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Á B c M I É R C O L E S IS D E D I C I E M B R E D E 1929. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA, PAG. ir I los países cálidos, pronto se deja sentir su Agravación del problema c o n la influencia. A s í puede observarse cómo al enfermedad del mosaico (jimenzar e presente siglo, cuando esas vaPor entonces se tuvo noticia de que casi ciedades nuevas inician su producción, l a todos los países productores de caña veían curva correspondiente al azúcar de caña mermadas sus cosechas por los efectos de empieza a elevarse con más rapidez que una enfermedad, de origen desconocido, que nunca lo ha hecho, y a l extenderse las varieproducía grandes daños a i las plantaciones, dades de reciente producción en los países y de l a que 110 se conocía más que sus maproductores de caña vuelve a ser mayor l a nifestaciones en forma de manchas blancantidad de azúcar de caña que la de remocas delgadas y alargadas, en las hojas, pollacha, pronunciándose cada vez más la difelo que se denominó enfermedad de las rarencia hasta llegar a l a última cosecha de yas blancas y también mosaico, pues tal es el 1 H 28- JZ 9, en que la producción mundial fué aspecto que ofrecen las hojas de las plantas de 27.270.300 toneladas, de las que 18.290.000 afectadas por l a enfermedad. corresponden a la caña y 8.980.300 a la reL a zona española rio se v i o libre de esta molacha, es decir, que aquélla produjo más infección, y las plantaciones de las variede! doble que ésta. dades del país sufrieron su invasión y fueIva tiempos de la dominación árabe ocuron disminuyendo sus cosechas hasta quepo en España el cultivo de la caña de azúcar dar reducidas a cantidades insignificantes. iriás de 30.000 hectáreas, extensión que queÚnicamente las variedades javanesas se l i dó reducida desde hace algunos siglos a una braron del daño, demostrando poseer gran décima parte próximamente en los litoraresistencia a l a enfermedad, y gracias a les de las provincias de Granada, Málaga y ellas y a la oportunidad de su introducción Almería, v aun dentro, de esta pequeña zona pudo continuar el cultivo de l a caña de se. observan grandes oscilaciones, de unos azúcar. años a otros, en l a superficie dedicada a este Otra ventaja más ofrecen estas variedacultivo. xr V des, y es l a de ser más resistentes a las baL a s variedades que se cultivan en Espajas temperaturas. L a s antiguas del país suña alcanzaban Gosechas hasta de 7; y 8 0 cumbían a o y es probable que sea ésta toneladas por hectárea, y daban un rendiD. ARSENIO RUEDA MARÍN la causa de la reducción, de su cultivo en miento, industrial de 8,5 a 9 por 100 de azúnuestra Península, pero las P O. J 36 y car, esto es, producían de 64 a 72 quintales Ingeniero agrónomo, especialista, en cul 213 todavía continúan su vegetación a esta métricos de azúcar por hectárea. Estas cose- tivos tropicales, que desde la dirección temperatura y a l a de- -i solamente a l chas empezaron a decaer, atribuyéndose su de la Estación de Agricultura de Motril descender a, -2 es cuando se dejan sentir disiáiaución a defectuoso laboreo de) sub- ha conseguido dar nuevo impulso al culen ellas los efectos de la helada con todos suelo, llegando a quedar reducidas a un pro- tivo de la caña de azúcar. Aún está relos perjuicios consiguientes. medio de 500 quintales métricos, que se ha ciente el éxito obtenido por este prestiEstas variedades, cuyas cosechas eran de mantenido durante mucho, tiempo, dando l u unas 80 toneladas por hectárea y tales vengar a que se las considere como cosechas gioso ingeniero en el Congreso de Agritajas ofrecían en el cultivo, no daban tan cultura Tropical, con su ponencia sobre normales. satisfactorios resultados en l a industria; su el cultivo de la caña de azúcar. N o produciendo ya las vegas del litoral leñoso llegaba a l 11 por 100; en el trabagranadino materia prima slftciente para jo de los molinos se mostraban más duras atender al trabajo de todas las fábricas ins- del cultivo cañero con el aprovechamiento que las del país, aunque no tanto como las taladas en sufzona, se destruyeron, algunas, del clima, tan benigno, para obtéííé ¡f cose- H a w a i i 3 solamente; producía; rendimien- de ellas, dejando reducida l a potencia fa- chas tempranas que pudieran, presentarle en. tos del 7,5 al 8 por 100 de azúcar. Se l o b r i l a l a necesaria para trabajar la canti- el mercado algún tiempo antes de que otras gran, pues, producciones de- 60 a 64 quinta- dad