterráneo, del Museo. Cinco retablos legó un recuerdo más con góticos completos y gran el Museo de Arte cristiano número de tablas de los siretrospectivo, instalado en glos x i v a x v i patentizan los salones altos del palala labor admirable de los cio episcopal, junto a la primitivos valencianos. Sovasta biblioteca. bre todo, descuella una g i gantesca Virgen cuatrocenLas fotografías de algutista, más que de tamaño nos objetos de dicho M u natural, bajo la advocación seo que ilustran estas notas de Nuestra Señora de la descriptivas las hice inviLeche, tan gráficaraetite tado (casi ayudado) del inrepresentada en aquellos olvidable purpurado, antes tiempos subsiguientes a la de ia inauguración del M u Reconquista. seo. Yo no sabía qué admirar más, si su pericia en E l más bien conservado historia de) arte, su activies un gran retablo, procedad, su humildad y cariño dente de San Juan del Hospara con los amigos o su pital, v que, sin duda, fué ardiente patriotismo. Tiemcuidadosamente limpiado, a po después, en Toledo, otro juzgar por la brillantez del día que pasé en su gratísicolorido. ma compañía, pude obserEn el extremo opuesto var, con pena, que estaba del gran salón central vi herido de muerte, víctima otro retablo de artesa, más de su excesivo trafoajo y modesto en mérito y en sobrado celo desviviéndose asuntos. Y entre ambos, por todos v por todo. U n otro ya de principios del sifamiliar suyo, al mostrarglo x v i y el ya célebre de me la mesa de trabajo del la Ollería; célebre no precardenal, me dijo aue allí cisamente por su valor, sile sorprendía el alba muno más bien por los disguschas noches en vela, y en tos que sufrió el bondadosu excesivo trabajo agotaso cardenal por su traslado ba su salud. Hoy no vuelal Museo. En el salón convo ya por el Museo diocetiguo queda otro r e t a b l o sano de Valencia. Me progótico; pero ya de menos duciría honda pena la falta interés. de su ilustre fundador, a E n tablas sueltas hay alquien creo ver aún, con los gunas cuatrocentistas y muojos de la imaginación y chas de la centuria decimodel recuerdo, sentado en un sexta. Son curiosas dos de sillón frailuno, en m e d i o ellas: San José y la V i r de un salón rodeado de anC R N AMENTOS BORDADOS D E L RENACIMIENTO (SIGLO XV l) gen con el Niño, que lletigüedades v ordenando su van puestas coronas de píaMUSEO D E VALENCIA MUSEO DIOCESANO D E BARCELONA, COPÓN GÓTICO MUSEO DIOCESANO DE VALENCIA, CAPITEL ROMÁNICO
 // Cambio Nodo4-Sevilla