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r A B C. V I E R N E S 7 D E D I C I E M B R E D E 1929. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. JFAG. 10 Ahora lo que no se puede esperar es que acepten adaptaciones de zarzuelas hechas con 2 CO. 000 pesetas... Hay que hacer buenos films; pero, no sólo Con la aparición del cine hablado todo el por su calidad artística, sino por otra emi Llamas mundo se ha dado cuenta de que hay mu- nentemente comercial. chas personas que se expresan en español. Para eso, no hay que volver los ojos sólo Tiene esta película un argumento más A muchos este descubrimiento les ha produ- a Alemania, donde hacen fotografías precio- que medianamente trágico, como puede cido delirio, porque han visto un negocio; sas y algunos pocos films buenos (menos de verse: el producir películas habladas en nuestro lo que parece) y que traen en su contra L a sobrina de un rico aristócrata vase a idioma. H a y algo de verdad en ello, pero una pesadez, una lentitud en el procedimien- Budapest, en unión de un piloto aviador, tal vez convendría enterarse de lo que se to, que los: destruye comercialmente; hay al que conoció, con el aliciente de un ateintenta hacer, ya que también fué una oca- que volver los ojos a América, en donde rrizaje molesto, durante una cacería. P o r sión para España el hacer películas mudas, sucede ló contrario: los films son general cierto que el conde referido, muy disgustay rio se hicieron. mente malos, pero construidos con un sen- do, retira a la muchacha el apoyo pecuniaH a y que estudiar los errores que nos lle- tido comercial formidable. Queda, pues, que rio, con lo que la parejita se ye privada de varon al fracaso en éstas, para no repetirlos el que dirija los films aquí sea un artista y recursos. Parecía natural que él se decidiera y no desacreditar lo que puede ser hermoso conozca, además, a fondo la manera de ha- a trabajar, aunque fuese un poquito. Pero, Más vale no hacer que hacer mal, máxime cer americana; de ese modo mezclamos los por lo visto, el hombre no quiere dar im golpe- -escarmentado, quizá, por lo que sucuando, con seriedad, honestidad y buen gus- valores de ambas- escuelas. to, podemos realizar los sueños de los más Las mejores películas hechas por los ale- frió con el aeroplano- y es la joven quien entusiastas. manes han sido las que han dirigido en H o l j toma sobre sí la solución del problema. Mirando a ello, se coloca como modelo en L a meta de nuestras películas no debe l i- lywood: Amanecer, El patriota. Y es que allí mitarse a conquistar el mercado de España; ponen todo su talento; pero les obligan a una casa de modas; mas él, que es modelo es más, tampoco ha de bastar el mercado his- decir lo que tengan que decir, de prisa; no de caballeros, la deja para unirse a su anpanoamericano nuestras miras deben, y pue- les dejan despistar la atención del público tigua prometida, a la cual está ligada por den, estar dirigidas a conquistar un mercado con detalles que disparan hacia afuera y, un compromiso de honor. También es momundial. E s más, si nos hemos de contentar además, les cortan bien l a película. O sea delo de discreción, puesto que para elegir con hacer películas para nosotros, no vale que les corrigen los tres grandes defectos el traje nupcial no se le ocurre llevar a la novia sino a l a casa en donde está l a otra. la pena tomarse el trabajo. del cine alemán. E n España se podría hacer el film ideal, Durante la elección- -laboriosa, claro es- -E l mercado español es, con mucho, insuficiente para pagar una buena película; el con densidad intelectual. europea, y sin la del vestidito, hay tiempo para que estalle un que haya algunos buenos cines en Madrid y pesadez germánica; pero para ello es nece- voraz incendio. L a s dos chicas se ven en en Barcelona y un gran número de aficio- sario, rio sólo contar con capitalistas y E m- situación algo difícil y pasando muchísimo nados en éstas y en algunas otras capitales, presas potentes, sino también con técnicos calor. Y la sobrina del conde, maliciándose no prueba nada; las películas hacen, mejor especialistas; comprendiendo entre los téc- que el aviador, puesto a elegir, la salvará dicho, deben hacer, dinero en los centena nicos desde el director de la película hasta el a ella, se sacrifica, pone a l a rival su abrires de pueblos del país; el dinero que pro- atrecista, sin olvidar tampoco al agente de go y su sombrero y se deja achicharrar muy a placer. ducen en M a d r i d y en Barcelona, aun los publicidad. Todo lo que ocurre en Llamas es bastanfilms de gran éxito, no es suficiente. Hoy por hoy, no se cuenta con esto en te descabellado, y por esto impresiona poco, Los americanos pueden distribuir sus pe- España, porque no basta la intuición y el a pesar de sus escenas trágicas, con exceso lículas en España a precio barato porque es talento; es necesario un entrenamiento en el folletinescas. como una propina para l a Casa editora; las lugar del suceso, el estar acostumbrado a E l truco del servicio de incendios es, por películas llegan a Europa amortizadas y ha- resolver dificultades, de l a manera que otra parte, recurso demasiado visto en el biendo producido el fruto necesario antes de han aprendido a resolverlas, después de cine para que todavía cause