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MADRID- SEVILLA 6 DICIEMBRE 10 DE 1929. SUELTO NUMERO CTS. CERCANA A TETUAN, SEVILLA DIARIO DO. N. ILUSTRAVIGÉ- AÑO 8.407 SIMOQU 1 NTO OLIVE, REDACCIÓN: P R A D O D E S A N S E B A S T I A N S U S C R I P C I O N E S Y A N U N C I O S MUÑOZ dero. Hablaba con voz dulce, grata, acari- cine derrotó al cabo del tiempo su impeciadora; pero, en el fondo, Implacable. ¡El rio, al parecer sólido; el cine, llamado enefecto que nos causaron sus sentencias! E s tonces con más palabras y menos pretcnsiones, aunque anunciando que (De las memorias de un gace- decir, el efecto inmediato; porque a los dos desarrollaran sus salas ejerceríaapenas se dominio días la veleta siguió señalando el predominio de la insubstancialidad, dominadora de absoluto. tillero) Pero el suceso escénico del diciembre de E n Jos últimos meses del año 1898 pre- nuestro carácter, y continuamos tan frescos 1898 fué el ofrecido con la aparición de vinimos varios detalles encaminados a su- y tranquilos. Estábamos por aquel tiempo apesadum- u n nuevo autor dramático. E l malogrado primir el ministerio de Ultramar. ¿Para qué nos servía? Se derrumbó nuestro poderío brados por las noticias recogidas dé las I n- crítico de El Liberal, José de la Loma, i n enioso con rasgos peculiares e inolvidables; colonial, nos quedamos sin colonias, vién- clusas. Refiriéndose a la. de Madrid, averiepe Loma, según decíamos sus amigos y donos arruinados de la noche a la mañana guamos que no cobraban las nodrizas por y advirtiendo también a nuestro alrededor falta de dinero, y que cada una amaman- compañeros, anunció con antelación cómo el apartamiento, más o menos recatado, de taba a varios niños. ¡Cuánto hemos mejo- un joven escultor sevillano alternaba lucilas potencias principales de Europa. Todas rado en lo referente a tan vital asunto! damente el manejo del buril y el de la plunos abandonaron, sin mezclarse, n i aun en Hace cuarenta años era creencia difundi- ma, habiendo compuesto una obra en tres actrances de injusticia notoria contra el pue- da no reservar para las criaturas atencio- tos, de mérito sobresaliente, apadrinada por blo hispano, del cual creyeron algunos paí- nes y esmeros hoy prodigados. Compare- los hermanos Quintero, los chicos que, sin ses que estaba en trance de perecer. P o r mos los esmeros y delicadezas de l a pueri- dejar de serlo, ya tenían prerrogativas otoreso debimos a los quince años y medio pro- cultura moderna con el antiguo apotegma gadas por asentimiento general. Se cumclamar nuestra neutralidad, como se veri- teta y g l o r i a base inconmovible de l a te- plieron los lisonjeros vaticinios del popular ficó; cruzamos los brazos al estallar la gran rapéutica infantil de entonces, y confese- periodista, estrenándose en el teatro de la Comedia el drama La muralla, acogido con guerra, cumpliendo nuestro deber; pero sin mos cómo mejoran nuestras costumbres. echar en cara a nadie cómo, mediante una Asimismo, nos preocupó mucho el trans- entusiasmo y donde resaltaron Carmen Coalevosa impunidad, nos arrancaron, con porte de los restos de Colón, desde. la Ca- beña y E m i l i o Thuillier. L a ficción escéniasentimiento tácito, un verdadero Imperio. tedral de la Habana, depositaría de huesos ca, tuvo después realidades, que sirvieron España perdió el tristemente famoso año tan gloriosos, a la- de Sevilla, donde repo- y sirven para admirar a un matrimonio ven 98, en territorios de Cuba, Puerto Rico y san actualmente. P o r el mes de diciembre turoso. Carmen Cobeña, la insigne actriz las Filipinas, 422.330 kilómetros cuadrados se verificó el traslado, a bordo del navio hoy retirada prematuramente de la escey 10,262: 979 de pobladores; lo que se dice de guerra Conde de Venaáito, no sin dis- na, contrajo matrimonio con Federico Olíver, el autor de La muralla, quien, después aproximadamente un tercio del poderío na- cutir la autenticidad de las cenizas. cional, sufriendo el despojo silenciosamenHubo en la Asociación de la Prensa, en de dar forma al busto de la bella intérprete, con mansedumbre, sin razón, porque en aquella época recluida modestamente en te de su comedia, siguió y sigue recogienlas islas Filipinas se verificó a pesar de aposento cedido por el Gobierno, parte del do laureles obtenidos en los teatros. L a camnuestra protesta y hubo de consumarse que ocupara la vieja Biblioteca Nacional, paña artística de Carmen Cobeña ha sido todo fácilmente, acaso pensando en que una sesión destinada a oír a Joaquín. Costa, larga, fecunda y brillante. Por eso su aunuestra Patria no renacería. Pues ¡vive insigne pensador, orador, escritor, con au- sencia voluntaria nos ha chocado a todos, Dios! que