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ABC. MARTES 7 DE ENERO DE 1530, E D I C I Ó N DJÍ ANDALUCÍA. PAG. 7 CRITICA La Y NOTICIAS D E LIBROS libertad de América p o r E d u a r d o B e n z o Balmes, Ja libertad y ia Constitución O t r o s libros. feccionar su número extraordinario, I L U S TRACIÓN M U N D I A L merece grandes plácemes, los cuales les concedemos con la mayor cordialidad. de l a Serna. -He aquí el título de l a última novela del original y personalísimo escritor. Ilustrada a la perfección por Climent, se publica esta narración, llena de amenidad e interés, en el Número- Almanaque que esta semana ha puesto a l a venta Blanco v Negro. PUEBLO D E MORENAS, por Ramón- Gómez LA LIEERTAD DE A M E R I C A por Eduardo Benzo. -Se ha escrito mucho sobre este tema, y casi siempre con más apasionamiento que verdad; sobre todo al exhibir, puntualizar y valorar las causas y los factores morales accesorios que dieron aire y tenacidad a los movimientos insurreccionales, como chispazos, y a las guerras propiamente dichas después. Nos estamos refiriendo, como el volumen cuyo título encabeza estas líneas, a la América española y, por supuesto, a las Colonias. E n el libro del Sr. Benzo hallamos una serena ponderación y un concreto análisis de las causas, en realidad sumadas y repre, sentadas por la fundamental, histórica y humana del anhelo de independencia. P a r a llegar a esta conclusión lo primero que hace el S r Benzo es descartar razonada, convincentemente, l a leyenda negra que pintó la obra colonizadora de España como de exterminio y depredación y a España como país entregado al fanatismo, y a la sed de una despótica violencia. E l Sr. Ben- zo estudia las causas mediatas, procesales, pudiéramos decir preparatorias y coadyuvantes, y encuentra l a raíz en el reinado de Carlos I V tan pródigo en origen de daño para nuestra nación; pero demuestra que n i en los primeros levantamientos de América meridional, n i en las campañas que acabaron con nuestro poderío hubiese sido- -ni fué- -estímulo suficiente el de vengar i n jurias o cualquier otro motivo de contrariedad sino factor auxiliar. L o fué también la indecorosa postura del fementido Carlos I V y, por lógico efecto, la certidumbre que tuvo América española de que aquí quien mandaba era Francia. Las colonias del Plata recibieron esa sensación que d i o calor al movimiento; pero en el fondo la causa eficiente y de lógica victoria fué la fe del pueblo americano en su propia fuerza; o, dicho en otros términos, l a certeza de sentirse mayor de edad. S i ese convencimiento no hubiese llegado a l a entraña del pueblo, n i en aquel continente n i en él europeo- -a pesar de l a gran propaganda de la masonería- -se hubiera condensado propiciamente la atmósfera. que criticó el gran Balines. Aquellos sus argumentos contra la reforma constitucional, aquellas siís valientes propugnaciones por la libertad de expresión, aquella su cerrada enemiga contra la concentración de poderes, atentatoria a la civilización cristiana los va enhebrando galanamente el Sr. Ruiz Manent en su libro, que tiende a oponerse también a todo cambio de Constitución, particularmente hecha desde el sitial de l a Dictadura. Con juicios y palabras de Balmes está construido casi en su totalidad el libro. A veces parecería un estudio biográfico del gran vicense, si no surgiera a cada momento el pie forzado del Código fundamental, del Parlamento y del Poder dictatorial, conceptos que llevan a pensar en cosas distintas, que en estudios biográficos. A las derechas católicas principalmente está dedicado el libro del Sr. Manent, de igual manera que para los católicos del 43 escribía el filósofo glosado. N o asustaba a éste l a libertad n i el Parlamento, y así su glosador se inspira en las Cortes y en l a libertad para defender l a causa del catolicismo. N o es la política la que ha de salvar la Religión; la Religión es quien ha de salvar a la política. L a Constitución del 76 contiene, a juicio del autor, todos los elementos precisos para resolver cuantos problemas pueden plantearse en nuestra épqca. Llega el autor a considerarla como un precipitado del pensamiento de Balmes, y en tal sentido debe permanecer intangible mucho tiempo aún. Cualquiera tentativa de -reforma. no haría más que remover viejos conflictos que hoy están callados. El libro termina, con un apéndice, en que la Junta. directiva de. la Sociedad de Estudios Políticos Sociales y Económicos, a l a que pertenece, el Sr. Manent y preside el Sr. Óssorio y Gallardo, se dirige reverentemente. a- S. M el R e y y a su- Gobierno en súplica de que no sea derogada la Constitución de 1876. americana, que dirige D. Gumersindo Puertas y Rubio, ha publicado un número extraordinario, que