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A B C V I E R N E S 22 D E N O V I E M B R E D E 1929. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 20. T i e n e nuestro compañero el afecto de S. M el Rey, de toda la regia familia y. de las casas palatinas. Y si algún orgullo cabía Madrid 22, 2 madrugada. E n las primeras horas de esta madrugada, cuando en l a en el alma infantil del querido camarada, era redacción se trabaja. afanosamente, una vícel de conocer que gozaba de tan alta estitima inesperada, -reveladora de l a bárbara y mación. Ante los muchos viajes que hizo despiadada realidad, viene a poner entre tocomo cronista de las excursiones reales, se dos nosotros su negra sombra. Juan García recuerda siempre la realizada a L a s H u f M o r a encamarada entrañable, el compañero des, complemento del cual fué para nuestro de muchos: años, compartidor infatigable de compañero la satisfacción de verse favorecinuestra faena, ha muerto súbitamente. do con un retrato y un autógrafo de D o n Nada hacia prever el rápido fin del queAlfonso X I I I rido amigo, que aún no hace veinticuatro Bien presentes se hallan todavía las i n lloras delímomento en que estas líneas se traformaciones publicadas en nuestras columnas zan ocupaba su: puesto en l a mesa de batalla de las maniobras navales realizadas por la de esta casa, llenando cuartillas, en las que escuadra española en aguas del Mediterrádaba al público l a información de la cereneo, y de las reuniones del Congreso dé monia inaugural de l a Exposición de ma- Acción Católica. L a s dos fueron fruto del quetas para el monumento a S u Majestad la esfuerzo inteligente de Juan García M o r a Reina doña María Cristina. Y en el número de ayer, según insinuamos E r a García M o r a un periodista de vocaal principio de estas notas, se publicaba ción. Desde su juventud especializóse en el también, por el ya para siempre desaparecireportaje, que él supo ennoblecer con un. es- do camarada, el acto que fué gala de l a tilo claro, fluido y ameno, y logró elevar en casa de A B C. H a muerto, pues, casi con su trato frecuente con las más destacadas la pluma en la mano, cual correspondía a uri personalidades de la vida española. Y dentro trabajador infatigable como él. de su difícil labor, cultivó especialmente la E n reciente fecha vióse amargado García información palatina y la política. Primero, M o r a por. la pérdida de una de sus hijas, l a en El Universo, y desde ha largo tiempo, en cerante dolor, que tal vez haya contribuido; A B C, puso de relieve el notable periodista las grandes condiciones profesionales, su en gran, medida al fulminante derrumbatacto, su discrección, su hombría de bien. L a miento de su existencia. Deja una esposa amantísima, un hijo y otra dos hijas, que le nota destacada en García M o r a fué siempre adoraban, correspondiendo a su ternura. esa que consignada queda en último lugar, porque para él careció de importancia, ya Para esa desventurada familia no puede que la llevaba incesantemente arraigada en en estos instantes haber consuelo. T a n sólo i el corazón: la. bondad, la definitiva, la inexomitigará su pena la convicción de que cuan- rable, la fundamental bondad. Y de ella daba tos a diario nos reunimos en esta, casa y constantes pruebas, atendiendo pródigamenfuimos fraternales amigos de Juan García te, generosamente, a cuantas personas deMora, compartimos hondamente, entrañablemandaban su atención periodística. mente, su aflicción. J U A N GARCÍA M O R A LA LIBERTAD D E L A PRENSA 1 L o que recuerda nuestro querido colega El Liberal en un comentario de ayer a propósito del régimen de Prensa, es un hecho exacto e interesaste, que corrobora las afirmaciones de A B C en la represión de la publicidad han solido padecer los periódicos más que los periodistas, y, sin embargo, el periódico no delinque. E l delito supone una voluntad responsable de autor o autores y una responsabilidad subsidiaria que, según los casos, corresponde al director o a la empresa. Bastaba una denuncia del fiscal, que era una orden del Gobierno, para que un periódico sufriese el secuestro de sus ediciones por motivos que, al fin, determinaban sobreseimiento y absolución. Así se conseguía impedir o ahogar una campaña, pero con daño grave e injusto de una publicación y de sus fines, con atropello de una propiedad. Reconozcamos que para los estragos ciertos de l a Prensa- -no es cosa de negar que para los que había- -resultaban deficientes los recursos legales. E l procedimiento, sobre todo, admitía la morosidad y el fracaso de l a represión. L a ineficacia de l a ley abrió camino a un sistema arbitrario. Esto es lo que se debe evitar cuando se legisle para la Prensa. Donde hemos dicho severidad de las sanciones, ponga El Liberal, si lo prefiere, realidad, efectividad de las responsabilidades. Nos parece que no hay manera de asegurar la imprescindible libertad de la Prensa, sino rodearla de garantías. Todas las hemos puntualizado aquí repetidamente: las que se nos deben y las que debemos. E s t a v e z e l a g r a c i a d o h a sido D M a r c e l i n o R a m í r e z con d o m i c i l i o en L a v a p i é s 10. E l B o t e M i s t e r i o s o (de h a r i n a lacteada) fué e x p e n d i d o en el establecimiento de D J o s é S a n t a m a ría, de l a calle C a l v a r i o número 7. Recibam- nuestra m á s s i n c e r a felicitación l o s a g r a c i a d o s y deseamos que continúe l a r a c h a de p r e m i o s para b i e n ele los c o n s u m i d o r e s d e p r o d u c t o s t a n i n s u p e r a b l e s como l a L e c h e C o n d e n s a d a v, H a r i n a Lacteada marca E l Niño Sociedad Lechera Montañesa, A. E. -Plaza de Cataluña, 20. -Barcelona. DELEGACIÓN EN MORID: PELIGROS, 11 y 13 (entrada Caballero de Graeía, 34) Capital: 10, 000 000 ele pesetas, totalmente nacional.