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U n a institución benéfica que s o l o existe en E s p a ñ a E L H O S P I T A L D E EPILÉPTICOS, D E C A R A B A N C H E L Cuando allá por el año de 1800 el excelentísimo Sr. D. Diego Fernández Vallejo. marqués de Vallejo, se encontró bajo el liorribie drama familiar que representaba la epilepsia, adquirida por su único hijo, decidió recorrer toda Europa buscando los mejores médicos y, sobre todo, establecimientos hospitalarios de asistencia especializada en esta clase de dolencias. Eran los tiempos del gran esplendor de la Medicina alemana y del triunfo de la E s cuela francesa de Neuropatología. Inglaterra. Bélgica. A u s t r i a rivalizaban en descubrimientos clínicos y terapéuticos. Se creaban manicomios, escuelas de anormales, reformatorios, dispensarios, sanatorios psiquiátricos; todas las manifestaciones de las enfermedades de la mente y del sistema nervioso preocupaban a los sabios del mundo. Sin embargo, ía epilepsia seguía siendo la gran noche del cerebro, ante la cual los médicos se estrellan y para la que no existen instituciones apropiadas. Entonces, en la triste peregrinación del marqués de Vallejo con s u l u j o enfermo a través de naciones v de clínicas, concibió la idea de dejar su fortuna, aquella fortuna que él soñó diese gloría y prez a su primogénito, para levantar la primera institución de Medicina dedicada a la asistencia de epilépticosHe aquí por qué circunstancias y tragedias familiares el primer hospital ele esta índole creado en Europa hubo de levantarse en el centro de España, en las afueras de M a d r i d en un agreste vergel, mezcla de campo, jardín y bosque, que se denominaba en C. arabanchel A l t o L a s Piqueñas. v que consideró V a l l e j o como lugar apacible y de calma espiritual. Dos consejeros leales tuvo el marqués cuando decidió poner en práctica su obra después de haber muerto va su hijo. Estos fueron el padre provincial de la Orden de San Juan de Dios, fray Benito M e n i y el decano de la acuitad ele Medicina, doctor Calleja. E l primero, como representante de la Orden religiosa más antigua en España dedicada exclusivamente a la asistencia de enfermos, y el segundo, como autoridad profesional de indiscutible prestigio por aquella fecha. Las condiciones básicas de la fundación futren las siguientes: ¡Jue el nuevo hospital tuviese por misión la asistencia de enfermos epilépticos; que se diese preferencia en el ingreso a los naturales de M a drid y Logroño; que la estancia fuese completamente gratuita, y que la dirección y administración del establecimiento quedase siempre a cargo de los Hermanos Hospitalarios. Los planos del edificio fueron hechos por el director de la Escuela de Arquitectura, el INTERIOR DE DEL DE UNA) E LAS ENFERMERÍAS HOSPITAL F UN DA- EPILEPTICSS. D O EN l89 Q. POR E L MARQUES DE VALLEJO VISTA DA DE AL D E LA ENTRAI K t Xlt- i EN E U EX CARA- HOSPITAL EPILÉPTICOS, SU C L A S E ROPA SITUADO ALTO L A S PIQUEÑAS, BAKCHEL