lo es por muchos, conceptos, en el que aparecen gráficamente y con excelente texto, reunidas y cantadas todas las bellezas de España, y fotografías de parajes v personas de relieve político y. social de las Repúblicas de hisoanoamárica. Por el esfuerzo editorial realizado al conILUSTRACIÓN M U N D I A L- -R e v i s t a hispano- Juan José Domenchina. -Se trata, como puede colegirse por el título, y desde el p r i mer instante por la lectura de los versos, de un agudo y erizado empeño: el de traducir en la palabra- -no en el valor, eufónico de la palabra, sino en l a plasticidad, en l a fuerza interpretativa del significado- -ideas, conceptos, estados, conjuntos, abstracciones. Faltaríamos a l a verdad si dijéramos que el Sr. Domenchina es uno de tantos futuristas y demás innovadores que apelan a l a extravagancia y a la excentricidad para destacarse, o que disfrazan con las cabriolas y las imágenes su penuria y oquedad intelectual. N o E l Sr. Domenchina sugiere ideas, sensaciones, pensamiento completos y, a veces, acierta de lleno con l a intensidad de un solo vocablo, con l a definición que i r r a dia o brota de un substantivo que dice él solo ambiente, lugar, evocación. Pero junto a esos aciertos y al plausible y frecuente tributo al ritmo y a un eficaz v i gor para el traslado de las ideas capitales, de preocupación, a la mente del lector, h a llamos composiciones tan rebuscadas como obscuras, que no parecen del mismo poeta, ni aun escritas en serio. P o r ejemplo, ésta, que pretende describir u n interior, y que se titula así, Interior: Sobre mí mesa de trabajo aguzan su probóscide: (hay u n espacio en blanco) un elerante criselefantino, una mosca- -quizá de A r g a m a s i l l a- -y u n a tetera del Japón. LA CORPOREIDAD D E LO ABSTRACTO, por E n resolución: los pueblos, como los hombres, tienden a emanciparse en la mayor edad. Y lo único que pueden hacer las metrópolis es preparar el tránsito con dulzura y con el prestigio de una atinada, recta y próspera administración, para que los lazos no se interrumpan y tengan que rehacerse después de una lucha fratricida. Abre las páginas del libro un prólogo fibroso y entonado del S r Jiménez Asúa, en que se rechazan por igual, al evocar nuestra colonización, las exageraciones de los detractores y las hipérboles de los apoBodegas M A n t o n i o de l a R i v a y Cía. Jerez. logistas. -F. S. -O. LA RIVA por José María Ruiz Manent. -En los tiempos en qué escribía el ilustre filósofo de ¡Vich, tuvo la dirección del Poder público en España el general Naryáez. que pretendió reformar la Constitución de 1837. Contra tal intento se alzó resueltamente el autor de El Criterio, quien dijo al soberbio espadón de L o j a duras verdades, sin que el dictador de Isabel I I se atreviera a amordazar la voz conminatoria del filósofo. E l l o pasaba el 1843. H a n transcurrido noventa y cinco años, y una pluma clara y enérgica, como ponderada y ecuánime- -la del notable publicista y abogado D. José María Manent- -cree que la situación política de nuestras calendas es análoga a la B A L M E S LA LIBERTAD Y LA CONSTITUCIÓN, C o m p r e usted Sioif Nada más. Con eso queda descrito el i n terior. Y hay que, aceptar el que l a mosca proceda precisamente de Argamasilla de Alba, y recordar lo que Argamasilla evoca, y deducir la alusión a una obra inmortal de la Literatura para, que adivinemos cómo se trata del despacho de un. hombre de letras, y de un hombre de letras que no es sólo devoto de lo propio y añejo, sino espíritu abierto a la visión universal, con cierta preferencia a lo exótico (japonés) Lo único claro- -dicho sea en. honor a la cultura del autor- -es que no llama a los elefantes paquidermos (como muchas personas letradas) sino proboscídeos. L o demás, hay que sacarlo con clave y con intérprete. Y aún asi nos quedamos muy cortos, porque falta la corporeidad de- la decoración y, mueblaje. ¿Renacimiento italiano? ¿Inglés? ¿Alemán? Esto nos acabaría de iluminar. Sobre todo si se daba la paradoja del barroco. Es lástima que el Sr. Domenchina haga esas concesiones a la galería vanguardista- -salvo caso de buen humor- y. las mezcle con otras composiciones tan hondas y sólidas como El pasado, o tan exquisitamente penetrantes como El silencio, La caridad, la primera parte de El cristianismo, etc. EL CABALLERO M A N C H A D O por Wenceslao La mejor revista ilustrada. Fernández Flórez. -La última novela del gran maestro del humorismo. Este amenísimo relato, ilustrado admirablemente por Barbero, se publica en el Número- Almanaque de Blanco y Negro, que se ha puesto a la venta esta semana. E L REGRESO D E E V A por Federico García Sanchiz. -Así titula su última novela el- admirable causeur, del estilo, polícrorng. 20 céntimos-