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A B C SÁBADO 30 D E N O V I E M B R E D E 1929. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 35 tantemente de manifiesto durante está interesantísima excursión. L a despedida tributada al conde de Jordana en Mequínez, ha resultado tan cariñosa y solemne como la recepción. Las tropas rindieron honores y las baterías hicieron las salvas de ordenanza. E n el camino, la comitiva se detuvo en Volubilis, donde el arqueólogo director de las excavaciones enseñó esta monumental ciudad romana. E l comisario superior y sus acompañantes, continuaron a Muley Dris, pintoresca población, donde reposan los veneradísimos restos de este Sultán, patrono de los estudiantes de Fez. A l mediodía llegábamos a Fez, donde nos recibieron el general Petin y demás autoridades civiles y militares, así como el cónsul, Sr. Gómez Muro, y la colonia española. E l conde de Jordana fué obsequiado por las autoridades con un banquete, en el P a lacio Imperial, donde se hospeda. P o r la tarde se realizó la visita al Colegio de N o tables Musulmanes, Escuela Franco- Árabe y las célebres Medersas de Karauin. Después de realizar un amplio recorrido de la ciudad y de sus alrededores, el conde de Jordana recibió en el consulado de España a nuestros compatriotas, que en número extraordinario acudieron a saludarle. A las ocho de la noche se celebró en el Palacio Imperial una comida, a la que concurrieron el residente general y el general Vidalon, llegados de Rabat para asistir a la gran parada militar. Ayer por la mañana, el conde de Jordana visitó varias explotaciones agrícolas, algunas cultivadas por colonos descendientes de españoles, que se establecieron en A r g e lia. Son lotes pertenecientes a la colonización media, de 100 a 300 hectáreas de tierras de mucho fondo y de gran fecundidad. Allí pudo enterarse una vez más el comi- EL VIAJE D E L C O N D E D E 1O RDANA A LA ZONA D E L PROTECTORAD O FRANCÉS E N M A RRUECOS Mequínez 29, 10 mañana. (Crónica telegráfica. Mequínez ha recibido al comisario superior como a un jefe de Estado. L a po- blación se agolpaba en las calles del larguísimo trayecto comprendido entre las puertas de la que fué capital de un imperio y el hotel donde se hospeda el conde de Jordana. A nuestra salida de Rabat fuimos despedidos por el residente general y las autoridades superiores. U n a compañía de la Guardia Imperial rindió honores al comisario superior. E n Kenitra, recibieron a los viajeros el interventor civil de la región del Garb, las autoridades y toda la colonia española. L a guarnición formó a la entrada de la ciudad, para rendir honores. L a visita al puerto fué breve y permitió conocer en toda su amplitud la magnífica obra que han realizado los franceses, bastando decir que el salvar el escollo de la barra ha importado sesenta millones de francos y que, gracias a esta obra, pueden entrar barcos con desplazamiento superior a tres m i l toneladas. E n Mequínez, poco después de la entrada en la ciudad, el conde de Jordana se trasladó desde el hotel al palacio del comandante general, donde se sirvió la comida. Desde allí, atravesando las imponentes murallas de Mequínez, que miden sesenta k i lómetros y que dan idea de su antigua i m portancia, la comitiva llegó al campo de maniobras, donde formó una importante co- lumna. L a compacta multitud que se apiñaba alrededor de la columna prorrumpió en aplausos al aparecer el representante de E s paña, que llegó seguido de lucida escolta. E l desfile fué brillantísimo, haciéndolo en último término varias compañías de carros de asalto. Terminada la revista, el general Jordana visitó Dar- Albaida, Escuela de oficiales marroquíes, integrada por hijos de los kaides más poderosos del Imperio. Después de una interesantísima visita a la Yeguada Militar y al Parque de Avestruces, en el que se encuentran numerosos ejemplares, que servían de antiguo de solaz de los Sultanes, la comitiva regresó a la ciudad entre magníficos jardines, para recibir el cumplimiento de la colonia española. L a guarnición tuvo la gentileza de ceder el magnífico Casino de Oficiales para la mayor solemnidad del acto, que fué reproducción aún más exaltada y emocionante, si fuera posible, que la de R a bat y de Casablanca. Entre aclamaciones delirantes de nuestros compatriotas penetró el comisario superior, ocupando la presidencia con el delegado general, Sr. A g u i l a r y las autoridades superiores francesas. Varias señoritas le ofrecieron ramos de flores, y el presidente del Circulo pronunció un patriótico discurso alabando a España y al chinde de Jordana, que contestó alentando a los españoles para seguir trabajando; medio mejor de honrar a nuestro país y testimoniar que somos una raza vigorosa. P o r la noche se sirvió un banquete en el palacio del general Nqge, quien al final pronunció un discurso ensalzando a nuestro país y la figura del conde de Jordana. A l terminar, brindó por España, el Rey y la Real familia. E n este día puede decirse que llegó al límite máximo la exteriorización del sentimiento de afecto a nuestro país por parte de nuestros amigos franceses, puesto cons- luchaba el hambre- deilosstiempos primitivos contra las fieras, sus enemigas nátijírales. Hoy el destino nos enfrenta con peores enemigos. A cada momento nos acechan dolores de todas clases. Y e l a r m a más eficaz en esta lucha es la Cafiaspirina. Con su ayuda vencerá Vd. fácilmente a esos espíritus malignos de los dolores de cabeza, muelas y oído, neuralgia o jaqueca. Las tabletas de Cafiaspir i n a a y u d a n a las señoras a soportar las molestias periódicas. Esté Vd. siejTipje preven id o jy cui. de de q u e no falte jamás en su casa un tu bp, de C af i aspjrina. É
 // Cambio Nodo4-Sevilla