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MADRID- SEVILLA 7 D E ENERO D E 1930. NUMERO S U E L T O 10 CTS. DIARIO ILUSTRADO. AÑO VIGÉSIMO N. 8.434 SEXTO REDACCIÓN: PRADO DE SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES Y ANUNCIOS: MUÑOZ OLIVE. CERCANA A TETUAN, SEVILLA blación. A l contrario, Bolívar tuvo que ac- cio el ser pequeño y el vivir a solas y al tuar en Venezuela, que era uno de los paí- margen. ses más pobres y despoblados, y donde la Las Repúblicas americanas de lengua esguerra civil y el caudillaje adquirieron ma- pañola se han dejado acariciar demasiado yor furia. Se le ha tildado a Bolívar de so- tiempo por ese ensueño de la vida aparte, ñador, como hombre que, por exceso de aunque fuera una vida minúscula, y en l a Viejos sueños que se hacen ímpetu mental, se escapa del círculo, de las mayoría de los casos tormentosa. Para una realidades. Pero lo cierto es que, después concentración positiva no tendrían que vennuevos de un siglo largo, la América de origen, es- cer los ingentes obstáculos que dificultan L a estatua de Bolívar está en el centro pañol se encuentra ante el mismo proble- la formación de los Estados Unidos de E u de l a plaza principal de Caracas como os- ma que llenó de angustia los últimos, mo- ropa. L o s pueblos americanos de origen tentando su supremacía indisputable sobre mentos de la vida de Bolívar. Frente a una español, no obstante las diferencias de clitodas las figuras eminentes de Venezuela. nación extraordinariamente poderosa, rica ma y las distancias, son m á s hermanos de Pocas veces un pueblo ha reverenciado tan- en todos los recursos imaginables, cómo es ¡o que en los discursos de confraternidad to a un gran hombre como Venezuela ama la América anglosajona, los pueblos hispa- suele decirse. Son m á s parecidos de, lo que y glorifica al fundador de su nacionalidad. noamericanos se presentan divididos como ellos mismos se figuran, y su agrupación en Y en este caso la reverencia amorosa es el primer día, débiles en armas y en dinero un haz (dejando a salvo, naturalmente, la justa, porque Simón Bolívar fué grande, y sin haber logrado en muchos casos supe- personalidad de cada uno) -no sería otra no sólo el m á s grande hombre de Venezue- rar el instinto de revolución y caudillaje cosa que una reintegración, y un acto tan la, sino tal vez de toda la América de o r i- con que surgieron a la vida de independen- lógico como justo. Pero que aparezca proncia. Con esto no hacen sino facilitar l a tarea to el genio que mueva y practique la idea, gen español. de Norteamérica, -oue ouede así caer de uno porque los sucesos van muy sprisa. Como todos los hombres geniales, Bolívar tuvo intuiciones y propósitos que después, en uno y en el instante preciso sobre los JÓSE M S A L A V E R R I A al querer realizarlos, no pudo conducirlos Estados predestinados. L o mismo que en el tiempo de Bolívar, al éxito. P o r un momento imaginó un plan ex de magníficas proporciones; fué cuando la boy falta también en la América española suerte de las armas le condujo a la final el centro político vital capaz de una acción victoria y contempló a las naciones de preponderante y unificadora. E n el Río de A m é r i c a libres y dueñas de sus destinos. la Plata es verdad que se está formando un Numerosas nacionalidades acababan de sur- órgano de cultura muy importante; Buenos gir a Ja vida. Pero en el entusiasmo decla- Aires ya es ahora mismo una urbe por matorio de aquellas horas conmovidas, pron- todos sentidos poderosa, y la Argentina ad- Ante Ja clausura de Ja Exposición to se vio que las nuevas naciones, nacidas quiere cada día un rango más destacado Si el nivel de civilización de un país se de los viejos Virreinatos y Capitanías ge- i entre las naciones. Sin embargo, para lle- infiriese de sus aptitudes para la indiferennerales, adolecían de un mal esencia! les gar a erigirse en la cabeza de un movimien- cia, ningún otro podría rivalizar con Espafaltaba el orden, el sistema y el sentido bá- to panhispanoamericano carece la Argenti- ña. Y si no, hágase el experimento al. por sico de l a autoridad española, v, tan pronto na, al parecer, de ciertas cualidades. N o pomenor. Refiera, el que sepa, un hecho extracomo se pusieron a disponer libremente de see muy desarrollado un hondo espíritu amesus destinos, se precipitaron en la guerra ricanista, y su amor por los otros pueblos ordinario, en un reducido circulo de persoc i v i l en los pronunciamientos y en el des- del mismo idioma es bastante tibio; los con- nas, y me dejo cortar una mano si alguno de los circunstantes se declara