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A B C. VIERNES 3 DE ENERO DE 1930. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 16. los ministros, con el fin- de cambiar- impresiones con el marqués de Estella. A u d i e n c i a diplomática. Interesante conversación del jefe del G o bierno con los periodistas M a d r i d 2, 11 noche. De siete de la tarde a nueve de la noche el jefe del Gobierno recibió en su despacho oficial de la Presidencia a varios representantes diplomáticos y a diversas personalidades extranjeras. Terminada la audiencia recibió a los i n formadores políticos. Hallábase el marqués de Estella sonriente y satisfecho, y al ver a los. periodistas exclamó: Aquí me tienen ustedes, hoy como ayer y probablemente como mañana. Siempre igual. Y agregó: E s t a audiencia de los jueves se suele llamar diplomática, no con mucha propiedad, porque si bien es cierto que me visitan numerosos representantes de Negocios Extranjeros, no lo es menos que acuden también otras personas que no pertenecen a la diplomacia. E n primer término he recibido al ministro de E l Salvador en España, que ha venido para. saludarme en visita de cortesía y para anunciarme el próximo viaje que quiere realizar a su país. E l conde de San Esteban de Cañongo, jefe de la sección política de la Secretaría General de Asuntos Exteriores, ha venido a saludarme, y yo he aprovechado l a ocasión para hacerle varias preguntas relativas a asuntos internacionales, de los que me ha puesto al corriente. M e ha hablado también de la- próxima Conferencia de L a H a y a y de la de Londres acerca de la reducción de armamentos con sus derivaciones hacia la zona del Mediterráneo, proble- ma de tanto interés para nosotros y en el que tenemos fija nuestra atención. D L u i s Silva, secretario de nuestra L e gación en L i m a me ha contrastado con sus informes los sentimientos de afecto hacia España que hay en el Perú, y me ha dado cuenta de la grata vida de la sociedad limeña. Hemos hablado también del prestigio, la fortaleza y la popularidad del presidente peruano, Sr, Leguía, que lleva diez años en el Poder y cuenta en el país con grandes núcleos de opinión y con- Ja Prensa... Y sonriendo, el marqués de Estella añadió Cosa que aquí no se da. ¿N o es cierto? E l Sr. Olivan- -siguió el presidente- -es el encargado, como ustedes saben, de mantener las relaciones entre la Secretaría de Asuntos Exteriores y la Asociación de la Prensa, en lo que respecta a la inauguración del domicilio social. Ahora, en un plazo brevísimo, saldrá el crédito necesario para ese acto. N o ha sido culpa del señor Francos Rodríguez, que constantemente ha solicitado de mí la urgencia de la resolución; pero el expediente tuvo que ir al Consejo de Estado, v en ese trámite se ha gastado algún tiempo. L a tardanza es, por l o tanto, de mi exclusiva responsabilidad. Refiriéndose al Sr. Olivan, dijo que le había dado cuenta del desarrollo de una sociedad de películas, de la que forma parte, que se propone lanzar al mercado una sobre Juan Martín, el Empecinado, y prepara otra sobre la Vida de Prim, con todo el período de conspiraciones, revoluciones, ejercicio del Poder por aquel general y su trágica muerte. Hé tenido en m i despacho- -agregó el jefe del Gobiernos- ai Sr. Menacho, español residente eri Méjico. M e ha- entregado un magnífico ejemplar de la Historia de Nueva España, obra bien documentada y en su parte material de excelente litografía. L a ha editado la Cámara de Comercio de Méjico, y figuran en la obra gráficos reducidos análogos a los que se exponen en el pabellón de Méjico de la Exposición Iberoamericana y que la Cámara de Comercio tiene el propósito de regalar al Estado. E s a H i s toria de Nueva España es una reivindicación, fundamentada y justificada, de nuestra Patria y lleva un árbol representativo de los 5 ¿ooo grados de Doctor otorgados, incluso a numerosos indígenas, por la cultura española en Méjico. Confieso que los informes del S r Menacho me han impresionado, y he dado órdenes para que se adquieran ejemplares con el fin de que figuren en las b i b l i o- tecas españolas. M e ha visitado después la doctora señorita Miñones, escritora argentina que piensa establecerse eñ M a d r i d y quiere dedicarse a trabajos culturales y caritativos. M e ha i n vitado a una fiesta benéfica que se celebrará esta noche en el teatro Metropolitano, y a l a que pienso asistir, para corresponder de ese modo a la cortesía de esa señorita. P a r a que todo en esta audiencia resultara agradable, he tenido eñ mi despacho al profesor Sr. Schiííer, catedrático de Colombia, dedicado desde el año 1903 a estudios hispanistas. Este ilustre profesor admira núes- tra Raza y nuestra Patria. Como parte p r i n cipal de sus estudios figura una laboriosa investigación durante 2 años de la labor de España en América. M e ha propuesto la creación de una cátedra de especialización de estos estudios históricos, en S e v i l l a le he buscado el enlace con el ministro de Instrucción Pública y la sección de Asuntos culturales de la Secretaría de Asuntos E x teriores para llevar a la práctica el propósito de mi visitante. Será una contribución a la cultura a añadir a las que siempre r i n dió a la enseñanza l a Dictadura. S i n embar- J