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U L T I M O AVISO La venta del cronómetro- cron 6 grafo popular AMIDA de la Casa Amida Watch, de Grenchen (Suiza) será prorrogada hasta el (después de esta fecha la venta se cerrará definitivamente) para que todos los que no hayan aprovechado la buena y única ocasión puedan llegar a tiempo aún para adquirir el magnífico objeto. El nombre de AMIDA WATCH, la conocida Casa suiza, da la mejor garantía de formalidad Son muchas las cartas de agradecimiento que hemos recibido, y. que no publicamos únicamente por razones de espacio. E l cronómetro- cronógrafo AMIDA es de metal blanco, finamente niquelado, con esfera do tres colores (kilómetros, en rojo; horas y minutos, en negro; segundos, en azul) es una verdadera joya, cuya elegancia y el buen acabado no tiene igual. Sirve como reloj de bolsillo; siempre indica la hora exacta, y permite en toda circunstancia calcular las velocidades como el más caro de los cronómetros. Compradlo todos con toda confianza; es vuestro propio interés que os lo aconseja. Recomiendo a todos los lectores, hasta a los más incrédulos, de enviar antes del 5 de diciembre su pedido, junto con el importe de ptas. 17,50, precio de liquidación, por Giro postal o cheque bancavio, a la Liquidación) 5 de d i c i e m b r e de 1 9 2 9 PRECIO D E LIQUIDACIÓN: 17,50 pesetas, franco de porte y todo gasto, en toda España. MU mm mmm JACOMETTI BARCELONA. Vía Layetana, 18. Apartado 885. Ei soberbio cronómetro AMIDA, el regalo que la S. A. Amida Watch, de Grenchen (Suiza) ofrece a título de propaganda, será vendido al precio de liquidación de PESETAS 17,50, HASTA EL 5 DE DiSlEÉBBE PS 0 XIH 0 Use en todas sus camas y no admita falsificaciones SOMIER V I C T O R I A fifi Clase extra y corriente. Exija etiqueta y marca Patentado. 6 FERNANDEZ Y GONZÁLEZ EL PASTELERO DE MADRIGAL 7 lá guerra. Sus aventuras con las mujeres no habían pasado del galanteo, del libertinaje. Gabriel de Espinosa, o el Rey don Sebastián, este misterioso personaje, en fin, tenía el corazón virgen de amor cuando fué encontrado casi muerto por Sayda M i r i a n en el campo de batalla de Alcazarquivir. Cuando recobró la salud y las fuerzas por los amantes cuidados de la sultana, la hermosura de ésta le deslumhró, le fascinó, le hizo sentir una pasión puramente material, que desapareció con la posesión gastada por el hastio. Sayda M i r i a n se le hizo familiar, y llegó un momento en que le fué completamente indiferente; m á s que indiferente, enojosa. Cuando Gabriel fué a Venecia podía decirse que a ú n no había amado. L a mujer aún no habla sido para él ese ser que llena todas las aspiraciones del alma del hombre; que se convierte en el negocio más serio y más trascental de su vida; que refunde en su alma el ahnadel hombre amado; que sumerge en un océano de pasión, en un infinito de felicidad, todas las aspiraciones de un hombre, por ambicioso que sea, y le domina, haciéndole sentir una felicidad suprema con su dominio. Gabriel de Espinosa no había sentido nunca nacer, crecer y desarrollarse en su ser ese ser divino que tiene el semblante y la mirada de una mujer que la imaginación idealiza y embellece, convirtiéndole en un ángel humano, en un mar de delicias, flotando entre las cuales se enlanguidecen el cuerpo y el alma en una dulce locura. Pero vio a Estéfana Barbarigo y brotó la chispa de amor en el corazón hasta entonces indomado de Gabriel de Espinosa. L a organización terrible, la pasión violenta, el orgullo y la valentía de Estéfana eran lo m á s a propósito para excitar el amor violento y antojadizo que dormía en el corazón de aquel hombre aventurero. Estéfana y Gabriel se comprendieron a la primera mirada y se amaron, y se sintieron arrastrados el uno hacia el otro. A Estéfana la enloquecía el pensamiento de ser amada por un Rey, que tal le creía, de las condiciones del Rey don Sebastián. L e amaba con el corazón y con el orgullo. Gabriel de Espinosa, por su parte, que no sabía el estado de divorcio completo en que se encontraba E s téfana respecto a su padre Giacomo Barbarigo, veía en ella, no sólo a la mujer fuertemente hermosa y ex- cesivamente. simpática para él, sino un medio poderoso para que el Estado de Venecia, por la gran influencia de Giacomo Barbarigo, protegiese sus pretensiones al Trono de Portugal de una manera decisiva. Pero no podía llegarse a esto sino por medio de un enlace con Estéfana, y entonces fué cuando se pidió a Roma el divorcio absoluto de Gabriel de Espinosa y su mujer doña M a r í a de Souza. E l Consejo de los Diez había creído conveniente el casamiento del Rey de Portugal con Estéfana B a r barigo, porque para conspirar contra el Rey de E s p a ñ a le convenía tener una influencia veneciana al lado del Rey de Portugal. Entonces se meditó, aquella intriga tenebrosa, para la cual sirvió de instrumento Elena Karuk. L a fatalidad, que acompañaba siempre a G a briel de Espinosa, que determinaba los sucesos de su vida, que los preparaba para un desenlace terrible, había hecho que Elena y Estéfana estuviesen puestas en relación, y eri una relación sumamente peligrosa a causa de un hombre. Este hombre era César M a l a testa. Para que los sucesos se complicasen más, César Malatesta había contraído un amor violento por Sayda M i r i a n De manera que César Malatesta se encontraba colocado en el centro de un triángulo, en el vértice de cada uno de cuyos ángulos había una mujer que le atraía a sí de una manera poderosa. Sayda M i r i a n era para él el amor intenso, el deseo voraz, la dificultad ardiente. Estéfana, la mujer con la cual le unía un duelo a muerte empeñado por el orgullo. P o r último, la comunidad del crimen, l a identidad de afectos y de pasiones y la influencia y el mandato de la República le enlazaban a Elena Karuk. Y este triángulo, en cuyo centro estaba colocado César M a latesta, venía a ser para Gabriel de Espinosa o para el Rey don Sebastián la caja de Pandora que encerraba dentro de sí un cúmulo infinito de horribles desgracias. Por eso nos hemos visto obligados a ocuparnos de la historia de esas tres mujeres y a prescindir de l a historia del pastelero de Madrigal, al ocuparnos de ella, que venían a ser tres historias correlativas a la historia de Gabriel de Espinosa. Después de esta manifestación, volvemos a emprender nuestro relato en el capítulo siguiente.
 // Cambio Nodo4-Sevilla