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MADRID- SEVILLA 11 D I C I E M B R E D E 1929. NUMERO 10 CTS. SUELTO REDACCIÓN: PRADO DE SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES Y ANUNCIOS: MUÑOZ OLIVE. CERCANA A T E T U A N SEVILLA Recorrimos también las tiendas de antiPero lo que más me asombró fueron los. güedades. Y o nunca puedo pasar de largo jardines que oficiales y soldados han dispor una tienda de objetos antiguos, por hu- puesto en torno a sus cuarteles. Son un milde y destartalada que sea. E n todas ellas, mundo de rosas; Rosas en guirnaldas rosas, Los jardines del Alcázar. Llegamos a ellos lo mismo, en as lujosas que en las modes- formando setos, rosas en enormes macizos, 3 a primera tarde, cuando el sol ya estaba tas, vi cosas que hubiera deseado llevarme rosas trepando por los faroles, por los mubajo. Parecía un paseo por un paraje orien- pero el año era malo para los compradores. ros de las casas, por las cercas... Rosas, ratal de leyenda: rosas, perfume de naranjos Las dos Exposiciones han contribuido a ele- sas... Adondequiera que. me volvía, siempre en flor, antiguos asientos de azulejos y un var los precios mas allá de nuestras posibi- rosas. Y de una clase tan bella, -tan; colorear admirable quiosco de losetas; el agua, co- lidades; así, que tuvimos que rechazar más da, tan perfumada, que resultaba un verdadero rriendo, por todas partes, brotando de im- desuna tentación con un suspiro de tristeza. flores. paraíso para una enamorada de las proviso en delgados chorros entre los pies, Sólo adquirí algunos objetos preciosos, enIlimitada en todos sentidos, fué la hospitaderramándose en las tazas de las fuentes, tre ellos, un cuadro de la Virgen y el Niño, lidad que se nos dispensó. Ueana tuvo la durmiendo en grandes, estanques, formando sobre el que mis ojos encuentran descanso. Desde luego, no pude menos de ir al ba- alegría de volar sobre Sevilla. Vimos que sonoras cascadas, deslizándose por estrechos, canales alicatados; altos muros cubiertos de rrio popular, donde se vende sencilla loza el aparato se remontaba como un pájaro enredaderas multicolores, senderos colgan- aldeana, y allí escogimos grandes cantida- enorme, y en; seguida se perdió en él azul. Manjares delicados; cariñosas palabras. tes; un ancho aijibe bordeado de un seto de des de esos jarros, cuencos y platos, que han mirto; agua profunda y misteriosa, tan ver- conservado su color y forma a través de las Por fin, al tjempo de marchar, los oficiales de como el mirto del seto... A l mirar hacia centurias, perpetuando una tradición orien- nos sepultaron bajo una catarata de sus más abajo parecían vislumbrarse criaturas ex- tal, que ninguna innovación moderna logra bellas rosas. Aunque no habíamos conversado mucho, todos- nos sentíamos ya excetrañas en el fondo del aljibe. Por otro lado, desvirtuar. vallas de rosales, que desprendían miles de Los cariñosos y curiosos vecinos de aquel lente amigos. pétalos rojos entre nuestros pies; una ave- barrio popular nos acosaban, regocijados de MARÍA nida dé jóvenes cipreses, domados para for- nuestra complacencia; charlaban, gesticulamar una serie continua de arcos sobre ban, daban su opinión en un lenguaje que no nuestras cabezas; viejas columnas de már- podíamos comprender. Pero para eso está el mol, medio ahogadas entre jazmines y ma- lenguaje universal de la pantomima, que N U E V A S INTERPREdreselvas, y por todas partes agua: agua co- salva dificultades y propaga el buen humor TACIONES rriendo por canalizos entre los senderos, de- y la risa. rramándose en pequeñas fontanas, chorreanCuadros... Cuadros... do por escalones de loza, copiando los matiCaras risueñas con soleadas calles al fonces irisados, y brillantes de los azulejos. do; rimeros y rimeros de cacharros azules, La noción del genio y de su Sombra densa, sol reverberante, zumbido de blancos, amarillos, verdes; perros esquelétiaparición alas de insectos, 3 a nota cristalina del rui- cos husmeando entre la basura; enjambres señor, e, impregnándolo todo, ese aroma de de chiquillos tiznados; polvo, ruido, alegría Place tiempo que el tema quedó relegado flor de naranjo, característico de Sevilla; general; una vieja que se acerca, con un y excluido de las preocupaciones actuales. ese aroma que le persigue a uno, aun a chai sobre la cabeza, charlando por los co- E l gieni o, esto es, el individuo cumbre, potravés de las calles más humildes y an- dos, y que acaricia a Ueana con afecto ma- día ser