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A B C. D O M I N G O 29 D E D I C I E M B R E D E 1929. E D I C I Ó N D EANDALUCÍA. P A G 61 municipales, alcalde, es lo cierto que el Concejo madrileño nada en l a opulencia del crédito, y, al socaire cuentacorrentista, ha emprendido obras o dado impulso a otras que dan entonación a l a villa, apariencias de gian señor al oso y de arbusto de estufa al madroño. Madrid ha llegado, ¡por fin! a la tarifa única de cuarenta céntimos para los taxis; pero el éxito grande no consiste en eso. Consistiría en lograr lo que Barcelona: l a supresión de la odiosa propina, aunque Ja tarifa sea la de sesenta céntimos. Más intensa y provechosa ha sido la l a bor de la Diputación provincial, que lleva viento en popa la edificación de establecimientos benéficos de su incumbencia, y hasta l a de l a gran plaza de toros parece que será una realidad muy pronto, si la Corporación municipal, que ama mucho, ¡hasta la pared de enfrente! a la provincial, no pone nuevas dificultades. H a esplendido como nunca la vida cultural, contribuyendo a ello l a visita de muchos ilustres hombres de ciencia. Jornada hubo de diez distintas disertaciones. ¿Y auditorio? se preguntará. ¡A h! eso ya es otra cosa. E l arte pictórico ha abierto un Salón de Otoño, otro de Humoristas, otro de Independientes y varios salones particulares, en los que, salvo alguna que otra broma de salón, lo aceptable ha sido más que lo deleznable. De música, muchos conciertos. Dos nuevas orquestas: la Clásica, para obras de no más de treinta y dos ejecutantes, dirigidn por el maestro Saco del Valle, y la Iberia de Madrid, con instrumentos de púa y guitarras, al mando del maestro Lago. L a Sinfónica ha traído directores extranjeros excelentes, sin llegar a asombrosos. E l último concierto de la veterana Corporación ha sido con el concurso de la Masa Coral, de M a drid, y l a Novena sinfonía, de Beethoven, en el atril, y el entusiasmo popular en las manos. Los C o r o s que dirige el ilustre maestro Benedito y l a Banda Municipal del simpático maestro V i l l a dieron relieve y brillo a los llamados por el Ayuntamiento Festejos de Primavera, vulgo isidrada. De estrenos musicales será mejor no hablar; de modo que silencio con calderón. De los teatrales, sí que puede hablarse a más y mejor. L a Asociación de la Prensa organizó para la segunda semana de d i ciembre una que titulaba de los éxitos. N o llegó a celebrarse; pero 110 por falta de éxitos, porque fueron determinados uno por día; total, siete, y no se incluyó uno de los de risa más aplaudidos. Para ti es el mundo, del maestro Arniches. ¡Conque a v e r! Buen año de corridas de toros en M a d r i d bueno, porque no ha habido cornadas de las de papeleta de defunción; malo, porque las corridas sí que han sido mortales de necesidad. Novedad del año en el cine ha sido la película sonora. E l éxito, hasta el presente, no pasa, en general, de un ¡psch! L o deportista ha proseguido su ascensión triunfal. E l saludable montañismo hace del Guadarrama gradería pétrea de un treno ideal. E l balompié centuplica sus fieles. Se juega ya hasta en los tejados, para que resulte más meritorio meter el pelotón en la portería. Campeón vitalicio del Centro, el M a d r i d subeampeón del ídem, el Racing. Acontecimiento luctuoso, para nosotros el más grande del año en aflicción, ha sido el fallecimiento de D Torcuato Luca de Tena, insigne fundador de Blanco y Negro y A B C, nuestro amigo, nuestro compañero, nuestro maestro... P o r reposar sus cenizas en la cripta de la iglesia de! a Concepción y por haber sido precisamente en el día de la Purísima la grandiosa, la magna procesión de las Vírgenes, a la que concurrió en i m iponetite masa Madrid entero, nosotros asoldamos ei recuerdo querido de nuestro muerIto y el de la excelsa Reina del Cielo, en cuyo r! templo, coronado por la sacrosanta imagen, duerme el que fué nuestro director el sueño de l a eternidad... ÁNGEL MARÍA C A S T E L L (Aemecé) LOS SUCESOS EN 1929 Esa sección de noticias de hechos sangrientos, catástrofes y atentados contra la propiedad, que a diario se inserta en los periódicos bajo el calificativo de sección de sucesos que todos leen, que algunos comentan y que pocos confiesan que leen, ha estado constituida este año de 1929 por todas las ocurrencias a que dieron lugar los delincuentes o los elementos; pero entre las cuales, y como síntoma desconsolador, ha imperado un género de hechos lamentables a lo largo