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A B C MIÉRCOLES 30 DE OCTUBRE DE igag. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAG. 1 LA MODA DE INVIERNO Drecoll- Beer Muy numerosas, muy importantes, muy interesantes, muv variadas son las creaciones de Drcco i- Beer. Los tejidos son notables, lo mismo en el sastre sencillo de mañana que en el magnífico traje de noche. Tweeds fuertes se emplean en los abrigos que hacen juego con vestidos de tweed fino. L a parte sencilla de esta colección cifra su mérito en la colocación de la tela formando dibujos muy nuevos. L a línea recta no consiente ensancharse más que por abajo, con ayuda de cortecitos en forma volantes plegados o picos pequeños. Aunque el vestido se alarga de día, no pierde su carácter práctico, porque la vista no se hubiera acostumbrado a semejante cambio por el solo hecho de decretarlo la moda, pensó, Drecoll- Beer, con razón. Por la noche cambio es total; todas las telas se extienden en el suelo en picos y en colas. Los abrigos, que son el triunfo de madame Germaine, llegan unos tras otros, forj a n d o impresionante procesión. Entre ellos sobresalen los de paño negro, de composición arquitectónica: bandas rectas cortadas por bandas al bies, picos se elevan gradualmente hacia el cielo, una línea se detiene ante otra que la rompe, etc. etc. Es formidable la variedad de este trabajo; en cuanto al corte, es recto en principio; pero tan diversos cortes, unidos a pesar suyo, acaban ampliando el final del traje. Pieles preciosas, cuellos altos nos preservarán del frío, y las carteras de las mangas subirán hasta el codo. E l zorro y el armiño son rivales en casa de Drecoll- Beer. Bonitos terciopelos negros, lisos o estampados; panas y tela astracán han servido para hacer modelos ceñidos a las caderas, lo que no impide que sean amplios de cuerpo y de falda. Los talles son altos; cinturones se presentan, en les trajes matinales y de sport: de noche desaparecen, dejando a las telas íige- ras o suntuosas el cuidado de ceñir los talles con hábiles pleguerías o hechura princesa. Hay preciosas combinaciones de encajes como ésta: encaje negro encerado y encima encaje mate rosa pálido, ambos vaporosos y tan largos que rozan el tapiz y apenas de- i jan ver la punta del pie. Así se agrupan las ideas originales y las, novedades notables del gran modisto Drecoll- Beer. TRAJE FANTASÍA BEIGE ROÚFF MODELO MAGGY VEsiVOO Di- S. Mi X XEi. KO- CON ENCAJES DE G K O VíODEL: UKECDLL amplias de vuelo por abajo. D e día se alargan un poco; de noche... mucho; pero a todas horas vemos elcuidE dCde conservar a las mujeres cierto aspégrjpíjuvenil. Marrón, verde acéifiíná, encarnado, se repiten con frecuenciá fin embargo, me parece el preferido efecto. -violeta brillante y dulce a la vez. Los trajes de sport; en bonitos iweeds, forman conjuntos cdtj: abrigo largo, tres cuartos o corto; unas veces el vestido hace juego con el gabán y otras veces se compone de falda plegada ó? en forma, con blusa de punto tejido a mano, que se mete dentro de la falda cuando ésta no se abotona por debajo. 5i E l terciopelo y la paína, lisos o con dibujo, sirven para trajes de tarde; en cuanto al VESTIDO CREi E BEIGE CON APLICACIOtul fuerte, pero vaporo so, de malla compleNES DEL- MISMO TCXO. ECHARPE DB. tamente nueva, Lucile Paray le utiliza para K A S H A B L A N C O N E G R O ROJC, V E R D E y hacer blusas o vestidos! de tarde lujosos. AMARILLO. CINTURON D E CUERO. MODELO Por la noche son ¡crespones arrasados, JANE REGNY nioirés, encajes que modelan la figura hasta el punto donde la tela en libertada se desborda por los tijeretazos imperiosos de Lucile Lucí le Paray Paray. L a primera impresión que se saca de la Diré algunas palabras acerca de los decolección de Lucile Paray es que esta crea- talles que adornan cada vestido: incrustadora la ha compuesto con intensa alegría, ciones al bies, paños cortados- bruscamente encontrando verdadero placer en su trabajo. cuando menos se espera, hileras de botones Se advierte que la inspiración es espon- en sitios inesperados, ¿orno detrás del homtánea, natural: Lucile Paraj no se esfuerza bro derecho; chales diversos, siempre nuepara buscarla. D é su línea diré. que es rebus- vos, y una nube de cói batitas variadísimas, cada, cor. evidente fin le resultar juvenil; el puesto que ninguna se parece a las otras; curie, dibujando una banda en el centro del anchas o estrechas, á r g a s o Coilas, flotan cuerpo v e n la espalda de la falda, es la base o se adhieren con desbordante fantasía. i, r. eme se apoya ía colección de Lucile Con éstas dos palabras concluiré mi estuLar. y. De día e l talle se marca en su sitio con dio, porque resumen a maravilla la colec inturoncs estrechos, que desaparecen de no- ción de Lucile Paray. Je? para dejar paso ubre al traje PrinceTERESA CLEM E ¿ÑCAU sa muy vaporoso y elegante. París, octubre, 1 9 2 9 Las faldas, ajustadas por arriba, son 1