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ABC. M A R T E S 26 D E N O V I E M B R E D E 1929. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAG. i5. áa sitio en la capilla de San Laureano, s i- tuada a l a derecha de l a puerta de San M i guel, para desde allí ver l a salida de la procesión. A poco llegaron los señores obispos, que ocuparon asientos- al lado del señor Ilundaín. Su Alteza el infante D Carlos llegó momentos después, colocándose junto al señor cardenal. La procesión en marcha A las cinco de la. tarde ocupaba el público casi la totalidad de las sillas colocadas en l a carrera, y los balcones encontrábanse repletos. Una compañía del regimiento de Soria, con bandera y música, se situó en la puerta de San Miguel, para dar escolta. A las cinco y media se puso en marcha la procesión con el orden siguiente: Piquete de la Guardia C i v i l cruz de guía, hermandad de la Antigua, con su estandarte, banda del Hospicio y acogidos en dicho centro. Seguían los colegios Salesianos, Escolapios y Luises, de la plaza de Villasis. T o dos Ircían sus banderas y estandartes. Sirí. peeaclo de Nuestra S e ñ o r a de la V i c toria, conducido y escoltado por la Academia de Buenas Letras, de la que es patraña, figurando en la comitiva los académicos señores Abaurrea Cuadrado, V e k s c o de Pando, Muñoz San Román, fray Diego de Valencina, Sánchez Blanco, Fercánde B a rreto y ctros. A continuación caminaban las cinco hermandades representativas de los cinco M i s terios gozosos del santo rosario, con susí simpecados e insignias; Nuestra Señora de la Encarnación, de los Terceros; Nuestro Padre Jesús del Silencio y M a r í a Santísima de la Amargura, de San Juan de la P a l m a Dulce Nombre de Jesús, de. San Isidoro; Nuestro Padre Jesús de la Salud y M a r í a Santísi ma de l a Candelaria, de San Nicolás, y Quinta Angustia de M a r í a de la Magdalena. Primer grupo de la Schola cantorum del Seminario. Paso de Nuestra Señora de la Paz, adornado con severo gusto y escoltado por jóvenes congregantes, con cirios. Las cinco cofradías representativas de los cinco Misterios Dolorosos, con sus S i m pecados e insignias: Columna y Azotes, de la F á b r i c a de Tabacos; Coronación de E s pinas, del Santo Á n g e l Jesús del G r a n P o der, de San Lorenzo; Cristo del Calvario, de la Magdalena, y San Antonio Abad. Segundo grupo de la Schola Cantorum del Seminario. L a Hermandad de la Oración del Huerto, de Monte- Sión, acompañaba a la Santísima V i r g e n del Rosario en sus Misterios Dolorosos, colocada sobre su precioso paso, tal y como luce en l a tarde del Jueves Santo. Iban las andas adornadas con exquisito gusto, luciendo crisantemos blancos e infinidad de luces. L a presidencia l a ocupaba el hermano mayor honorario, conde de las Torres de Sánchezdalp, con los señores Luca de Tena y D Juan Ruiz de la Riva. Las cinco Hermandades representativas de los Misterios Gloriosos, con sus simpecados e insignias: Cristo de l a Salud, de San Roque; Apostolado de l a Oración, de los Jesuítas; Cristo de la Pasión, del Salvador; Divina Pastora, de Santa Marina, y Todos los Santos, de Omnium Sanctorum, agregándose a este grupo los caballeros de San Fernando, congregación de San Kstanislao y la Hermandad de la Candelaria, de San Nicolás. Tercer grupo de la Schola Cantorum del Seminario. Nuestra S e ñ o r a de Todos los Santos esplendía sobre su hermoso paso, escoltado por caballeros pertenecientes a las Ordenes militares, seguidos de seminaristas, profesoN res del Seminario Pontificio, Ordenes Terceras, Comunidades religiosas y Universidad de Señores Curas P á r r o c o s A continuación, las banderas de la Repúblicas hispanoamericanas, ofrendadas a la V i r g e n de la Antigua, y seguidamente l a capilla Catedral, cruz catedralicia y paso de Nuestra S e ñ o r a de la Antigua. E n las andas pertenecientes al paso de la Custodia se había colocado un templete de plata, bajo el cuál aparecía el cuadro de Nuestra S e ñ o r a d e la Antigua, perteneciente a la iglesia de San Miguel, preparado con gustó por el artista D Santiago Martínez. Tras del paso, iban el Cabildo Catedral, obispos sufragáneos, el- americano monse- Cabaret Americano r sches d Üe OÍÍCC