pudo ser, esta viva, y de ello toridad suprema, a quien reverenciamos especialmente a los que, siendo viejos, vimos hay muchas y elocuentes señales. cuando vivía, pero sin hacerle de veras d e s p u m s u figura y siempre la celebra ningún caso. L a conferencia de Costa, her- mos fervorosamente y con deleite. L a ruda agitación literaria engendrada mosa, extensa, nos conmovió. ¡Cuánta í a Aquel período que ahora evoco también por el desastre tuvo señales ciertas en pezón tiene! pensamos, y, no obstante, se- contó con dos solemnidades verificadas en riódicos y libros. Presenciamos el nacimienguimos con el trote acostumbrado para em- el Real, hoy en trance, de transformación, to de varias famas, algunas hoy consolidaplear nuestras mañas, bien que, si bien se y Dios quiera que se verifique pronto y bien, das, pero sin pasar desde lagrimeos retómira, el tiempo apenas cambió nuestros pro- según hace tiempo demandan l a razón y el ricos a resoluciones extraordinarias, pues cedimientos. arte. E n la temporada a que aludo se reno hubo sacudidas hondas como las reclaSeguímos, a pesar de tribulaciones y con- presentaron por primera vez dos óperas esmaba l a justa pero estéril indignación nacional. Entonces se dijo, con verdad y en gojas que nos entristecieron, pensando en pañolas Raquel, del maestro Bretón, y Don calma, cuanto en general contribuímos a la solazarnos. Los teatros estaban florecientes, Gonzalo de Córdoba, compuesto por Emilio desgracia colectiva. Matárnosle todos se y empezó un género que ahora está mori- Serrano, quien vive, trabaja y aún tiene iluexclamó, recordando frase conocidísima y bundo y aun se le puade dar por muerto. siones. Las dos obras fueron muy bien acoaludiendo al estado de nuestro país, vícti- E n el teatro de la Alhambra, puesto en la gidas por el público, y después se archima, igual que en otras circunstancias, de calle de la Libertad, empezaron las repre- varon definitivamente para continuar con el sentaciones del Casino M u s i c- H a l l donde repertorio italiano, según conveniencia de modorra incomprensible. se exhibían artistas extranjeros dedicados cuantos cobran sin saber música, pero subSin embargo, a fines del mes de noviemal canto y al baile. L a entusiasta acogida j tiendo dónde les aprieta el zapato, o, mejor bre reunióse en Zaragoza una célebre lograda por la diversión sirvió de funda- j dicho, dónde está la conveniencia. Eso, sí, Asamblea de Cámaras de Comercio, en la mentó al género teatral dueño al cabo de diciendo todos los días, hay que proteger, cual resonaron reclamaciones estruendosas pocos años de la mayoría de nuestros es- animar, enaltecer a la música nacional. Rey se oyeron palabras elocuentes de D. B a cenarios. Empezaron las cantarillas y bai- conozcamos que cuenta hoy con muchos e silio Paraíso, patriarca constante de inteladoras, poniéndose muchas veces nombres indiscutibles méritos, pero si piensa sólo en reses materiales; Alzóla, que tuvo mientras extranjeros para gusto del público, y bri- ciertos apoyos, resígnese con la suerte que vivió auge merecidísimo: Alberto Rusiñol, llaron pronto algunas estrellas, pues así las le depara la realidad. ¡Vamos a entreteaños ha desaparecido, y D. santiago Alba, calificó la gente al verlas y aplaudirlas. De nernos con músicas habiendo tantas cosas que empezó entonces su carrera, yendo destodo ello apenas queda algún recuerdo. E l capaces de reclamar nuestro interés! de la Redacción de El Norte de Castilla, en ¡Valladolid, a los más culminantes puestos Y cierro esta gacetilla, recordando cómo políticos. hace treinta años perdimos a un cómico exPero continuamos sin modificar nuestra traordinario, llamado Ramón Rosell. Supo manera de ser. E n el Círculo de la Unión El público debe leer diariamente alegrar nuestra infancia y los años más Mercantil de Madrid pronunció una confeanimosos de nuestra vida, y habiendo prorencia P i y Margall describiendo la criris nuestra sección de anuncios por vocado el general regocijo, mostróse siemen España. Don Francisco, además dc gran pre con cara seria, no siguiendo el procetalento- ¿cómo le calificaríamos, si viviese der de otros actores, que suelen reírse mienhoy, cuando tanto abundan, según dicen, palabras clasificados en secciones. tras dicen gracias, temiendo, sin duda, que los entendimientos excepcionales- tenia ltis oyentes, al oírle, no desarruguen los por cualidad la de manifestar sin ambages En ellos encontrará constantemen- entrecejos. sus opiniones, prescindiendo del parecer ele Por la transcripción, sus auditorios. Nunca quiso servir a nadie, te asuntos que pueden interesar! ej J, F R A N C O S RODRÍGUEZ excepto a lo que consideraba como yerda- MODORRA f