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A B C. JUEVES 7 DE NOVIEMBRE DE 1929. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 7 artículo ni cien artículos, ni míos ni (3 c na- siempre buenas personas, pródigas en amadie, pueden hacer que brote súbitamente una bilidad, derrochadoras de gracia, amantes de flora exuberante en un terreno abandona- la vida, y en culto perenne al más sano de do. Pero por laborar un poco en. él, nada los optimismos. Y ya no se nos imagina puede perderse, como 110 sea el tiempo del como una especie de gitanos, con grandes e ineludibles aretes. en las orejas, que sólo que en ello lo invierta. Escasez, pues, de esas costumbres familia- por excepción de suprema aristocracia asres que contribuyen a apretar el vínculo fa- cendemos alguna vez a la categoría pintomiliar. Ningún país tiene tenso el vínculo resca y característica de toreros o de bailarines. Málvalo ca, -Fortunato, Sin palabras, nacional si andan laxos los familiares. La Consulesa y Mañana de sol, en discreEscasez aún más notoria de otros núcleos tas traducciones al inglés; y El genio alesociales cuya vitalidad repercute también en gre (convertido en ópera italiana y cantado el tono del sentimiento colectivo, es decir, por Lucrecia Bori en el Metropolitan) inide la substancia que nutre a la nacionalidad. ciaron, desde el punto de vista teatral, el Aiudo a las Uniones, Asociaciones y Clubs descubrimiento de la auténtica España. abundantísimos en el Centro y el Norte de Porque- -antes que Serafín y Joaquín A l Europa, especialmente en Alemania; núcleos inspirados en t: n sentimiento sucedáneo del varez Quintero- -ya habían triunfado aquí familiar hermandades se consideran y aun Guimerá y Echegaray con algunos de sus se llaman algunos: en todos se persigue la más truculentos dramas, y hasta el gran Beconvivencia y la confraternidad) Lamenta- navente necesitó La Malquerida para que ble, por eso, que se combata entre nosotros se le admirara... ¿Y quién podía imaginaral Rotary Club, cuva difusión vemos con se, después de todo eso, que en las obras gusto cuantos consideramos una calamidad plácidas y optimistas de Serafín y Joaquín nuestra falta de espíritu corporativo, nuestra Alvarez Quintero se habría de encontrar sobra de individualismo hosco y, en ocasio- la más pura fuente del arte escénico español? Y o me atreví a vaticinarlo, basándome nes, un DOCO despistadamente egoísta. en una sencilla observación que cualquiera E l tema es excesivo para esta ocasión. pudo hacer: Serafín y Joaquín Alvarez Sin entrar en él, sin que tampoco se me Quintero son los autores españoles cuyo ocurra infligir al lector una apología de la espíritu se asemeja más al de los norteameinstitución familiar, me basta referirme a la ricanos. Estos, como nuestros gloriosos draimportancia generalmente concedida a esa maturgos andaluces, ven la vida de color de institución desde el punto de vista de la rosa, y jamás se la amargan con preocupacoordinación v de la eficacia nacionales, pata ciones deprimentes. E l tan norteamericano apoyar una alusión al éxito rotundo que en happy end, desenlace feliz, ¡es quintenano Alemania ha obtenido el Mutter Tag, o Día puro! Cómo, pues, no habían de triunfar de la Madre. aquí, rotundamente, Serafín y Joaquín A l Es costumbre reciente, nosterior a la gue- varez Quintero? rra, de cuyos horrores parece justamente que nació. Se trataba de encauzar la piedad nacional hacia el dolor de casi todas las madres alemanas. Es el país de las grandes tamilias: y en aquellos días tremendos podía decirse caso insólito el de una madre que no V I S I T A D L A JOYERÍA llorase, por lo menos, a alguno de sus hijos. L a idea se realizó por diferentes caminos para llenar sendos fines: homenaje. consueL a m á s surtida en joyas y platería, lo, ayuda, socorro. H u b o- -y no sé si aún con precios de fábrica. Av. C. P e ñ a l r o r 8 (Gran V í a) Madrid. hay- además de las fiestas de cada hogar otras- públicas, de carácter principalmente benéfico. L a costumbre ha arraigado rápidamente y se ha incorporado al rico tesoro de festejos íntimos con que los alemanes cuiti van su vigoroso espíritu colectivo, que tanta parte tienen en los triunfos con que vuelve SSL M E J O R C A L Z A D O S I N DISCTJ a afirmar su personalidad ese país, dueño del S I O N doscientos modelos nuevos. mayor stock de voluntad del mundo. U n día- -el 14 de mayo, si no me equivoco- -es la fiesta de todas las madres alemanas una especie de día de su santo sincrónico, en que la devoción de todos los