cuatro ATRACCIONES MUNDIALES ñor Guerra; el cardenal, asistido por el deán y los diáconos señores Santos Olivera y C a rrera Sanabria, y detrás el infante D Carlos, acompañado del general de Artillería señor P e r í é g u e r y comisiones militares. L a Real Maestranza, presidida por el teniente hermano mayor, marqués de Albentos; príncipe D Carlos y maestrantes señores marqueses de Gómez de Barreda, R e unión de Nueva España, Granja, de Cuba, de Esquibel, señores Fernández de P e ñ a randa, D José, D Augusto, D Manuel y D Antonio Maestre, D Rafael Coronel Torres, D Antonio Guajardo Fajardo, D José M a r í a Coronel, conde de M e jorada, señores Ponce de León, Benjumea, L o r a y otros. Cuerpo consular, representado por los cónsules de Cuba, Italia, Alemania y, U r u guay. Seguidamente el Ayuntamiento y D i p u tación, bajo mazas, y presididos por el señor M o r a Arenas, alcalde, Sr. Díaz M o l e ro; vicepresidente, Sr. Camacho Baños. E n la comitiva municipal, figuraban el pendón chico de ¡a ciudad, llevado por un concejal, y detrás una sección de la Guardia urbana, ál mando de su comisario, Sr. P e droso, y finalmente una compañía de Granada con bandera v música. El desfile por las calles del itinerario DE TEMPERATURA son la causa de mil males. P r e v é n g a s e contra ellos aplicándose un Las calles decimos que ofrecían animadísimo aspecto. L a procesión desfiló brillantemente. A l llegar a la Campana fueron relevadas las fuerzas de honor del regimiento de Granada por otra compañía de Soria, con bandera y m ú sica. Durante el recorrido las Scholas cantorum interpretaron escogidos motetes, como así los niños de las congregraciones y seminaristas. EMPLASTO poroso americano del En la plaza de San Francisco SsH MARCA REGISTRADA Dr. WBNTER y ya fiada puede usted temer. Pida siempre el legítimo Parche WiNTER GRAJí. F A B R I C A D E H A R I N A S M O L A S S A N IAJIS SISTEMA DAVBEIO Y SÉ- APODERADO: inuel- ü s ii. Í OSUNA (S llas- áás 1111 111 M AÍ II O S J J V I L L A- JKIUSX- A Í U Ü C I K A S PASAJEROS Y MERCANCÍAS con magnífico ómii bus B U S S I N G SM I. S. MAV en c o m b i n a c i ó n c o n los c o r r e o s de C e u t a T á n g e r y G- ibraltar. S a l i d a 7 m a ñ a n a G r a n C a p i t á n 12. T e léfono 2 2 6 9 0 A l g e e i r a s M a r i n a 3, T e l é f o n o 183. L a plaza de San Francisco, invadida totalmente, como en las mejores noches de nuestro Viernes Santo, por una. muchedumbre enorme; engalanados los balcones con colgaduras y con profusión de tapices y reposteros la extensa fachada del Ayuntamiento, y con la Giralda, esplendente de luz, al fondo, ofrecía soberbio golpe de vista. E n el palco levantado en la parte central del andén, eñ medio de un improvisado jardín de geranios y crisantemos, ocupaban l u josos sillones Sus Altezas Reales las infantas D Isabel y D L u i s a y las gentiles princesas D M a r í a D. Dolores y D Esperanza, y detrás de las egregias personas las damas, grandes de España, marquesa viuda de las Torres- de la Pressa, marquesa del mismo título y la de Guadalest; b dama particular de la infanta D Isabel, Srta. B e l t r á n de L i s y la de la infanta Luisa, señora viuda de Ü r c o l a la Srta. Irene Rubin de Celis, aya de las princesas; el secretario y tesorero de l a infanta D. Isabel, Sr. Coello; el teniente de alcalde D Carlos Delgado Brackenbury, el concejal Sr. M a r a ñ e n y el jefe de ceremonial del Ayuntatr. lento, don José M a r í a Tassara. L a procesión desfiló por la plaza con un orden y lucimiento superiores a toda ponderación. Las numerosas y brillantes representaciones que figuraban en ella; a belleza de los pasos, especialmente el de la Vi- rgen del Rosario, de la cofradía de Monte- Sión, cuya maravillosa hermosura levantaba por doquier murmullos de a d m i r a c i ó n l a religiosidad y devoción con que las Hermaiidaclcs, colegios y congregaciones iban entonando sus Salves a la V i r g e n y otros cantos litúrgicos, de los que trascendían los puros aromas de la fe y a los que la Giralda hacía también coro con ía sinigual y jubilosa polifonía de sus repiques, dieron momentos de invenía emoción al desfile. a a a a
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