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MADRID- SEVILLA 7 9 DIARIO DO. ILUSTRAV 1 GÉ- DE ENERO DE AÑO i 3o. NÚMERO 10 CTS. SIMOSEXTO N. o 8. 34 4 SUELTO, F U N D A D O E L i. D E J U N I O D E 1905 P O R D T O R G U A T O L U G A D E T E N A de los seis primeros, lo prudente es evitar tropiezos; sobre que, abierta la exclusa de la política, las pérdidas de tiempo y energías aplicables a mejores fines serán grandes, porque a preparar su inevitable, aunque atenuado, renacimiento, y a resolver los problemas que ella cree, he de dedicar mas tiempo del que merece en orden a los beneficios que el país pueda recoger. Además, hay que preparar la c r i s i s- ¡qué bien suena a algunos esta palabra! -de dentro de unos meses, a lo que doy gran importancia. Esto sí que es nuevo en. E s paña: un Gobierno preparando su propia salida con más de m? d; o año de anticipación... Y es que el lO. r. nl no es un Gobierno de turno o de tanda, como los que hemos conocido hasta ahora; Jo es ¿e un régimen que vive del prestigio de su justificación y sus servicios, que le han dado enorme arraigo en la opinión pública, a la que yo, hasta ahora, al menos, no he visto confundirse n i simpatizar siquiera con la alharaca político- periodística que se ha armado al solo anuncio de que la Dictadura tiene el deseo de. cesar, porque cree próximo el momento patriótico y adecuado, si es que no lo alejan los intransigentes o los perturbadores; los que, apreciando mal las cosas, crean que la libertad de juicios políticos que se viene permitiendo a todos es síntoma de debilidad, cuando esa actitud, unida al anticipado leal anuncio al país para prevenir su ánimo a soluciones que, sin sorpresa. ni sobrecogimiento, le permitan preparar su intervención serena y decisiva, acusa una fortaleza grande por parte de la Dictadura. Juicios de Prensa. Recuerdos del repliegue de Marruecos H e de reconocer, en justicia, que algunos periódicos no demuestran su impaciencia n i intransigencia, sino que, proclamando, sin adulación, los indiscutibles servicios de la Dictadura, reconocen que ésta debe preparar su propia sustitución, en forma que su obra quede preservada de propósitos pasionales de destrucción y garantice el tránsito a un estado normal, en un ambier. -le de legalidad y orden. Este caso que examino trae a mi memoria el recuerdo de otro, que no quisiera ser yo él que lo rememorara! Cuando decidí ir a Marruecos, el año 1924, mi ide- i obstinada era el repliegue en los dos frentes, todos los días hostigados, mantenidos bravamente, pero muy a precario, sólo por heroísmo de oficiales y tropa. Pedir a España más soldados y elementos, en aquel instante, era absurdo; engañar a las fuerzas, haciéndolas replegar sin aviso del pían de conjunto, y de la razón que lo determinaba, hubiera acarreado el mayor desastre. Como tantas otras veces, en ocasiones difíciles, me enfrenté con los que bien sabía que, pletóricos de bravura, preferían acaso morir en las posiciones a abandonarlas. P a r a mi, que como soldado había intervenido en la toma de tantas de ellas, era también un trago bien amargo; pero tal era mi deber de gobernante en aquel momento. M i situación en Ben- Tied fué bien crítica, pero n i un momento humillada n i humillante, como la calumnia vaciara en hojas clandestinas, injuriándonos a la par a ellos y a mí: un trance difícil dé la vida, y nada más. M i s contradictores de aquel día, fueron luego mis mejores auxiliares, y son hoy mis mejores amigos. E l repliegue se hizo en el frente occidental, y fué la operación más arriesgada y difícil que haya practicado Ejército alguno; lo que puedo enunciar sin reservas y sin modestias, porque los repliegues tácticos son obra más de ejecución que de concepción, y más de espíritu y bizarría que de técnica, aunque ésta entre por mucho... Pero el mismo día que. desfilaban en perfecto orden cerca de Tetuán todas las tropas replegadas, le dije por escrito, según consta en la orden general del Ejército que en Tetuán feché, que antej de un año volverían a entrar en Xauen, y victoriosas fueron a Xauen y fueron a Alhucemas. E l enemigo, que tomó la maniobra por flaqueza, se equivocó de medio a medio, y el Ejército, después que se compenetró conmigo, en seguida en alma y cuerpo puso su fe, y confiado en que yo no le abandonaría humillado n i vencido y que tampoco Dios permitiría a su España tanta desventura y tanta vergüenza, acertó. Realmente no sé por qué ha venido este episodio a mi memoria... pero, ya transcríbalo usted, que al público le interesa su rememoración... L a jornada del domingo. Otras