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A B C. D O M I N G O 15 D E D I C I E M B R E D E 1929. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 25. C L A U S U R A D E L P R I M E R C O N G R E- las discusiones, salgamos de aquí en íntimo abrazo para laborar en pro de la gran famix lia comercial que somos todo. SO N A C I O N A L D E L A C E I T E E l Sr. Solís escuchó una ovación al terT Pido por fin, señores, que olvidando todas L a Sección primera. L a solemne sesión de clausura. E l banquete en el A l f o n s o X I I I U n merecido elogio. E l ministro de Economía regresa a M a d r i d L a sección primera L a sección primera terminó sus trabajos, adoptando interesantes conclusiones, de las que entresacamos, como más interesantes, las siguientes: Enfermedades del olivo. L a mosca Primera. Que la Asociación Nacional de Olivareros de España signifique al Gobierno de S. M la conveniencia de que el personal agronómico visite durante el verano, con la frecuencia y detenimiento precisos, las zonas olivareras, para apreciar, con oportunidad, l a aparición de l a plaga de la mosca. Segunda. Que una vez demostrada, la existencia de esta plaga, se proceda con rapidez, por ese personal, a organizar y a ejecutar ios trabajos para combatirla, siendo ello de carácter obligatorio, para los dueños de todos los olivares injertados. Tercera. Convendrá, en las regiones olivareras, poner en cada tres hectáreas de olivar una planta de variedad más precoz que las restantes, para el objeto de dar a la mosca preferencia para el desove, y poder luego fácilmente recoger y destruir el fruto p rasitado, en épocas oportunas. minar su interesante discurso. Solemne sesión de clausura A y e r tarde, en el salón de actos del palacio central de l a Plaza de España, se celebró l a solemne sesión de clausura del P r i mer Congreso Nacional del Aceite. Presidio el acto, el ministro de Economía Nacional, conde- de los Andes. A su derecha tomó asiento el cardenal arzobispo, doctor Ilundain; el director general de A g r i cultura, D Andrés G a r r i d o el director general de Aranceles y Valorizaciones, señor Castedo; gobernador civil, Sr. M o r a A r e nas, y secretario general del Congreso del Aceite, D. Manuel Piñal. A su izquierda, el director de l a Exposición Iberoamericana, D José Cruz Conde; director general de Comercio, Sr. Bahamonde; presidente del Congreso, D. Pedro Solís Desmáissieres, y representante del Ayuntamiento, D Carlos Delgado Brackenbury. E l salón estaba totalmente ocupado por congresistas, asistiendo también un número considerable de señoras. Abierta la sesión, el secretario general, señor Piñal, d i o lectura a las conclusiones aprobadas en el Congreso y que se elevarán al Gobierno de S. M Después fué concedida la palabra a Don Pedro Solís Comenzó diciendo el presidente del Comité Ejecutivo, que de todas sus intervenciones ninguna le había creado tal dificultad como esta en que se veía obligado a hacer un resumen general del Congreso. A l hacerlo y hablaros como presidente- -manifestó- -he de hacerlo olvidando que soy presidente de la Asociación Nacional de Olivareros y he de poner en los conceptos l a mayor justicia al resumir los problemas que hemos abordado. L a inscripción para el Congreso ha sido libre y ello ha creado una ponderación de fuerzas que corresponde al capital, a la posición de cada cual dentro de la rama del aceite. N o es de extrañar, pues, que el Congreso haya tenido un marcado carácter olivarero. L a s conclusiones no se han aprobado por unanimidad, sino por una mayoría que r ha evidenciado puntos de vista distintos. Hecha esta salvedad, dice el orador, voy a resumir los puntos más importantes que hemos tratado. E l tema que ha despertado, sin duda, más interés, ha sido el de los abonos. E n l a frase para cada tierra un abono consiguiente, ha de resumirse el estudio de este tema, buscan- do en las circunstancias del terreno y en las condiciones climatológicas el abono adecuado. Producción. L a cuantía, la gradación ascendente de la, producción, ha sido uno de los motivos del Congreso. N o ha sido debida a nuevas plantaciones el aumento de la producción, sino al esmero y al cuido que se ha puesto en él cultivo. Elaboración. E n l a elaboración hay que reconocer que también hay adelantos sensibles. Y en la actualidad está en camino de ser la guía de elaboración del mundo, cómo somos los mejores que laboramos el aceite. Otro punto delicado que quiere tratar el orador es el de la refinación. Dice que ha de pesar las palabras y medir los conceptos par a conseguir interpretar el sentir del Congreso de la manera más justa. Hubo un momento en que cubierta la necesidad interior, fué preciso extender nuestro comercio al exterior. Y llegó otro, en que no habiéndose producido la suficiente cantidad de aceite puro, fué imperioso el refinado para ir al mercado conquistado previamente. Esto que fué, un arma necesaria, que aún hoy lo sigue siendo, va poco a poco constituyendo- una carga para la elaboración, para la buena