h i i t s acentuada por la eficacia inmensa de. la simul- codo confort tres cuartos de oaño, 20 habitaciones. V E L A Z Q U E Z 24 taneidad colectiva, se muestra unánime. F l o res, pequeños o grandes obsequios filiales; y en todos los hogares a la vez una fiesta cordial en honor de la única institución de que podemos asegurar que, pase lo que oase, no podrá abolirse; l a única que nunca podrá ser substituida y que siempre habrá de ser reverenciada. Acaba de estrenarse, en el Lyceum, A Hur. dred Years Oíd (El centenario) cuyo orotagonista encarnó Otis Skinner, uno de! os más grandes artistas de los Estados Unidos. Tiene setenta y un años, y lleva cincuenta y dos representando obras teatrales. Su interpretación del quinteriano Papá Juan ha sido, verdaderamente, marav. llosa. Produjo intensa emoción en todo instante, y los tres actos de tan bella comedia deleitaron al auditorio y le sugestionaron has a tal punto que, cuando llegó el final, sorprendióse de que allí no hubiera pasado nada, y, sin embargo, mi creciente interés mantuvo toda su atención de escena en escena. A l concluir el primer acto se levantó el telón ocho o diez veces; en el segundo, más de quince, y en el tercero, como algo la insólito, tuvo Otis Skinner que díri; palabra al público, agradeciendo los aplausos v recogiéndolos para trasladárselos a los autores... T a l fué el éxito ante el público. Los críticos, un poco desconcertados al no considerar que esta obra se escribió y se estrenó en España, ¡hace ya veinte años! lamentáronse de la falta de acción, tan en contraste con el melodramático género, mezcla de policial y misterioso, que hoy predomina en los escenarios neoyorquinos, aunque apresuráronse a reconocer el confortante caudal de poesía que mana de la comedia, así como la viva humanidad de todos sus personajes, muy superiores a los pobres muñecos acostumbrados a ver en esos otros aludidos dramas, construidos a base de un crimen absurdo y de la consiguiente vista del juicio. Y nó es que aquí sólo se represente esa cíase de obras; pero esa es la que ha producido más dinero últimamente. Por o demás, se representa todo lo mejor que se importa de Europa; aunque, generalmente, adulterándolo sacrilegamente en el ridículo empeño de adaptarlo al gusto de aquí. El centenario se ha representado ín egro, y el director de escena, deseoso de reflejar el ambiente de la obra con la mayor fidelidad posible, aún acentuó el reposo. ¡Que es lo que se pretendía! Serenidad, dulzura, encanto íntimo y profundo... Todo lo contrario de lo que ahora impera. Por eso el público aplaudió entusiasmado, un poco harto ya de dramas sin grandeza y personajes de trapo, entre los que se destacan una inocente víctima, que no lo parece, y un traidor, que no deja de parecerlo nunca. Cons e, pues, que Serafín y Joaquín A l varez Quintero triunfaron una vez más, y con ellos España. Su sano optimismo v su buen gusto, mostrados con un arte dramático magistral e insuperable, se han impues o. Los empresarios lo saben, y cuentan con el público. Qué más pudieron desear? Ahora se anuncia en el Civic Theatre, de E v a I- e Gallienne, el estreno de Puebla de las Mujeres. Y no tardaremos en ver tam bien Las de Caín, Los Galeotes. Las flores... ¡Lástima que todas. esas producciones lleguen con tanto retrasó! Porque aquí, salvo rarísima excepción, no se concibe que una obra escénica pueda volver a representarse después de su primera temporada, que, en los casos de grandes éxitos, se suele prolongar dos o tres años. E n el negocio teatral todo han de ser estrenos. Y hasta las obras clásicas, para que subsistan, ¡han de vestirse a la moderna! Por fortuna, las comedias de Serafín y Joaquín Alvarez Quintero, tan llenas de v i talidad, nunca fueron flores de un día. S u realismo, su ambiente, sus hombres v sus mujeres ¡son todo ello vida palpitante! Es la evocación de un pueblo que vive asi toidavía v que, espiritualmente, no ha de cambiar en muchos años... ¡M i enhorabuena, maestros! MIGUEL DE Z A R R A G A PEZ Y F Rü NQEZ JlEUREKAU CUARTOS RAFAEL S I I? ft CALLEJA ABC E NNUEVA YORK Salón E l sano optimismo español Gracias casi exclusivamente a Serafín y Joaquín Alvarez Quintero, el público norteamericano comienza a convencerse de que España no es una tierra donde los conflictos sentimentales se resuelven a navajazos o tiros. Sabe también por ellos que nuestros hombres; y nuestras mujeres suelen ser Avenida de Pi y Margall, 12 Teléfonos 11722- 0 B 45 A 1I S SAN ISIDRO Francisco Alvarez. -Constantina, Nueva York, octubre, 1939.