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MADRID 25 D I C I E M B R E D E 1929. SU 6 LTO NUMERO 10 CTS. CERCANA A TETUAN, SEVILLA DIARIO DO. N. ILUSTRAVIGÉ- AÑO 8.423 S I M O Q U 1 N T O K h j D A C C l O N P R A D O D S SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES Y ANUNCIOS; MUÑOZ O L I E los demás acreedores se avengan a situar- mentarse de que la codicia y la impaciencia se tras él, en lo que, concierne al orden ajenas le hayan arruinado. Y a veces estos de prelación de los créditos. Es claro que últimos, intimidados ante la idea de meterse casi nada de lo que existe en la obra ha en pleitos, consienten en esperar a ver si sido pagado. Pero como en el Registro de cobran, ya porque la finca se venda, ya porArte de edificar sin dinero la Propiedad no aparecen sobre la finca más que se alquile y reparta congruamente la En algunos cafés céntricos de Madrid, a cargas que las hipotecarias, el que ha ó e dar renta que produzca. Y en este último caso- -si la construcción la hora üel aperitivo, es fácil ver unos gru- dinero sobre ella no tiene que computar más pos de hombres vestidos, aun en los días la- que esas responsabilidades. Así, cuando la no se ha venido al suelo- -es cuando se fijan borables, con aire dominguero, que a me- edificación está a punto de concluirse, en rea- esos alquileres desmesurados por los que, nudo ostentan en las manos sortijas con pe- lidad no pertenece al que figura como pro- habiendo tantos pisos vacíos, todavía no se bruscos de precio. Si el consumidor curioso pietario en el Registro, sino a una serie de ha resuelto en Madrid el problema de la v i pregunta al camarero cuál es el oficio de acreedores con garantía hipotecaria o sin vienda TUAN P U J O L esos hombres, escuchará, probablemente, esta ella, que vienen a constituir involuntariamente una especie de Sociedad anónima, rerespuesta: gentada, mientras lo dejan, por el alarife- -Es una tertulia de materialistas, redimido, que ha tenido de un modo tan oriAUGURES DE s No se alarme por eso, que no se traía de ginal la io ea de asociarlos, sin que a lo me- L O S los afiliados a ninguna secta tilosófica reñi- jor se vean ni se conozcan. GINEBRA da con el idealismo, sino sencillamente de ¿Cómo los hay que se someten a posponer los. honrados mercaderes e industriales que La relatividad de la paz proveen de ladrillos, yesos, cal, tejas y otros sus créditos a los de otros acreedores sobre materiales de construcción a los contra- venidos con posterioridad? Para eso están l a Humanidad no es tan mala ni tan buena como suponemos. tistas de obras públicas y privadas. Su ma- las dotes de persuasión del hombre que ha terialismo no es el que nuestros profesores iniciado el asunto. L A ROCHBFOUCAULD. -La finca se halla sin acabar y falta de universitarios calificaban invariablemente de dinero- -expone a cada uno- Si usted no se Como toda institución inspirada por un grosero. Sería excesivo afirmar que entre ellos predominan los discípulos de Platón; conforma con ceder su puesto legalmente gran ideal, la Sociedad de Naciones empepero no lo es pensar que abundan los sujetos privilegiado al Banco que me va a propor- zó su vída rodeada de todos los respetos. simpáticos y generosos, no sólo capaces de cionar los recursos precisos para concluir Venía al mundo a impedir la guerra y a organizar la paz. En la imposibilidad de descreer en la realidad trascendente de sus pro- la obra, tendré que dejarla así. armar a los hombres por dentro, se propopias ideas, sino, lo que es más arriesgado, -Yo la embargaré. de confiar su dinero o sus mercancías a la- -Corre usted el peligro de no cobrar nada. nía desarmar a los pueblos por fuera. ¡Por imaginación y la inventiva ajenas. Y preci- Mejor será conformarse, con tal de que la qué medios? Por el único con que nos ha samente esa confianza que ponen en cosas edificación se remate, Así podrá ser vendida dotado la Naturaleza: por la palabra. Es tan poco tangibles como las promesas ver- en buenas condiciones, y todo el que haya triste reconocerlo, pero el ser humano no bales de algunos de sus clientes, es la que aportado dinero o materiales para construir- dispone de otros recursos para hacer el bien y el mal que la palabra. Ella nos sirve para determina un mal tan grave como la fragili- la percibirá lo suyo sin pérdida alguna. dad y la carestía de las viviendas que en Ma- Los argumentóse- entreverados a menudo todo: para expresar el amor y el odio, la drid se construyen y se caen de algunos años con libaciones y efusiones dé orden senti- lealtad y la perfidia. Es la única vestidura a esta parte. mental- -se multiplican. Y. las cargas que pe- de nuestros sentimientos. sobre la finca, también. A fin, concluiLa palabra, sin embargo, había fracasado Lo probable es que antaño construir una san la vivienda, si se suman losl créditos que da casa, supusiera la previa posesión