asombrado. potismo. sidera acaso demasiado inferiores, demasia- S i Colón, a su regieso de América, hubiera Esto lo vio pronto Bolívar, y compren- do llenos de población mulata y mestiza, ol- contado las peripecias del descubrimiento en dió además que semejante situación vicio- vidando que en las provincias argentinas del un Casino, dudo de que hubiese tenido e: sa se prolongaría indefinidamente. A l mis- interior quedan considerables restos de san- menor éxito. E l español medio se da a sí mo tiempo asistía al desarrollo de los E s- gre india entre la masa civilizada de la po mismo una importancia tal, que cree que tados Unidos y a l a formación de un fuerte blación. Asimismo, le falta a la Argentina admirar es desprenderse de algo qué conespíritu ambicioso y expansivo en ese pu- un punto de ambición imperialista, que para viene ahorrar. Nuestro lema es, de antiguo, jante pueblo. Mientras la fuerza coherente este, caso sería indispensable. T a l vez el tem- nihil admirari. ¿Incuriosidad? ¿Envidia? constituida por el imperio español se des- ple del pueblo chileno se presenta como el ¿Desamor espontáneo por las cosas? N o lo hacía en múltiples naciones anárquicas, n más adecuado, por su dureza, su disciplina, sé. Este pueblo nuestro, tan llano, tan desesel Norte, al contrario, las antiguas provin- su hábito de vencer y su energía un tan- peradamente cordial, para quien el desinterés cias inglesas formaban un conjunto orien- to prusiana; pero la Naturaleza, que ha con- es la postura m á s constante del espíritu, no tado en una dirección única. Entonces Bolí- cedido a C h i h muchas virtudes, lo ha con- ha aprendido todavía esa adorable función var imaginó una unión de las nacionalida- denado a vivir en un estrecho y apartado de admirar que nace del entusiasmo intelides españolas de América en un haz cons- territorio, donde no es presumible que pue- gente. Es un dolor que así sea; pero, así es. ciente y voluntario que pudiera hacer fren- dan formarse grandes e influyentes núcleos Si en España, cada vez que se produce te a todas, las eventualidades, ya viniesen urbanos ni una preponderancia económica y de Europa o ya de los Estados Unidos. E r a cultural que atraiga y someta a las demás algo genial y grande, el Poder público y la Prensa no lo divulgasen, la gente asistiría como reducir a la inutilidad la doctrina de naciones hispanoamericanas. al fenómeno m á s extraordinario con la maMonroe. Equivalía a arrebatarle a NorteE l sueño de Simón Bolívar permanece, yor indiferencia. Vivimos tan llenos de nosamérica la disculpa de su capcioso derecho de protección hacia todo el Continente. S i- pues, tan irrealizado como al momento de otros mismos, que solamente en España ha món Bolívar proyectaba en grande: pero el ser concebido. ¿P o r q u e es, en realidad, podido surgir un poeta que para admirar al destino le obligaba a actuar con elementos irrealizable? Bastante más quimérica y d i- Sol haya empleado una fórmula casi fapequeños. Fracasó. L a Gran Colombia, obra fícil tiene que parecer el proyecto de los miliar: de su talento político, en seguida se des- Estados Unidos de Europa, y ya estamos Párate y óyeme, ¡oh, Sol! yo te saludo... menuzó en tres naciones ariscas, igualmen- presenciando con qué ardor algunas persote entregadas a sus pasiones y miserias lo- nas de gran responsabilidad han acogido Así, con toda confianza. cales. Y todo el imperio español de Ame- la idea y prosiguen los trabajos para poE n España todo grande hombre muere dos rica quedó convertido en una dramática por- nerla en práctica. E l ejemplo de los E s- veces: una, de enfermedad, y otra, del olvifía de localismos, de provindali- ios or- tados Unidos de la América del Norte ha do de sus contemporáneos. gullosos, débiles y desesperados. hecho comprender que la eficacia, el éxito Así es Castilla, señora: y el predominio se inclinan boy del lado ella face los homes P a r a la realización de ese sueño de B o- de las graneles concentraciones políticas. L a e los desface. lívar ralt aba, sin duda, el órgano necesa- cultura y la economía buscan decididamenrio. Hubiera sido preciso un centro político te el camino del imperialismo, y ya no es- ha dicho el poeta. E n otros países, el que vital, capaz de sobreponerse al resto de los posible la aspiración minúscula a vivir cada honró a su raza no muere del todo. L a adpueblos americanos por su fuerza económi- cual su vida, Cada día resulta peor nego- miración lo resucita. L o s puebjos no creen ca, por sa cultura y, por su densidad de po- UN HAZ DE NACIONES A M E R I C A N A S U N H O M E N A 1 E A BARCELONA