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sa. jue, como queda dicho, es el lugar dispuesto para continuar la historia del pe r i o d i s u i G atendiendo a las informaciones relacionadas con la Exposición Iberoamericana, por la observación objetiva y subjetiva de las potentes actividades nuevas del mundo ibérico, puestas de manifiesto por m a n e r a singular, dentro y fuera de esos maravillosos palacios levantados por E s p a ña, Portugal y naciones de su estirpe, entre ios- jardines sevillanos y a la orilla misma del Guadalquivir: el Río Grande, que representa toda la historia grande de la P e n ínsula y más de inedia Historia universal. E l periodista que ofrece al lector esta i n formación de cosas de su propio oficio no quisiera escribir nada de la Casa de la Prensa, cuya organización le fué confiada, y funcionó en los primeros meses- -ya funciona sola- -bajo su dirección personal y d i recta pero tiene el deber de enterar al público de í ue o hizo otra cosa que atender- -p o r prestarle este servicio a la Prensa, a su Patria y a Sevilla- -el ruego del d i rector general de la Exposición e interpretar con toda la fidelidad posible las instrucciones dictadas, y a en el lecho de muerte, por el maestro de periodistas, I) T o r cuato L u c a de Tena, el gran compañero inolvidable. Será, pues, considerado lícito que el informador describa el funcionamiento de la Casa profesional, ya que el éxito logrado se debe a esas intervenciones, y para ellas es el aplauso general, -incluyendo el del periodista que firma más abajo. Junto a la plaza de España, como frente de una bella glorieta circular del Parque de María Luisa- -espacio que debiera señalarse con el nombre de Glorieta de la Prensa. español, o en caracteres peculiares, los j i i dios- españoles de ConstantinopJa y Salónica. E n la sección antigua figuran curiosos ejemplares de los primeros periódicos editados en el mundo en lengua castellana, así como de f os diarios que vieron la luz pública en- España a l final del siglo x v m Sevilla, íaro de la cultttra hispánica en los gloriosos días de la colonización, ofrece en un interesante gráfico l a estadística de su Prensa, que y a en 1691 tenia u n interesante t periódico tjtelado Las Noticias. Completan la instalación de ia sala de la plaza de E s paña las exhibiciones de las agencias i n formativas -ese periodismo interno que no tiene ningún periódico y los tiene todos- -y las demosttacio es- de la organización corporativa de la Prensa española. Esto último constituve el nexo, la mano extendida, como si dijéramos, para unir la Exposición de Prensa iberoamericana antigua y moderna con la Casa de la P r e n- LA C A S A SE LA FKENSA E S L A K X P O S J O O X IBEBOMfEXlCAXA
 // Cambio Nodo4-Sevilla