del solar- hay contra ella resulta que: ha costado muy ya como elemento conciliador, privada y y del numerario suficiente para el pago del cara. Pero es simplemente porque de ese públicamente. No había evitado ningún draedificio. Hogaño lo único indispensable es dinero prestado por unos y por otros sólo ma ni había sido obstáculo para que estallaciertERfácündia, algunas cualidades de cap- se ha invertido en la construcción una par- re una guerra. En amor y en negocios, en tación necesarias para, tratar con auténticos te: el resto se ha ido en escrituras hipote- el acuerdo y en la ruptura entre personas y propietarios y comerciantes, y la presunción carias, Derechos Reales, comisiones de agen- entre países, el verbo se presta a todas las de que alguna vez se conoció, teórica o prác- tes de préstamos, intereses y gastos, que po- combinaciones, y lo mismo encubre los cálculos estratégicos del egoísmo que las fugaticamente, el oficio de la albañilería. Con llamar éstas condiciones se está en situación de dríamos puesto de representación del cons- ces efusiones de la generosidad. No podemos, tructor, que la actividad necesaria pues, substraernos a su tiranía. Construir lo que se quiera. para llevar a término una combinación tan Al día siguiente de ajustada la paz de Y para ello no hay más que elegir un so- complicada exige en el autor una conducta lar, ¡donde convenga, y comprarlo a crédito. obsequiosa y desprendida, un buen humor, Versalles, los Gobiernos, es decir, los homEn garantía del pago se constituye, natural- que a veces no se logra sino mediante arti- bres en función de mando, se hicieron una mente, una hipoteca. En principio, el cons- ficios y, en resumen, la onerosa apariencia vez más la ilusión de que, reuniéndose para tructor ya es dueño del solar, aunque lo deba. de la prosperidad indispensable para afirmar hablar en una ciudad limpia de tradiciones Y eso basta para darle una solvencia hipo- la confianza de todo aquel a quien pida di- épicas como Ginebra, se podría establecer algún día la concordia universal, lo cual es tética, y al materialista para comenzar a nero. tan vano como suponer que parando todos proporcionarle la cal y los ladrillos con que La casa lia resultado cara. Pero el que apa- los relojes se detiene la marcha del tiempo. se empiezan a levantar los muros. Pronto rece como propietario, una vez concluida, surgen las primeras, dificultades: hay que no tiene la menor esperanza de conservarla, Hablar es lo de menos. Lo importante es que pagar jornales, por un lado, y el constructor, ni siquiera de venderla. Es como un viajero lo hablado no se disipe como la niebla matupor otra parte, también necesita algún dine- que ha realizado una travesía difícil v sabe tina, y, para que permanezca lo que se ha ro para que su ánimo conserve el vigor y el que no va a estar en el barco más que hasta dicho, es indispensable que haya quien lo optimismo. Es el momento de proponer otra llegar a tierra. Lo esencial es desembarcar y recoja. Con ello podrá no ganar la causa de hipoteca, con cuyo importe se pagan el so- lo de menos el estado de la nave. De lo que la paz, que no depende de la política, pero lar, una mínima porción de los materiales se trataba no era de levantar un edificio para gana seguramente la vanidad oratoria. Poco recibidos, 1 á cancelación de la primera escri- habitarlo u obtener de él una renta razona- después, mientras departían los augures en tura, la comisión del agente que facilita la ble o cuantiosa, sino de ir viviendo mientras j la noble ciudad suiza, un pueblo, que está operación, v los gastos, de índole nutritiva se, construyera. Por eso, y porque no tenía gobernado por un estadista que cree menos y suntuaria propios del organizador del ne- la intención de pagarlos más que en prome- en la palabra que en el acto, mandó una esgocio. Con todo eso la obra va creciendo y sas, aceptó los peores materiales de cons- cuadra a Corfú con el encargo de que no ofreciendo en apariencia más garantía. Lle- trucción que le ofrecieron y al precio. que volviese a puerto sin haber derribado lo más ga el momento en que un Banco, consagra- cuadraba al corresno nf interesante de la isla. De entonces acá los do a estas operaciones, considera, que puede usionado Y ahora, llegado al fin de su habiten es de aquella isla han perdido toda anticipar una suma relativamente crecida, empresa, ya no le toc a hacer más que una fe en el pacifismo verbal. La acción del caéon esa garantía de lo ya construido y cosa: esperar a que cai a iurlicialr ente so ñón es mucho más decisiva, según ello? de lo que prometen los proyectos del téc? bre él la hueste de sus acreedores, para mos- que la de la elocuencia. ¿Y cómo hacer pan. ¡vico competente, pero a. condición de que trar su estoicismo ante la adversidad y la- que la palabra de los augures no se volati IDEALISMO D E LOS MATERIALISTAS r