reemplazado por la suma de talentos ternal; un cura que pasa como una sombra, parciales o complementarios. Consiguientegostas... No es maravilla que el Rey y la Reina y, ante la portalada abierta, el burro pa- mente, si no aparecía el genio, había el métengan cariño a sus jardines de Sevilla. En ciente, cargado con los cántaros del agua, todo para lograr el mismo resultado práctisu recinto se oculta un mundo de milagro, espantándose las moscas pacíficamente con co. Esta teoría, que, en cierto modo, tiene arrancado del corazón del Oriente. En la la cola, pasivamente resignado, sabio con i un valor específico, fué aplicada en muchos terraza del palacio, la Reina cuida varios la sabiduría de los burros, como parte esen- países i de actividad directriz, en el campo damiles de tiestos de claveles, que han brotado cial de todo cuadro español, de toda mansión la civilización. Alemania, en Europa, y Esbajo el sol glorioso de España, y cuyos bo- española... Y allí, también el aroma de los tados Unidos, en América, hacían lo que podríamos llamar el genio sintético es detones se hinchan y revientan en inmensas naranjos en flor. ¡España, España soleada, Andalucía. Sí, cir, el genio producto de- esfuerzos superflores, más hermosas que las de ningún país yo te amo con todo mi corazón, puestos. E l espíritu de estos pueblos, conde la tierra. trario a cuanto pueda parecer mesianismo. creía poder prescindir de una aportación tan Y al final, la Aviación. ¡Qué cuarteles tan problemática. Desde luego, visitamos con todo detenimiento la Catedral, ese abrumador edificio, admirables se han construido, y qué bonita E l genio- -Retían- -lo hacemos nosotros con columnas tan altas, tan robustas, que mente se conservan! Tanto los departamenparecen haber crecido allí, y apenas puede tos de la oficialidad como de la tropa son por la racionalización. L a idea genial es suuno creer que manos humanas hayan sido perfectos. Mucho confort, mucha: limpieza; perposición de ideas acumuladas. No tenecapaces de poner en pie; tales titanes, de todo pensado con sentido práctico y con ex- mos tiempo para esperar al genio. ¿Y si ejecutar una obra tan sorprendente. Tallas, quisito gusto. Los polícromos azulejos con- luego resulta que no llega? pinturas, bordados, tesoros de oro y plata y tribuyen siempre, a que los edificios españoLatesisdelpsíteorizantes g a n ó a las mupiedras preciosas, sombrías capillas latera- les resulten frescos y alegres. chedumbres queIse sentíán- halagadas- en su les, tumbas y monumentos, misterio, belleza, Con- orgullo y cariño nos iba enseñando sentimiento dernótico. ¿Acaso no era cierto mi cuñado todos los rincones. Aviador apa- que. la conjunción dé las aspiraciones popumagia... También visitamos los grandes Murillos, sionado, ha puesto en su profesión toda su lares determinaba la residencia i. del poder en el Museo y otras iglesias. Por todas partes energía, inspira y alienta a sus camaradas, el más cgpacitado para ejercerlo? Pues, si encontré ei mismo espíritu de distinción ar- es gloriosamente intrépido, y ha encontrado en la ciencia política resultaba de esa contística; signos de gran esmero, ó! e. acendra- magníficos colaboradores, los cuales. forman junción el; ungido, nada podía probar que do gusto, de sabia comprensión dé los. ines- una delicada hermandad de hombres valien- fuese de otro modo en la ciencia o en la téctimables tesoros acumulados en cada sitio. tes, que, como los marinos, arriesgan su, nica. La; masa era, pues, la mntriz. del genio. No pretendo aparecer erudita ni citar á cada vida, lo mismo en tiempo d, eyguerra que de Y habíamos llegado a prescindir de todo artista por su nombre. Quédese eso para los paz. España puede estas orgullosa de su aristocratismo ue no tuviera el mismo origen. Sólo Ven el arte aceptábamos el genio más competentes y más iniciados que yo. Aviación. Hablo solamente de impresiones, de cuadros Desde el aeródromo de Sevilla me remon- por generación espontánea. que pasaron por delante de mis ojos, de té. yo en el aire por vez primera, y llegué, No obstante, el problema permanp -S plancuadros que penetraron muy dentro de m sobre llanuras y cerros, a dar vista a la her- teado, si bien se refugió en. los labui- atorios corazón Y de ¡ni alma. mosa Granada. Viaje delicioso, ciertamente. de la e u t r a p e l i a e í s ú i q l á n u t v o ABC 1 1 DIARIO ILUSTRADO. AÑO VIGÉS I M O Q UI N T O N. 8.411 CUADROS D E ESPAÑA 1
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