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MADRID- SEVILLA 26 D E N O V I E M B R E D E 1929. f SUELTO, 10 CTí DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O VI G E S 1 MOQU JNTO N. 8.3 8 9 m mm r Ztr f 9 r F U N D A D O E L x. D E JUNIO D E igos POR D. TORCUATO LUCA D E TENA La fiesta del domingo en la Catedral. Llegada de los infantes. Lectura del Breve Pontificio. Bendición de las coronas. La coronación. La solemne procesión de la tarde. Pormenores de la solemnidad. La fiesta de! domingo en la Cátedra! Solemnes resultaron, en verdad, ios cultos celebrados el domingo en la Catedral con motivo de la coronación a Nuestra Señora de la Antigua. A las ocho de la mañana, el obispo de Cádiz, D Marcial López Criado, celebró en el trascoro de la Catedral misa de Comunión general, distribuyéndola a los numerosos fieles íjue se acercaron a recibirla. Después de! coro de la mañana, el Cabildo Catedral marchó a Palacio para acompañ a r al cardenal y prelados hasta la Catedral, entonándose seguidamente el canto de Tercia, mientras su eminencia se revestía de los ornamentos pontificales. prestándolo, en nombre del Cabildo, los capitulares capellán mayor de San Fernando, D José Holgado Yusta, y los mayordomos D. Manuel González Macías y D A n d r é s P a v ó n Barquero. lado procedió al acto de coronar a las imágenes, recogiendo de las bateas que sostenían Sus Altezas las magníficas coronas. L a primera que colocó fué ia del N i ñ o Jesús y después la de la V i r g e n de la A n tigua. E l acto fué emocionante, hallándose todos los fieles de rodillas. Terminada la coronación, se entonó solemne Ta- Déum, por la ya dicha capilla C a tedral. Seguidamente, la comitiva marchó al a l tar mayor, y de allí, una vez desprovisto de los ornamentos pontificales, el señor cardenal dirigióse, con todos los capitulares, a la Puerta del Príncipe, despidiendo a Sus A l tezas, y marchando después al Palacio A r zobispal nuestro prelado y los obispos sufra gáneos. Las autoridades fueron despedidas por una comisión de capitulares. Bendición de Jas coronas Una vez terminado el juramento, el señor cardenal procedió a la bendición de las coronas, entonándose el salmo O gloriosis Virginuiu. Durante la bendición sostenían las coronas y diademas, en magníficas bandejas, la infanta doña Luisa y sus augustas hijas. E n el presbiterio bajo, al lado de la Epístola, ocupaban sitiales los prelados de C á diz, Jaén Córdoba y Málaga y el americano monseñor Guerra. Llegada de los infantes Durante, el cante) de Tercia llegaron a la Catedral Sus Altezas los infantes D Carlos y doña Luisa, acompañados de sus augustos hijos, los principes D Carlos, doña Mercedes, doña Dolores y doña Esperanza, siendo recibidas las Reales personas por una comisión dei Cabildo Catedral y ocupando sus sitiales, al lado del Evangelio, en presbiterio bajo. Seguidamente entraron en la Catedral las corporaciones provincial y municipal, bajo mazas, presididas por el gobernador civil, Sr. M e r a Aireñas, a quien- acompañaban el alcalde, Sr. Díaz M o l e r o vicepresidente dela Diputación, Sr. Camacho Baños, y gran, n ú m e r o de diputados y concejales. E n la corporación municipal figuraban las concejales señoritas de García Pesquera y T a vira. E n el crucero principal, y en bancos colocados al efecto, ocuparon puestos autoridades y representantes de entidades. Entre los concurrentes recordamos al presidente de. la Audiencia, Sr. F a b i é j delegado de Hacienda, marqués de Valdeiuigo: gobernador militar, Sr. F e r n á n d e z Barrete; general de E A L Sr. Nieves; generales con mando en plaza, comisiones, de todos los Cuerpos de la g u a r n i c i ó n director del Instituto, Sr. P o r t i l l o rector y vicerector de la Universidad, señores Candan y Casso, y