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P U E N T E SOBRE E L RIO I N N las cumbres nevadas de los A l p e s- -m o n u mentos ciclópeos labrados por la mano de Dios- y es a su niargen derecha donde, después de asomarse las casitas sin adornos, viene a morir la pradera en cuesta suave. Desde cualquier calle de Innsbruck, aun en los días claros de estío, se ven las altas cimas de los Alpes calcáreos llenas de nieve, y más abajo las laderas ennegrecidas por los abetos. F r e n t e a las cumbres puras, en la Mariatersiastrasse, l a calle principal de la ciudad, se alza m u y alta la G l o r i a de María Inmaculada, porque los hombres q u i sieron poner frente a frente las dos purezas. Lá colocaron sobre una columna ingente y de cara a la blancura inmaculada como B l l a para que sus pupilas claras n o se empañaran nunca con las nieblas invisibles que flotan en la ciudad, y que están hechas de odios, y de dolores, y de angustias. L a colocaron frente al azul de cie o, frente a las cumbres blancas, y como la ciudad y el valle están más necesitados de sus m i radas, E l l a parece que vuelve los ojos y tiende las man s hacia el valle y hacia la ciudad. E n esas mismas cumbres pondría el viej o M a x i m i l i a n o una triste mirada de adiós cuando, pobre, a pesar de l a púrpura, a m a r gado de aquella penuria que contrastaba con las riquezas de sus consejeros, bajó el curso del Inn en busca de las aguas del Danubio y de más ancho campo para sus planes, tantas veces truncados, una mañana de enero del año 1519. Estaría la montaña blanca, y los abetps fingirían unos e n marañados cabellos grises, como estos que pintó D u r e r o encuadrando el rostro enérgico del Emperador. Aquí, en este cerrillo que domina el curso del río y la ciudad, h a bría u n grupo de buenas gentes que vinieron para ver partir al padre de los campesinos tiroleses; pero acaso no lograron contemplar la barcaza imperial porque se ocultaba tras las nieblas de l a mañana y tras las nieblas de los ojos húmedos. Se perdió la nave más allá de un recodo del río, y ya no la vieron volver. MARIANO TOMAS EL CASINO D E INNSBRUCK (Fotos A G.
 // Cambio Nodo4-Sevilla