noticias. Finalmente, el marqués de Estella. dijo: H e pasado hoy unas horas en Las B a rracas, finca próxima a Madrid, propiedad de D. Francisco A r t i o donde he almorzado con S. M el Rey y con otros cazadores. Y o no lo soy, o lo soy muy malo, y como, además, me acosté anoche tardísimo, porque desde que acabé de comer, en familia, acompañado por el capitán general de Aragón y la suya, me puse a trabajar, hasta tas cinco y media de la mañana, y me he levantado a las once para oir misa y salir para el campo- -mi secretario, el comandante Cuerda, ha encontrado esta mañana la mesa bien despejada de papeles- me he ganado, pues, el descanso del domingo, y me voy a acostar tempranito. Mañana recibiré al Sr. Quiñones de León, que almorzará conmigo y con el general Martínez Anido y el Sr. Palacios, y antes, a unos huérfanos militares, a los que voy a entregar los premios correspondientes a la renta anual de unos miles de pesetas que sobraron de una suscripción que los alcaldes de España, a iniciativa del que lo era de Badajoz, Sr. Solar, organizaron para regalarme las insignias de la Gran Cruz de San Fernando. E l martes almorzaré con el marqués de Foronda y el barón de V i ver, para ultimar los detalles de la transformación de la Exposición de Barcelona, de internacional a nacional. M e parece que el martes tendremos Consejo de ministros, y dedicaré la tarde a varios despachos que tengo pendientes. Y el miércoles... Del miércoles sólo sé que cumplo sesenta años. EL PRECIO DE ASCENLA LIBRA DENTE ESTERLINA N o está conforme nuestro colega L o Nación con que haya ningún influjo de orden político en la depreciación de la peseta. Creemos que no ha pensado siempre lo mismo. Y las notas oficiosas han sólido consignar como temas de las especulaciones las estimaciones que en el extranjero se hacen sobre la situación política de España. P a r a La Nación, la causa del cambio desfavorable está en la balanza comercial. E i aumento de riqueza ha multiplicado la i m portación. Cada día se le piden más- artículos al extranjero y la demanda hace subir el precio de la moneda con que hay que pagarlos. E l colega puede comprooar en la estadística de Aduanas que la importación es la normal, con leve diferencia en más o en menos. N o hay, por consiguiente, mayor necesidad n i mayor demanda de divisas. Sin embargo, el precio de éstas va en alza. Pero es en los registros de las bolsas donde La Nación puede hacer las comprobaciones más persuasivas. Y verá que en muchas sesiones coinciden el encarecimiento de las divisas y la menor demanda. E l hecho muy repetido es natural: se pide menos moneda cuando está más cara; pero la reducción de la demanda no provoca la oferta n i detiene- la carestía. P o r poca moneda que se demande sigue subiendo. E s lo contrario de lo que afirma el colega incrédulo ante los impon derables. Ahí tiene La Nación las últimas anotaciones de la Bolsa en lo que va de mes. E l día primero de enero no hubo sesión. E l día 2 se negociaron sólo 3.000 libras a 36,58. E l día 3 sin transacciones oficiales, es decir, sin demanda del mercado, se ne. gociaron entre banqueros a 36,68, con alza de diez céntimos. E l día 4, sin transacciones oficiales; es decir, sin demanda del mercado, se negociaron entre banqueros a 36,70, con alza de dos céntimos. INFORMACIONES NOTICIAS Y POLÍTICAS Declaraciones del general Primo de Rivera Madrid 6, 3 tarde. E n el periódico de los lunes publica el presidente del Consejo las siguientes interesantes declaraciones: Creo haberlo dicho ya en alguna parte que mi programa para 1930 es el de abarcar poco, y apretar mucho; es decir, revisar, retocar, consolidar, ajustar e inspeccionar mi propia obra. A todos me gustaría verles en este plan: ministerios, organismos provinciales y municipales y aun los propios autónomos que tienen enlace con el Estado. Contra la idiosincrasia de aplazamientos y dilaciones que encontramos en todo, ha brotado la nuestra, demasiado vehemente y ejecutiva para el estado de impreparación en que estaba España; hay, pues, que hacer lo que los barcos que quieren llegar a su destino sin grandes gastos n i trepidaciones marchar a velocidad económica. Además, en el último v séptimo año- de la carrera, y habiendo salvado los obstáculos Para las próximas sesiones de la Asamblea M a d r i d 6, 11 noche. P o r la Oficina de Información y Censura ha sido facilitada la siguiente nota oficiosa: E n el largo interregno parlamentario se han reunido varios congresos y comisiones de carácter económico y elevados expuestos- y conclusiones al Gobierno.
 // Cambio Nodo4-Sevilla