Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. MARTES 24 vista artístico. í i a y quien ha confesado con audaz franqueza qué estos trajes no son para la masa, sino para personas de calidad. Uue viene- a ser lo mismo que dec. a, ¡en mi tiempo! una ilustre dama española- -la condesa. de, Xampo- Alange, célebre por su ingenio- cuando en un baile de Corte aparecía alguna advenediza, entre todas aquellas señoras, retratadas por Federico M a drazo, al ver la poca gracia con que manejaba la cola de su falda: Esa ha aprendido el minué de grande. Juan Patou, el célebre modisto, ha hablado con mucha valentía y con sus ribetes filosóficos acerca de éste cambio de la moda, lanzando un vehemente anatema contra la pobre robe- chemise, moda americana de la postguerra, reñida con todos los cánones de la estética. -Para la noche- -dice- -es infinitamente E s porque yo adoro las mujeres- -ha d i m á s vestido y m á s bonito un traje largo. cho- -por lo que quiero hacer de ellas seres P a r a el día es diferente; l a falda corta es capaces de encantar a los hombres; al homimprescindible; podría alargarse un poco, bre le gusta el misterio, lo desconocido; mas, pero s n exagerar, a fin de que sean prácticas con el traje corto, yo os pregunto: ¿Q u é y compatibles con nuestra actual manera de es lo que la mujer dejaba de e n s e ñ a r? Y vivir. además, aunque por su rango, por su naci- ¿Usted cree que l a robe longue envejemiento o por las ventajas mismas de la N a ce a la mujer? turaleza hubiera damas más distinguidas que Con encantadora malicia, l a duquesa conotras, con el traje corto no se lograba d i testa vivamente: ferenciarlas. La robe coarte- -ha añadido- -était une mods de poules. -De ninguna manera; con ella las jóvenes no parecen viejas, v en cuanto a las L a marquesa de Polignac cree que la moda viejas... seguirán como son. actual es de transición, y de ella nacerá algo gracioso para el día de mañana. AplauL o s grandes magos de la rué de l a P a i x de las modificaciones ideadas por los modis- -hov ya diseminados por tod as las vías eletos, porque, s i hay una cosa que no camgantes de París- -han estado unánimes en bia nunca, es precisamente nuestro deseo de sus respuestas. Todos consideran irreemplacambiar zable para el día el traje corto; ninguno concibe la silueta de una mujer barriendo el Madame de Vilmorin, coincidiendo con la suelo con la cola de su vestido, en estos mayoría de las interviuvadas, aunque con tiempos de 1o s tranvías, del Metro, de los menos entusiasmo, ha dicho que con- la nueautomóviles; pero todos aprueban el traje va moda, y gracias a ella, nuestras damas jta- ETo r- nr la noche, hasta desde el punto de volverán a encontrar el secreto de un andar Acaso; mas no debe olvidarse que muchos predicadores, y hasta principes de! a Iglesia, lanzaban no ha mucho tiempo tremendos anatemas contra el traje corto, llegando hasta prohibirse la emrada en el templo a las fieles ataviadas con ciertos trajes, cuya boga ha pasado, afortunadamente. Una de las primeras damas francesas que respondieron a la encuesta fué la bella y elegante duquesa de Grammont; cuando recibió a la enquetrice vestía con una distinción plena de gracia un traje tailleur, de color bcige. sobre el que aparecía un renard del mismo tono; un fieltro negro cubría su cabeza. Estos detalles parecían indicar una predilección de la dama por los trajes cortos. S i n embargo, no es a s í la duquesa de Grammont adora los trajes largos. 11 elegante, que con ia ropa corta parecía haberse olvidado. E n e. sto coincide la elegante señora con el notable escritor Antonio de Hoyos, que, si mal no recuerdo, dijo en una de sus crónicas: l a distinción no existe; lo que reina es el chic E l match entre los trajes cortos y ios largos, como diría un deportista, ha sido muy disputado; la baronesa de Meyer, con fina ironía, se mofa de las damas de cierta edad, que se presentaban luciendo las pantorriilas, la mayor parte de las veces no muy bonitas, pretendiendo que la tal moda las rejuvenecía, siendo asi que el traje corto parecía hecho solamente para las jóvenes y esbeltas. Madame Vionet, Poiret, madame nana Provost, madame Dahetze y otras autoridades de lo que aquí se llama alta costura, han estado unánimes en condenar la moda caída, que ha causado un gran perjuicio a la modistería francesa pues, si aquí se hubiera continuado haciendo trajes con ¿n agujero para la cabeza y dos para los brazos, en vez de vender los franceses a! o americanos, serían éstos los que enviarían aquí los vestidos, fabricándolos por serie- como los automóviles. Dos recuerdos, para terminar. Nuestro augusto Soberano. D Alfonso X I I I ha sido un precursor en esto de los trajes largos, pues recientemente impuso- -no sin algunas tímidas protestas- -el uniforme de las damas de la Corte para las capillas palatina: uniforme que desciende hasta los tobillos: y el gran Mussolini acaba de emprender una campaña que tiende a modificar en análogo sentido la toilette de las mujeres italianas. Así, lo que han considerado muchos como un error de la postguerra va a desaparecer, víctima de sus propias exageraciones. MONTE- CRISTO P a r í s diciembre, 1929. mrn i- QJ yoi o ¿dri Con frecuencia sufrimos el resultado de una imprevisión, ante un brusco cambio de temperaiura. Ese resultado, equivale al peligro de una grave enfermedad. Prevéngase Vd. y fortalezca sus bronquios y pulmones con JARABE JAKAot ¿y que es coraza de las vías respiratorias y cura tos y bronquitis En las buenas Farmacia
 // Cambio Nodo4-Sevilla