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A B C. J U E V E S 12 DE D I C I E M B R E DE 1929. EDICIÓN D E ANDALUCÍA, P A G 5 N o las tiendas que así les atraen, que fes hipnotizan; y fascinan son... tiendas de automóviles. Hispano Suiza, Renault, Talbot, Parhard, Vóisin, F o r d ¿Quién sabe? Puede que, alguno haya ganado un premio- mundial, cuya existencia ignoraba yo; puede, que se haya inventado algo nuevo y; maravilloso que les aturda y mantenga cautiva sü atención... Tampoco. Son coches de lujo o sport treinta, cincuenta, cien doscientos mil francos... Y pienso para qué todas estas gentes madame. Dupoñt, M Moüchard, madame Manche o; M D ü p u y- que han de pasar la semana en iiná oficina, detrás de un mostrador, acomodando gente en un teatro, taladrando billetes ád- Metro, ocupándose del l a vabo de un café o. cabaret, o bien haciendo los cuartos de un hotel, quieren un automóvil. U n coche, pasando por alto los de gran; lujo, propios cíe aquellos que no tienen otra razón de se que su dinero o su belleza o ej sport, puede ser, no va útil, necesario para un político, un bolsista, un abogado, un hombre de negocios; iré más allá, descendiendo mucho en ta escala, de los negocios si el coches es pequeño y báraio y lo maneja und mismo, para gentes, cuvo oficio requiere un perpetuo desplazamiento; pero para la in- mensa multitud no sirve para nada. Es una satisfacción de, vanidad, v nada más. Digo mal, si, es más, mucho más: es el desplazamiento de la meta idea que la hace imposible dificultando 1 a felicidad. dalueía y Sevilla vibraron en un acórete triunfal. A l saludo de los argentinos y al recuerdo efusivo y emocionado de los. andaluces de Buenos Aires debemos corresponder y correspondemos del modo más entrañable y cordial. inlmaileinfe SANATORIO BIRKA ALICIA ASISTENCIA ñ PARTOS Director Or Vital Aza, SANTA Madrid V A G A N D O POR E L MUNDO La filosofía de un domingo parisién Enfilo los Campos Elíseos. U n cielo muv bajo, uniforme y gris es el fondo de la maravillosa escenografía de esta avenida hecha para el desfile de los cortejos triunfales. A m p i a recta, en brevísima cuesta, cerrada aj fondo por el A r c o de la Estrella, sólo un César moderno, hecho a vencer, pudo soñarla. Domingo sin soÍ Eso que, en nuestro país, encierra un pequeño drama, aquí es lo habitual, así que no estorba a la multitud para echarse a la calle. E s una muchedumbre densa y errante; aquí siéntese la exactitud del adjetivo empleado por Rubén Darío: municipal. Sí, nuestra multitud es jocosa, ruidosa, dicharachera, j o v i a l Goya, las Kermesses de Teniers, darían mejores adjetivos para ella; pero esta muchedumbre dominguera parisién es. eso: municipal. N o son gentes que se d i vierten, ríen, sa tan, bromean inconscientes, gozan de la vida sin pensar en el luego n i el antes; recuerdan más bien una colonia de forzados del trapajo que dan su paseo soñando con la liberación; no hay en ellas la divina inconsciencia, que permite gozar de la existencia, sino la forzada resignación en que hierve el deseo. S i vamos por la vida atentos, con la sensi bilidad alerta, a ñor de piel, vemos muchas cosas que son enseñanzas humanas, filosóficas, sociológicas, estéticas, sentimentales. T a l vez de esta muchedumbre dominguera no aprenderemos esas cosas tan pintorescas y divertidas que ven los extranjeros (después de calarse las: gafas de la fantasía) en nuestra tierra; pero, ¡cuántas cosas de valor sociológico y moral aprenderemos! L a impresión primera, la más aguda, la que perdura luego es la de que esta multitud noi ive su hora- -hora presente de ilusión- sino que sueña con vivir una hora que, mientras el mundo sea mundo, colectivamente no vivía nunca, Abiertos e iluminados los escaparates, las gentes se agolpan afanosas, se estrujan, se apr etan, se empujan. N o hay ni siquiera esa ilusión, un poco bárbara y grosera, pero en el fondo ingenua v joven, de tropezarse con la chica guapa o de bromear de un modo primitivo, sino ansia, afán... por lo que hay allí. M i r o tal vez gen es pulcras y cuidadosas del indumento, lo que les atrae sean tiendas donde a precios inverosímiles encuentren las ropas que necesitan; o bien, padres amantes, los almacenes de iugUPtes ingeniosos v nuevos que harían la felicidad de sus nenes. sea lo que es fascina. Tamnoco. Muebles, ajuares, interiores, donde empezar, sostenidos por el amor, a vivir su vida: m nos aún. Del afán d e l o s e n s a c i o n a l d e l v de la n e c e s i d a d de egoísmo atención f e r v o r o s a y entusiasta Aquí más, mucho más que en nuestro país, los periódicos siéntense acometidos de una fiebre de cosas; sensacionales, y aquí, con
 // Cambio Nodo4-Sevilla