fiscal de S. M Sr. González Prieto. La Misa Pontifical U n a vez celebrada la bendición, dio comienzo la M i s a Pontifical, oficiando su eminencia, asistido por el deán, Sr. R i v a s diáconos de honor, Sres. Santos Olivera y González M a c í a s diácono de oficio, Sr. T o var, y subdiácono, Sr. M a r í n Robayo. E n el altar acompañaban al señor cardenal los dignidades mitrados Sres. A r m a rio Rosado, Holgado Yusta, Morgadcs, D a za y Malo. De maestros de ceremonia actuaron el prefecto canónigo Sr. M a r t í n Moreno y el beneficiado Sr. Marcos M i r Concluido el Evangelio, el cardenal ocupó sitial ante las gradas del presbiterio baio, desde donde dirigió a los fieles una breve y fervorosa homilía, que fué oída por los millares de fieles, que ocupaban las naves de la Basílica, mediante los altavoces colocados al efecto. L a capilla de música de la Catedral, reforzada con l a Schola cantorum del Seminario y la de San Hermenegildo, de Dos Hermanas, interpretó la misa de Perossi. La solemne procesión de la tarde. El aspecto de la ciudad Desde media tarde comenzó a notarse la animación en el centro ele la ciudad, d i rigiéndose el público hacia la Catedral para conocerdos preparativos de la procesión anunciada. L u c í a n colgaduras muchos balcones, y las sillas iban ocupándose paulatinamente en toda la carrera. E n los andenes del Ayuntamiento, por la plaza de San Francisco, fué instalada una tribuna para las infantas, luciendo varios macizos de flores y plantas. A ambos lados aparecían los andenes enmarcados con verjas para el sitial de algunas congregaciones marianas. En la Catedral Desde que se celebró ¡a coronación de Nuestra Señora de la Antigua hasta las cinco de la tarde, hubo un desfile numeroso de público por la capilla, para admirar las coronas y diademas. La coronación Terminado el Pontifical, se organizó l a comitiva para. trasladar la corona y diademas a la capilla de Nuestra Señora de la Antigua. A b r í a marcha la cruz patriarcal, siguiendo los señores beneficiados, capellanes Reales, canónigos, cardenal, ministros y dignidades, Altezas Reales, obispos, autoridades y comisiones oficiales, damas de la Junta de la Coronación, compuesta por las condesas de Lebrija y Bustillos y marquesas de Villaíranca del Pítamo y viuda de las Torres de la Pressa. L a capilla de la venerada imagen que iba a ser coronada presentaba brillante aspee tp en su exorno, encontrándose materialmente llena de flejes. l A l llegar el señor cardenal a l a capilla, se entonó el himno Regina Cali Sedare, durante cuyo canto, por la S citóla, el pre- Organizando la procesión E n el interior del templo se comenzó a organizar le procesión a. tas cuatro de la tarde, estando encargados de ello el comandante señor Amaya y el canónigo señor González Macías. Todo quedó dispuesto y ordenado admirablemente, ocupando cada cual su sitio en el lugar designado. L a V i r g e n de Todos los Santos, de la parroquia de Omnium Sanctorum, fué trasladada a ía Catedral a las doce del día, y la del Rosario de Monte- Sión, a las tres, con un lucido acompañamiento de hermanos. Lectura del Breve Pontificio Terminada la Tercia, el Sr. Ilundain ocupó el sitial en el bajo presbiterio, dándose lectura, por el prefecto de ceremonias, Sr. M a r t í n Moreno, del Breve Pontificio concediendo la delegación correspondiente al Sr. cardenal y la autorización para- cele- brar la coronación canónica a Nuestra Se ñora de la Antigua. Juramento Después de dicha lectura, el prelado b i s palense recibió juramento al Cabildo Catedral, en orden a la custodia de las coronas, La llegada del cardenal y obispos a la Catedral Momentos- antes de las cinco llegó a la Catedral el cardenal Sr. Ilundain, ocupan-
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