Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
cía mi s o hoy es inútil para el uso, puesto que- no- se usa con eficacia, y es útil para el aluiso, porque sirve para distraer de l a suerte oe matar. Planteadas estas realidades, decirnos: N i se (melle variar la g a n a d e r í a en un ano, ni. se Íes puede exigir otra manera de hacer a ios toreros que nacieron bajo el signo de behnon e. ni al público le g u s t a r í a va probablemente otra escuela. S i n embargo, es innegable el malestar, y la desafición, y l a necesidad de soluciones. Estas podía, irlas planteando por grados la Prensa, analizando fríamente el tenia, ejemplarizando con los sucesos taurinos que se fueran sucediendo. Pero. ¡ay! la Prensa ha p e d i d o sus derechos a la orientación analítica voluntariamente. A l ver que ios toros pasaban de la afición remunerada a la. indus tria ización artística prefirió incluirlos en ia sección de publicidad. S i no lo hacen todavía todos, lo hacen los m á s a mi r a zonamiento le b a s t a r í a con que lo hiciera uno solamente. Desde el momento que el torero y el ganadero pueden acogerse a una tarifa de publicidad, y a no tiene la Prensa más eficacia que la de su sección de anuncios garantizada por una bien servicia administración. EJ- ganadero y a no es un aficionado, en el concepto puro de no condicionar su afición y menos enturbiarla con cesiones al lucro. E l ganadero se ha hecho comercia! sin descuidar ni aquella parte que el comerciante reserva a la oublieidad. E l torero, que sabía antes el camino de l a benevolencia, sabe ya también el camino de la administración. L a Prensa no está capacitada- -generalizo, las excepciones no cuentan en ios cambios de criterio- no está capacitada l a Prensa para orientadora de una afición de la que ha desistido porque la ha incluido en su libro comercial. Y no es achaque exclusivo de los toros este aspecto económico que se a p o d e r ó de la fiesta. E s el signo de los tiempos que se adueñó de todo. E l teatro de arte está por hacer, porque se da preferencia a l teatro comercial e! director artístico de un teatro es l a taquilla. Así, pues, no señalo esa avaricia en que cavó la tauromaquia escandalizado, sino que la sitúo, porque al hacer un recuento de su estado actual no podemos prescindir de ese aspecto, que a mi juicio es e l m á s influyente. Conclusiones. E l toreo está influenciado, en su medula, por la manera de hacer belmontiana; influencia que cada lidiador desarrolla con arreglo a su temperamento y condiciones físicas, tan influyentes en el toreo; ero el terreno es otro y el ritmo es otro. Be nonte no luchó con los toros; sus discípulos tampoco. Belmonte le disputó ai toro ios terrenos; éstos también. Be monte paraba al toro y al tiempo con la muleta, éstos también. H o v algunos lances duran i, IW l IO HR T R I A N A QUE PROMETIÓ QUEDAR AL BJE. N, U R I 1 R D E G R A N A D A Y L OCUMPLID. (FOTO CASTELLANOS) las rebeld as, cuando son geniales, no admiten sucesión, son personaiisimas. E s decir, que al belmontismo le falta Belmonte; que no es la escuela, sino ei hombre. E n este caso volvamos a t r á s cojamos el toreo donde estaba antes ele la revolución y de la. herejía. Pero a eso no se llega en un a ñ o n i en vario- a ñ o s hace falta una r e n o v a c i ó n en ei campo y en la plaza. E n el campo no hay m á s que el medio t o r o los toreros no practican las reglas para lidiar al toro entero; a. público un paren, aunque sea a favor de querencia, le gusta m á s que todo cuanto imaginaron los tratadistas de la tauromaquia. ¿Qué hacer? Volver a lo pagado o consolidar! o actúa! P a r a ello sería menester una labor constante, desinteresada, y larga, de la Prensa, que preparara la renovación o consolidación. -Vías la Prensa no puede hacerlo, no puede e. -amparar a sus clientes, el anunciante compra el estímulo de su anuncio, y quiere leer, aunque se sepa que no es verdad, que lo suyo es i.o mejor. ALFREDO A. VO, O U EV I S T I Ó P O R OE IXCES V R iM E R A V E Z E L TRAJF. (FOTO CEI. EDO. YTO) toda l a tarde, al menos en emoción. E l toreo perdió l o que tenía de lucha, de caza, de fiereza, de astucia, y cristalizó en un fórmula incomprensible de estética. A q u e llo podía ser? P a r a un escolástico como Giierrita, no. P o r eso aconsejaba la prisa a los que le quisieran ver, por si no llegaban. ¿S e consolida? E n eso es: amos. Y en el momento de decidirlo. S i l a manera de hacer de éstos no satisface plenamente, es que CAGAN. C. HO, NADA Q U EN O PROMETIÓ Deduzco que el torco está en un p e r í o d o de cristalización, en el momento culminante de la reforma, influenciado m á s que nunca por diversas tendencias, reo que ia heterodoxia se consolidará y pasará a ser el escolasticismo moderno; la revolución tom a r á c- tado oficial v moderador; que los r e v o l u c i ó n a n o s lo mismo en política que en arte- -todo es ideal- pasan a ser conservadores de su revolución. Pero romo el tema es amplio, muy m a t i zado y fundamentar le dedicaremos nueva y preferente atención, que sirva de p r ó l o g o a la p r ó x i m a temporada, en la que hemos de ocuparnos y preocuparnos m á s asiduamente de! aspecto doctrinal de la fiesta, postergado a comentarios sin importancia v maltratado por los escritos de propaganda. G. ÜO R R O C T I A Y O Y N O L E D E J O T O R R A R KT (FOTO VANDF. I. GOniiRXADOR.