de los doce meses en M a d r i d el crimen pasional. Comenzó la serie el 16 de febrero, día en que el doctor D Francisco Garrido Quintana dio muerte a su esposa, doña Josefina Timénez, en un hotel de Madrid, disparándole un tiro, y a éste siguieron la muerte de Avelina de la Fuente González, que en la posada de San Blas le produjo, por celos, su amante, José Ramírez, y la del peluquero Adolfo Marcos Ramírez, contra el que disparó una pistola su esposa, Consuelo Puente Aróstegui. E l 8 de abril fué apuñalada, en la calle de la Flora, Pilar Azañón Díaz, por su ex novio, Anibal Calero Pérez, y el 17 del mismo mes, un escritor inteligente y culto, un hombre bueno y noble, del que jamás podía esperarse tal hecho, que sólo puede MA R COT PELUQUERÍA D E SEÑORAS Carrera San Jerónimo, 34. Tel. 13863. E PERFUMAXDOLO atribuirse a un instante de ofuscación, ftlé genes Ferrand, mató a su esposa, doña M a ría Teresa Paz, y se dio muerte a corúinuación con el mismo cuchillo que le habí; servido para privar de la existencia a la que fué fiel y leal compañera de su vida. E l 13 de julio se desarrolló, a las doce de la noche, en l a calle de l a Salud, un hecho que no puede calificarse de crimen pasional, pero que aquí se inserta por tratarse de una agresión de que fué víctima una señora, doña María Otero de Meneses, bella dama colombiana, a la que hirió gravemente con una navaja José González de la Cámara. Como no podía menos de ocurrir, l a hidalguía del pueblo madrileño se puso de manifiesto en l a protesta unánime contra el hecho y con las pruebas de afecto y consideración que se prodigaron a la víctima. E l 6 de agosto, Francisco Velasco L ó pez dio muerte, de un tiro, a su mujer, Amparo Expósito Cuevas, por las agresiones de que ésta le hacía víctima; el 10 de octubre, un perturbado, el capitán retirado D. Manuel Campos, mató en l a calle del Olivar a su hermana política, doña Isabel García de lá Granja; el 29 del mismo mes, el fotograbador Luis Feijóo Pérez agredió a su amante, Tomasa Ramos Calvo, en la calle de Tortosa, y fué víctima a su vez de un tiro que le disparó un guardia de los que habían acudido a detenerle, y, finalmente, el 11 de noviembre, el soldado Gerardo Clotet, mató a tiros a su novia, María de la Asunción Contesti y M a c F i o nal, en ¡a calle de D o n Ramón de l a Cruz. E i capítulo de catástrofes, lo mismo en España que en el extranjero, ha sido también bastante extenso. L o atestiguan los numerosos naufragios, incendios, terremotos, inundaciones, choques de trenes, ciclones, descarrilamientos y erupciones volcánicas ocurridas, tales como el incendio de T o ronto, el hundimiento del vapor Toyo Vomi, con 31 muertos, en aguas de C h i n a el del vapor Malacoff. en Menorca, con 38 muertos; el descarrilamiento de un tren en B u carest, el hundimiento del vapor chino Hsinii ah, que iba de Shanghai a H o n g- K o n g en el que perecieron 380 pasajeros; el terremoto en Cunmana (Venezuela) del que resultaron 60 muertos; l a desaparición de una caravana de 40 gitanos al cruzar l a superficie helada del río Drava, en Yugoeslav i a el incendio en el manicomio de Tokio, donde se abrasaron 1 7 enfermos; el huracán en las regiones del Míssissipí, Tejas y A r k a n sas, causa de 32 muertos; el incendio en el Metro de Nueva Y o r k l a explosión en la armería militar de Sofía, el desprendimiento de tierras en el poblado de Vargen (Portugal) por el que perecieron 32 personas, y las inundaciones de Rumania, Tasmania, Rusia europea, FIopei- Honan (China) la India, Italia e Inglaterra, en las que han desaparecido pueblos enteros y miles de personas han perdido l a vida. Numerosos han sido también los accidentes de aviación que han costado l a existencia a muchos heroicos oficiales, entre los que se cuentan el comandante Caula y el capitán Tauler, que, tripulando el Dornier 8, se dirigían a Melilla desde Los Alcázares, y numerosas también las vidas que en holocausto a l a civilización se troncharon por las explosiones de grisú en distintas minas de Alemania, en otras de Asturias y del L i m burgo belga. Los terremotos han producido también víctimas en los Andes (parte chilena) en Atlanta (Georgia) en la provincia de K h o rossan íPersia) ilnwlc bulto más de 2.000 muertos, y en otra región de Pvrsia, en la otte quedaron destruidos doce pueblos. Entre los hechos sangrientos más notables se destacan el linchamiento de un negro por la multitud en el pueblo de Parchman (Norteamérica) primer suceso de im;