sensación. salir de los Estados Unidos. los veinte años de experiencia de HollyL o mejor de la película, aparte la claridad Los productores españoles saben lo po- wood. E s pueril el empeñarse en recorrer de la fotografía, es la intervención de Olga quísimo que producen las películas aquí; un penoso camino, cuando con poco mirar Tschechowa, bella, simpática y tal. E n camcómo regatean los empresarios, cómo hay podemos aprovecharnos del resultado que sa- bio, Pointer- -siempre impasible- no nos película que da a los que fueron a explo- caron los anteriores caminantes. satisfizo. tarla a tanto por ciento 32 pesetas en una Sería necesario que directores, agentes de Lugar del siniestro: el Pathé Cinema. capital de provincia. publicidad, atrecistas, carpinteros, electricis- Causante: L a Blue Star. i Consecuencia de esto es el que no se pue- tas, maquilladores, etc. etc. se fueran a v i dan destinar a la confección de una cinta vir una temporada a Hollywood, y volvie Miss Desdén más que cantidades irrisorias, y, por lo tan- sen luego enterados de cómo se hace cine Nuestro compatriota Antonio Moreno comercial de cómo se logra su éxito a to, que la producción sea flojita, flojita. Querer hacer buenas, películas, que, sin través de las razas. Y sobre. todo, que se juega importante rol en esta película, y jueser nada extraordinario, las acepte, para dis- enterasen de cómo hay que hacer las pelícu- ga bastante mal. Podría creerse que estábatribuir, alguna gran Casa americana; quere las, para que tengan éxito en América, ya mos ante un tierno principiante, al verle tan hacer películas distribuíbles con menos de que ésa es la b se para lograr su distribu- poco natural y afortunado. E s posible que ntra vez lo haga mejor. un millón de pesetas es casi como tirar el d i- ción allí. Gracias a la fina labor de Estelle Taylor nero a la calle. Y el mercado español no le Pero como este viaje es muy difícil, lo devuelve ese dinero al productor. N i el mer- mejor seria establecer una Sociedad fuerte, se salva del fracaso esta película de la F i r s t cado iberoamericano, tal como está ahora, en la que se pensase en el cine en gran es- Nacional (selecciones Verdaguer) con que tampoco, ya que deslumhra demasiado la ex- cala y como negocio. E n donde no se tra- el señor Lloréns ha obsequiado a su parrotensión geográfica y hace olvidar la escasa tase de buscar empleos para parí- ami- quia; porque, aparte el trabajo de tan notadensidad de población. gos; y entonces construir unos estudios en ble artista, todo en Miss Desdén (dirección, argumento, escenografía, foto, etc. es de Hay que tener en cuenta, buscando Esta- España cün, todos los adelantos modernos, y una doncellez rayana en el agotamiento. dos Unidos como punto de relación, que en- traerse dos directores de primerísima fila de Protagonista de la obra es una bella camtre todos los millones de personas que se Hollywood (que vendrían entusiasmados; expresan en español hay poquísimas que esto lo digo con pleno conocimiento de cau- pesina húngara, que toma a su servicio pueden i r al cine; en los Estados hay cien sa) y traerse también unos fotógrafos de un joven aristócrata, tronado, que, por no millones de seres de la clase media que primera categoría de Hollywood y de Ale- transigir con un matrimonio de conveniencia, ganan u n salario suficiente para permitirse mania, y. un atrecista y un jefe electricista había estado al borde del suicidio. Como era ese lujo semanal, y que tienen siempre un y un maquillador, etc. etc. es decir, por lo de temer, ambos llegan a amarse, y la campemenos un técnico de cada departamento itn- sina bella, ante el impulsó de su pasión, cine a la vuelta de la esquina. olvida el odio que los hombres l a inspiraban Hay, pues, que buscar la distribución mun- portante de estudio, y alguna estrella, por desde que sus ojos, dilatados por el terror dial, y especialmente l a norteamericana. N o supuesto, y empezar a hacer grandes films, -suposición nuestra, que suponemos fundase crea que los distribuidores de los Estados colocando personal inteligente y con afi- da- contempló los horrores de la gran guepondrán la menor dificultad en distribuir ción, ayudando a los experimentadores fo- rra. T o t a l todos felices. Ellos, porque se películas españolas. Como éstas sean comer- rasteros; personal que en pocos meses sa- casan; nosotros, porque la película ha termiciabnente buenas, las distribuirán encantados. bría, por lo menos, tanto como los otros, nado. Hasta ahora los productores europeos han y podría substituirlos, quedando así estaencontrado muy difícil el mercado america- blecida una industria nacional seria. Los pecados de los padres no; pero es que sus películas carecen de caY a sé que la primera gran dificultad es A l Pathé Cinema ha correspondido esta lidad comercial, y al no gustar allí, es natu- constituir ese organismo económico potenral que los distribuidores se muestren: rea- te... pero, es que sin eso no haremos nada, vez el dar al público la mejor película de cios. Démosles películas que les produzcan y otros lo harán. la semana. $o e ft y y e r i n cómo todo son facilidades. EDGAR N E V I L L E Los pecados de los padres es una admira J a 1 1 OTRO M O M E N T O Q U E APROVECHAR LOS E S T R E N O S D E L A SEMANA E N SEVILLA