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A B C. D O M I N G O 5 DE ENERO D E 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 27. to la calentura y está la probesiya como la yama de un jorno. ¿Quieres que yame a la zeñita Peransa? E s t á en er cuarto, ar pie de la cama, de onde no se aparta casi nunc a pero si la quieres v é A h o r a está a h í tamién la tita Pasión, que se p u é queda ayí un rato ar cuidao de la enfermita. L a v i a yamá, porque tamién es güeno que la zeñita Peransa se distraiga un poquito. -Y sin esperar el asentimiento de José Antonio, se adentró en la salitá, para salir a poco diciendo: ¡Y a viene! Esperanza saludó con mucho afecto a José Antonio y le invitó a pasar al comedor. ¿D e modo que la señorita M a r í a Jesús sigue iguá? Eso me ha dicho Setefiya. -M u y malita, muy malita. N o sé lo que me tiene reservao D i o -N o hay que desespera der too, señorita Peransa. A lo mejó las cosas cambian de la noche a la mañana. L a señorita es joven, y esp da mucha confiansa. -i Q u é se yo... Q u é se y o! -Y rehuyendo el tema de la enfermedad para buscar alivio a sus pesadumbres, preguntó a José Antonio ¿Cómo se presentan los asuntos? ¿H a s venido a Seviya pa algo de eso... -P o r mi parte no hay cuidao. Doña V i nágrenme da mucha lata, disiendo que si va a hasé y si va a contesé; pero ¡ná! no se deside. E r contrato está bien claro y se conose que er abogao que tiene no se atreve a oscureserlo a gusto de ella, porque lo único que podía dar luga- a la resisión der contrato es que yo tuviese abandona la finca y eso no lo pué proba naide porque en to er Condao y tó er Arjarafe corre la vo de que Los Grajaliyo es la hasienda mejó curtivá y. arministrá de Andalusía. Y no lo repito yo por alabarme, sino porque esa es m i defensa. -A s í será, cuando la gente lo dice tan a una. -A pesar de eso, hoy he tenío que vení a Sevilla porque D Antonio, er abogao, me mandó rasón pa que viniera. L o he visto y me ha dicho que la parte contraria propone una transasión, un arreglo: que me p a g a r á n la indernisasión que los peritos de uno y de otro lao acuerden, pa que yo me vaya de la finca. Y yo he contestao que no y don Antonio lo ha aprobao, porque dise que estos son síntomas de que a doña V i nagre se le baja la fuersa, ya que va viendo que yeva las de perdé. Porque está convensía de que la liquidasión de las cuentas de ustedes, manda haser por er Juzgao, le va a trae malas consecuensias y quiere ponerse bien con too er mundo. Hasta me han dicho, porque uno anda mucho por Seviya y oye muchas conversasione, unas con fundamento y otras sin él, que quiere reconsiliarse con ustede y se empeña con A r b e r tito en que la busque a usté... Como que ¡enseguía va a sortá esa señora la mita der capitá, que es lo de ustede, sin asegurarse ante de que too se quearía en casa con una boda! -E s a mu jé, como siempre, dispone de las cosas y las persona conforme a su capricho y volunta. Y debe sabe que los demá también tenemo nuestra arma en nuestro armario y que hay muchas cosas por medio, ríos de lágrimas y nubes de suspiros, pa qrvidarlas... tan pronto. ¡T a n pronto! -repitió entre sí José Antonio, y comentó en silencio: -Entonse, quiere desí que, m á s alante pué orvidarse tó y vorvé las aguas a su cause y casarse Esperansa, esta bendita de D i o con ese granuja de A r b e r t o -Y su serenidad de hombre avezado a luchar con todo, perturbábase con pensar, no ya que el hijo de doña Vinagre se llevase a Esperanza, ni que sus propias ilusiones con ella se desvaneciesen; sino al reconocer que no era legítimo ni- honrado medir el amor por la convenieíicia, ni ir o venir del amor al desamor o el desprecio humillante al deseo, según mandase la corriente del dinero. Eso estaría -muy EL LIBRO P O S T U M O D E PÉREZ LUGÍN Ofrecemos a continuación a nuestros lectores- -habiéndolo elegido al azar entre las sugegercntes páginas del libro, por igual henchidas de cordialidad hacia nuestra tierra- -un fragmento de tino, de los encantadores capítulos de La Virgen del Rocío ya entró en Triana bellísima novela que el numen de D. Alejandro Pérez Lugín, el gran enamorado de las cosas de Andalucía, concibiera ante el hechizo de una de las notas más subyugadoras de nuestro costumbrismo popular, cual es la incomparable Romería del Rocío- -y cuya bien encaminada traducción a la realidad literaria por la mano del gran escritor, quedó truncada por la cruel veleidad de la Muerte. Otro escritor ilustre, José Andrés Vázquez, tomó sobre sí la tarea de proseguir la obra de D. Alejandro. Ardua