Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ele felipe II, y este recuerdo hubo de hacer poco grata la imperial ciudad al Soberano. Pero Valladolid, por entonces, compartía con Toledo la capitalidad española, y pudo establecerla definitivamente a orillas del Pisuerga. Cuando así no lo hizo, sus razones tendría. Una de ellas pudo ser la proximidad de las agitas salutíferas de San Isidro. E n plena infancia e s t u v o Felipe gravemente enfermo, y su madre, la E m p e r a t r i z Isabel, trájole al milagroso manantial, cuyas Unías volviéronle rápidamente la salud perdida. H i z o construir en albricias la egregia dama la primitiva ermita de San Isidro, y muy bien pudo influir la gratitud en el ánimo del Monarca para v e n i r s e cerca de la fuente prodigiosa. Por otra parte, al establecerse en Madrid ya planeaba Felipe la ciclópea fundación escuriálense. Madrid era sitio estratégico para vigilar la obra en ciernes, y, una vez terminada, trasladarse a ella con facilidad y frecuencia. Tales concausas determinaron Otro motivo indudable fué el deseo del Rey de hallarse próximo a su hermana doña J u a n a por quien siempre tuvo gran cariño, madre del infortunado Monarca lusitano D Sebastián. Era Madrid no es muy doña juana reclusa en r i c o en arqueología, el Monasterio de las E L C O N V E N T O D E L A S D E S C A L Z A S R E A L E S F U N D A D O P O R L A P R I N C E S A D O Ñ A J U A N A pero no importa. Su Descalzas Reales, del pasado es glorioso, su (ROTO V M U R O) que fué f u n d a d o r a presente es feliz y su Éste hermoso edificio, que en perfecto esta- el acaecimiento en cuestión. Ello es que a porvenir, incalculable. Los que lo ven ahodo se conserva, bello florón del Madrid viejo, poco de casarse en Toledo con Isabel de Va- ra, después de una ausencia de varios años, fué, sin duda, causante poderoso de la tras- lois trajo la Corte a Madrid. No consta la asómbranse ante la pujanza insospechada cendental medida. Felipe II era apasionado fecha exacta del suceso, lo cual no es de ex- de este pueblo, que en veinte años se ha por la caza, y los aledaños de Madrid abun- trañar, porque hasta entonces el traslado de convertido en gran urbe europea, y dentro daban en ella. E l cazadero de E l Pardo, fun- la Corte era un hecho demasiado usual y co- de otros veinte no tendrá que envidiar a las dado por Carlos V y frecuentado siempre rriente para que en él parase mientes nadie. primeras ciudades del mundo. por su hijo y sucesor, ¿no le serviría de ali- Claro que esta vez tuvo carácter definitivo ciente en su propósito? De cierto que sí. -salvo el breve paréntesis marcado por FeAUGUSTO M A R T Í N E Z O L M E D I L L A lipe I I I- pero esto no podían saberlo los cronistas de la época. Durante mucho tiempo se consideró provisional. Los cortesanos hacían sus viviendas tímidamente, sin excederse en luios, pensando que no (habían de envejecer en ellas. Esta es la razón de que no abunden en M a d r i d las magnificencias arqueológicas dignas de la capital de un gran Estado que fué un tiempo capital del mundo. En cambio, por esta m i s m a causa, esas bellezas d i s e m i nadas por toda España hacen de nuestra Patria el país ideal para el turismo. L a multiplicidad de Estados en que se vio fraccionada en los tiempos medievales le han semb r a d o de maravillas. No ya las ciudades, sino los villorrios, fueron Corte alguna vez. Los reinos de taifas convirtieron en capitales las pequeñas p o blaciones. Y en todas partes hay algo que admirar en este bendito suelo. E L P A L A C I O D E E L P A R D O R O D E A D O D E CAZA A B U N D A N T Í S I M A Q U E A T R A J O A F E L I P E I I P A R A E S T A B L E C E R L A C O R T E E N M A D R I D (FOTO R U I Z V E R N A C C I)
 // Cambio Nodo4-Sevilla