de caña que entonces producía. les métricos de azúcar por hectárea, zonas españolas los produjesen. Además, se Para restablecer las cosechas a l a abun- tenía noticia de que en otros países cuyo cliA pesar de tan altas cosechas como prodancia que en otros tiempos tuvieron, algu- ma no. es mejor que el de la. costa desde ducían estas variedades, no se extendieron nos -jag ricultores. introdujeron nuevas va- Málaga a Almería, seguía prosperando l a todo lo que era de esperar, a causa, de que riaffades, de las que merece citarse la deno- caña y rindiendo; buenas cosechas. Y, por, los agricultores no consideraban suficientemiíkda Haivati, en l a provincia de Grana- otra parte, en l a industria azucarera de caña mente remuneradores los precios que les Madera, en A d r a y en l a provincia había invertidos cuantiosos capitále- s, que ofrecían, mientras había otros productos de H a l a g a Esta variedad es muy rústica, debían defenderse de la ruina que. Suponía que les proporcionaban mejores rendimienpoco exigente étt cuidados de cultivo y muy la desaparición del cultivo, que producía en tos, y. -si bien se consideraba contenida l a productiva, llegando en algunas cosechas a oíros tiempos a los agricultores pingües becrisis del cultivo, y, por consiguiente, tamrebasar l a cantidad de 120 toneladas por neficios. Todas estas razones fueron motivo bién de 1 a industria, no podía decirse que hectárea. P o r estas condiciones, los agri- de que los estudios se dirigieran á- regene- estuviese dominada, pues, aun cuando esfas cultores mostraron su preferencia por ella rar el cultivo que desde hace más ele m i l variedades eran más ricas en azúcar que, v no tardó en extenderse en l a zona; pero años se sostiene en nuestra Patria, y, para aquella otra Hawaii o Madera, que queda las fábricas estaban dispuestas para traba- lograrlo, introdujo l a Estación para su enmencionada anteriormente, no eran variejar cañas tiernas, de poco leñoso, como sayo y adaptación algunas variedades que dades ¡que dejasenv. igualmente satisfechos eran aquellas del país hasta entonces únicas, tocia poco tiempo habían sido- producidas los intereses de agricultores e industriales. que i se t habían cultivado y nunca habían por semilla, siendo las mas notables las de; p rjjsentado dificultades en: el trabajo indus- nominadas P O J 36, 213 v. 234. Experiencias? de la Estación de t r i á k y l a variedad Hawaii- ofrecía gran, Estas variedades fueron adaptadas, y con A g r i c u l t u r a y solución del p r o resistencia a l a acción de los molinos por ellas se consiguieron producciones remunejsu h reza, lo- que, unido al escaso rendí- radoras, por lo que tuvieron aceptación; entre blemá ijueatp azucarero que se lograba extraer, de- los agricultores, a los que fueron cedidas, E n l a Estación; de Agricultura continual ¿r r ó que, a pesar de ser una variedad, dé para que substituyesen las antiguas del país, ban los estudios sobre nuevas variedades, tkaffecepcionales condiciones agrícolas, de- que daban menores rendimientos. principalmente l a s- P O. J 2.725 y 2: 878, aj fsé como planta azucarera hasta desaparecer casi totalmente, quedando limitado Variación de la producción azucarera rspaño a en los 1 2 últimos años su papel a l a formación de setos vivos, que luego tienen su aprovechamiento como fo. Relación por 100. Azúcar c 2 rrajes. Producción total. Azúcar de (aña. Efuioiacliu. Campañas. t 0 é presenta el problema cañero K P decrecimiento de las cosechas de caña planteó u n grave problema en las vegas de la costa de Andalucía oriental, va que es casi el único cultivo a que están sometidas, y para atender a su solución se establece en 1917 la Estación de Agricultura general de M o t r i l donde inmediatamente se empezó a estudiar tan interesante cuestión. L a falta de medios rápidos de transporíste wte- los- productos- y l í i é b a dtetáátíRíSíÉ los jaezados se oijonían a la substitución l ouclodas. loucla la 13 995 153.518 32 fa. r -212.306 74.144 159.45,0 168.695: 2545.5 X 8 24) 431 218.227 loiuluJjt Caua. 3.92 3.93 7; 56 5,36 9 S 4 5 03 4.34 8.22 3,21 6,15 6. SO Remolacha. 96,08 9 6,07 92,44 94,64 90,16 94,97 95,66 90.78 96.79 94. S 0 3; S 5 93,25 191 7- 18 1918- 19 1919- 20 1920- 21 1921- 22, 1922- 23 1923- 24 1924- 2 %1925- 26 1928- 27 S. 454 TI. 6.278 6.760 12.033 8.097- m 11.969 S. 15 S 315 4 145.708. 359 79 89 395 224.339 82.241 167.904 176.356 265.055 253.589 0 13 -JO j- 8 ñl 147
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