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ras, y aprovechando el resto a diente por el ganado de renta, así como e! fruto del vuelo, en el que predomina la encina y el alcornoque. Las mejores dehesas de esta clase se hallan en Badajoz, Cáceres y Salamanca. U n buen encinar con suelo apto para el cultivo herbáceo y de fácil acceso, alcanza valores en venta de 3.000 pesetas hectárea; lo corriente es que valgan de 1.500 a 2.000 pesetas por unidad superficial, según la edad de! arbolado y su distribución; la dehesa de alcornoque es menos apreciada, porque su bel oía es inferior a la de la encina y el valor del corcho tiene fluctuaciones y pasa por crisis nada recomendables para la estabilización ae los valores, aunque, afortunadamente, ahora parece tener el horizonte despejado. Existen también buenas dehesas en la provincia de Córdoba, en la región que corresponde a la meseta alta, donde están emplazadas las siete villas de los Pedroches; asimismo, en el resto de Sierra Morena y en el escalón que ntra en la de Huelva, constituyendo! a de Aracena, hay muy buenas dehesas de encinar y alcornocal, alternando con olivos serranos y matas de castaños, y alcanzando valores, ahora que l a lagarta parece dejarles respirar, de 2.500 pesetas y más la hectárea. E n Cádiz, por T a rifa, y el Campo de Gibraltar, predomina la dehesa de alcornocal y pastos, sin labor, generalmente, por lo accidentado del terreno, donde aflora la roca por todas partes; asimismo, en Málaga, por la serranía de Ronda, y en ias Alpujarras, y, por último, en Gerona, por L a Bisbai y Palafrugell, hay grandes masas de alcornocal, hoy reponiéndose lentamente de la crisis pasada en estos últimos años, así como en la Galicia más occidental, por la cuenca del Miño, también existen; pero la dificultad de la saca de los productos y el escaso aprovechamiento de Jos pastos, debido a lo accidentado del terreno, disminuye considerablemente su. valor, hasta reducirlo a tipos de 1.500 pesetas hectárea, a no ser que tengan partes de sotn crin castaíos. indicio de terreno más ESTADO El perro Ben DE WASHINGTON. UN PERRO DE GANADO demostrando, diciones para ante 10.000 personas, sus excepcionales r o n guardar ganado, (Foto Vidala neradora; suelen encontrarse, aparte de la región cantábrica y tierras frescas antes citadas, en lugares especializados, como son el valle de Alcudia, al Sur de la provincia de Ciudad Real, y el de la Serena, en Badaj o z se pagan bien, hasta 2.000 pesetas hectárea. E n cuanto a los pastizales norteños, sus valores son, como ya queda consignado, el quíntuplo de los que acabarnos de i n dicar. Pastos y monte bajo. Eriales E n cuanto a los eriazos y al monte bajo, Los pastos naturales son de gran apre- valor en venta muy reducido, pues -j. p afnti r f mturxr v convertir tierra n cío como asiento de una ganadería remu- ¡el afán de roturar y convertir tierra i n culta en suerte laborable, ha reducido considerablemente Jas extensiones productoras de esta categoría, dejando lo más malo, agronómicamente considerado, y así vemos que las marinas y los tojales gallegos, como las garrigas levantinas y los jarales andaluces, pasando por los retamares castella- nos y los tomillares manchegos, que, con el lentisco, madroño, mata parda, jaeuarzo y otros de sus especies, constituyen- la masa vegetal de nuestro monte bajo, tienen un valor medio de unas 250 pesetas hectárea, pudiendo sobrepasar esta cifra algunos roturables o que son apreciados, más que por sus leñas y hierbajos, aprovechados para el carboneo, por la caza, y con ella el recreo que proporcionan. suave y más productivo, que, en ese caso, se pagan a 6.000 y hasta 10.000 pesetas por hectárea. E n las mesetas centrales y en Aragón las dehesas suelen ser de mata de chaparro y pobres de suelo, y de pasto apropiado solamente para el ganado lanar y cabrío, por lo cual apenas si alcanzan valores de 600 a 800 pesetas hectárea. t; ene u n Los atochares o espartizales de Levante tienen mayor valor que el antes apuntado, así como ciertas porciones serranas, próximas a grandes núcleos de población, por. la facilidad en constituir fincas de solaz y esparcimiento, cual ocurre con la vertiere Sur del Guadarrama, donde se pagan 300 pesetas por una fanega de 34 áreas de canchal, con unos cuantos pies de encinas y enebros sobre arenas frías, lo que hace un valor próximo a las 1.000 pesetas por hectárea, que es, en un 70 por 100, precio de afección. P o r lo demás, es muy difícil delimitar la extensísima superficie correspondiente a estos primitivos aprovechamientos, por confundirse con gran parte de los 72.000 kilómetros cuadrados de estepa que acotó e! botánico Reyes Prosper, y en los cuales vive luchando el hombre contra la esterilidad del suelo y clima, de una manera tenaz y digna del mayor respeto y encomio. PARIS. Vista general de EXPOSICIÓN la Exposición en la capital DE de Horticultura, francesa. (Foto HORTICULTURA inaugurada Ortiz. recientemente Acpi o VÁZQUEZ Ingeniero HUMASQUE agrónomo. iPpntinuarS)