elaboración. N o se elabora bien, si no hay remuneración. Aún hay necesidad de las refinerías, pero hay que ir reduciéndolas. H a y que llevar las mejores clases, las más delicadas al mercado y tendremos nuevas armas de conquista. Pero reducir no quiere decir suprimir. Habla a continuación de la cuestión de propaganda, que constituye una ciencia especial. L o que hasta ahora ha tratado el orador, dice que constituye el nervio de, las deliberaciones del Congreso. Las tareas de éste han sido más arduas de lo que yo esperaba. Las conclusiones y las deliberaciones del Congreso han sido tomadas taquigráficamente y se elevarán al Gobierno de S. M M e queda, señores, por tratar un punto que la discreción del Congreso no ha querido rozar, a pesar de su importancia. Y o me dirijo al señor ministro, y le digo que estamos en un momento de dificultad para el aceite de oliva. N o soy pesimista, y creo que todo se ha de resolver con el tiempo, para fortuna de los olivareros, esperando que se lleven a cabo acciones comerciales de altos vuelos por el ministerio, que den salida al aceite que hay en este momento en España. Precisamente porque hemos venido a buscar- una solución a este problema, pido al Gobierno de S. M estudie este asunto, que va en ello la marcha de una de las riquezas básicas de la nación. Termina saludando en nombre de los congresistas a las autoridades de Sevilla, y de una manera especial, al Comité de l a E x p o sición Iberoamericana. A l mismo tiempo hace un ruego al presidente de la Diputación dé Sevilla, para que lo haga extensivo, a. sus compañeros de otras provincias, que al formar los Consejos Agropecuarios, se dé al aceite la verdadera importancia que redama. E l señor Cruz Conde E l director de l a Exposición Iberoamericana, D José, Cruz Conde, manifiesta que, por su ausencia de Sevilla, no ha podido convivir con los congresistas, si bien en el Sr. Caravaca ha tenido un sustituto que ha cumplido a maravilla su misión. Ahora, en la sesión de clausura, tiene ocasión de rendir a los presentes un homenaje de cortesía y hace votos por que los trabajos realizados dentro del recinto del Certamen se hayan efectuado lo fácil y agradable que él desea. Manifiesta que aun reconociendo la importancia del Congreso, no habla de él, porque le falta capacidad técnica, pero hace constancia de su tierra de origen. Córdoba, provincia eminentemente agrícola. Así, el Sr. Cruz Conde, d i o toda clase de facilidades al Palacio de A g r i cultura donde ha triunfado plenamente una exposición olivarera. Hace un momento- -dice el director de la Exposición- -el Sr. Solís ha aludido a diferencias de criterio. Y o os digo que es una obligación moral de todos los españoles trabajar por la unión, y especialmente Jos olivareros, más que nada por S. M el Rey, que ha tenido sus preferencias por la agricultura, y por el Gobierno, que ha tenido prurito alentador por los agrícolas. Terminó dando la bienvenida dentro del Certamen a los congresistas, y deseando que las tareaspasadas contribuyan a una exaltación patriótica, nuncio de un porvenir esplendoroso. E l ministro de Economía Nacional E l conde de los Andes, ministro de E c o nomía Nacional, agradece los aplausos con que es saludado al incorporarse para hablar. Felicita de corazón a todos y- de una, manera especial al presidente del Congreso, que ha sabido poner un digno broche a l a obra realizada. A l marchar, pedí que os acogierais al lema de la unión, y al volver he podido notar con satisfacción cómo, a pesar de vuestras discrepancias, habéis sabido llevar a l a práctica mi indicación. Tengo, pues, que felicitaros, porque las conclusiones acordadas constituyan un código fundamental que nos auguren días ele prosperidad. Decía el Sr. Solís que los acuerdos np han sido unánimes, y aunque en todos los órdenes modernos -la mayoría, se imponga, si bien l a calidad es estimable, también os digo que la mayoría no es repudiable. E l Gobierno ha de tener en cuenta el valor representativo. Hemos dicho que en este género de cultivo ponen su influencia las circunstancias y el clima. Veamos cómo los italianos, maestros en la exportación, han relegado a segundo término el cultivo. L a calidad del aceite, por inferioridad del cultivo, ha. abierto paso a los procedimientos de exportación. S i no hubiera habido adelantos químicos, la exportación se hubiera estancado. L a refinería, pues, ha suplido con ventaja al aceite obtenido por procedimientos de cultivo. Señala el contraste de, cultivo entre E s paña e Italia, y la proporción en los rendimientos. E n los años más felices, tal el 28, se ha llegado a una producción de trescientas mil toneladas. N o es posible que ese desarrollo en producción y exportación se haga todos los años. E n la solución del problema que tenemos planteado debemos caminar con una obligada lentitud. H a y qué poner buena voluntad y esperar y no considerar como punto de partida el año 28. E l Gobierno de S. M ha de resolver, quizás con tais rapjdez. de la esperada. E l G o-
 // Cambio Nodo4-Sevilla