empresa, en verdad, pues era mucho lo que faltaba a la total realización del designio del novelista... El montón de notas y de fichas, cartas y documentos apenas catalogados, a las claras indicaban cuan lejos se estaba del fin. Pero eran idóneas las manos, a que se confió el precioso legado. En la exquisitez de su corazón de artista, José Andrés halló, como literato, fervorosa reverencia para el recuerdo del maestro, y como andaluz por la estirpe y el espíritu, enamorada unción para el ter, a interrumpido. Así, le fué dado dar cima y remate a la obra de Pérez Lugín de manera que, acordes las dos sensibilidades, todo el libro es hoy una sola vibración. La Virgen del Rocío ya entró enTriana -i E h! L a señita Peransa nos píe que se caye el corra pa que no se despierte la señita M a r í a Jesú, la que está malita, que no ha dormío en too lo que va de mes. ¡V a mo a vé la vergüensa y er güen corasón de este vesindario! E n el acto cesó el ruido, e inmediatamente se formó un compacto grupo alrededor de Carmen, frente al balcón que ocupaba sonriente Esperanza. -Entonse, señita Peransa, es que está mejó su hermana ¿v e r d á? -p r e g u n t ó uno, interpretando el pensamiento de los demás. -E r médico dise que no- -contestó con sencillez encantadora Esperancita; -pero yo me he encomendado a la Santísima V i r g e n der Rosío- -continuó con trémula expresión emocionada- -y creo que s í ¡Y a duerme! ¡V i v a la Virgen der Rosío! -exclamaron todos, poniéndole la sordina al firme grito que les salía del alma. Y el barquero del acordeón se creyó en e l deber de tocar, apianando todo lo que le permitían sus recias manos, acostumbradas a manejar los remos, una cosa que guería ser la Marcha Real y que seguramente lo era dentro de su corazón, rebosante de nobles armonías. A l anochecer vino José Antonio- -que ya había anunciado al mediodía su estancia en Sevilla, enviando un canasto de huevos recientes y una cacharra de leche fresca, -y entrando en la casa, con los mismos respetos de siempre y muchas precauciones para no producir ningún ruido, preguntó a Setefilla, que salió a recibirle: ¿Cómo está la señorita M a r í a Jesú? -L o mismo- -respondió la fiel criada. -Esta tarde paresía m á s alivia y hasta se durmió un poquito, pero ahora ha güert H o y domingo y mañana festividad de Reyes- -T E D E M O D A Especialista en endoctora Nurri fermedades propias de la mujer y niños. MÉTODO PROPIO para corregir las insuficiencias de las madres para criar a sus hijos. Lope de Rueda, 20. LA CASA SIN BALCONES. -Cine Pathé Bafoy. Películas y abonos de películas. Empresa Automovilista Internacional S u b í a del corral y se entraba por el balcón el rumor creciente del vecindario: gritos de la gente menuda, canciones entonadas con desgarrada voz, denuestos, golpes; hasta un barquero del Guadalquivir que había dado de mano en la abrumadora tarea de remar toda la mañana, transportando gente en s lancha desde Los Remedios a San Telmo, y desde San Telmo a Los Remedios, decidió, para descanso de los brazos, tocar a todo fuelle un enorme acordeón, adquirido de segunda mano, por cincuenta reales y dos banderillas usadas, de un marinero norteamericano. Temerosa Esperancita de que aquella baraúnda despertase a su hermana, se asomó al balcón que daba al corral y llamó desde allí a la vecina que, por estar más próxima, podía oir su llamada suave: ¡Carmen! ¡Carmen! ¿me hase usté el favo de asercarse? ¿E n qué pueo serví a usté, señita Peransa? -M a r i a Jesú, mi hermanita... Que se ha dormido, ¿sabe usté? Despué de dies día sin proba er s u e ñ o! Y ¡con este r u i d o S i usté quisiera decirle a los vecino que hisieran er favo... -A h o r a mismo. ¡Pues no fartaba má! O se cayan tóos estos o yamo a mi marío, que es del Muéye, y se acaba er corra. -Y colocándose fl medio del gran patio, dio los últimos gritos que se oyeron aquel d í a VENTA DE BILLETES Administración: C. Barcelona, 1. Teléfono 22272 y en las principales Agencias de Turismo. SEVILLA- LISBOA SERVICIO DIARIO Sevilla a Ronda, por Morón, Olvera, Alcalá del Valle y Setenil. Salida: Puerta de la Carne, siete de la mañana. Informes: Garage San Miguel, calle Navarros. T E L E F O N O 24768. Empresa San Servicio fiario de a u t o m ó v i l e s ttlOTINTO- NER VA- SEVILLA Desde el 0 de octubre, hasta nuevo aviso. De Riotinto: Por la mañana, a las 7; por la tarde, a las 2 y media. De Nerva: Por la mañana, a las 7 y media; por la tarde, a las 3. De Sevilla: Por la mañana, a las 8; por la tarde, a las 3. Oficinas en Sevilla: ALBÜERA, 7. TELEFONO 25479.