Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. MARTES 7 DE ENERO DE 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 31. hóndiga, plaza de San Leandro, al Asik y de aquí por Cardenal Cervantes, Santiago, plaza de Ponce de León, Santa Catalina, plaza de los Terceros, Bustos Tavera, plaza de San Marcos, San Luis, al Hospicio Provincial. Luego el regreso se hizo por San L u i s arco de la Macarena, Resolana, Feria, Cruz Verde, Doctor Letamendi, Europa, Alameda de Hércules, Trajano, plaza del Duque de la Victoria, Campana, O Donnell, plaza del Pacífico, Murillo, San Pablo, Reyes C a tólicos, Pastor y Landcro, Adriano y Plaza de Toros. E l desfile terminó próximamente a las diez de la noche, habiendo resultado verdaderamente grandioso, por las miles de personas que lo presenciaron, que saludaban el paso de los Reyes con aclamaciones. En el A t e n e o E J desfije. O r d e n de la cabalgata. E n el A s i l o E n el H o s p i c i o Brillante desfile de la cabalgata Con el esplendor de todos los años, con el calor que el puebío sevillano sabe prestar a las manifestaciones de su predilección, se ha celebrado este año la fiesta de la E p i fanía. Nuevamente, el venerable Melchor, el lampiño Gaspar y el barbicerrado y negro Baltasar, han paseado su magnificencia por las calles de la ciudad, ante la atónita admiración de chicos y grandes. Y guiados por la estrella que prendió radiante en Oriente, zigzagueando sus lujosas carrozas por el laberinto de calles, estrechadas por el gentío, han penetrado con sus séquitos fastuosos y sus preciosos cargamentos, en las Casas donde el mundo trata de redimir sus yerros con el ejercicio de la Caridad. ¡Sevilla en noche de Reyes! Interminable teoría de árabes y persas, acordonados por hachones de luz, algarabía de cornetas y tambores, y desde su regio asiento, los Magos adoradores repartiendo felices promesas ante el gozo de l a grey infantil. ¡Melchor, Gaspar y Baltasar! Toma forma real, en las imaginaciones de los pequeños la dorada Ilusión. P a r a unos, cabe la madre, sólo es eso. P a r a los otros, tiene un sentido más profundo, que los liga a la humanidad, rompiendo el hielo de las almas, que separa... ¡Epifanía del Señor! Fiesta cristiana, que conmemora la venida de los Magos de Oriente, guiados por la estrella, hasta el pesebre de Belén. Fiesta de Ilusión, que. por un momento acaricia a l a humanidad con sus doradas alas. Y fiesta de Caridad, eminentemente social, de gran sentido humano, que ños alivia del peso que nos une a la tierra y nos eleva con una dulce sensación de ingravidez. gros, en quien reconocimos a D Rafael H a zañas. Son los que abren marcha: los batidores negros, con espingardas. Les siguen la banda de trompetas de Caballería. L a estrella de Oriente, iluminada por un reflector, que E n el A s i l o A las siete y media próximamente llegaron los Reyes a este benéfico establecimiento, donde fueron recibidos por el visitador del A s i l o D Prudencio Arenas, presidente del Ateneo, capellán Sr. Olmo y Comunidad de hijas de la Caridad. A los acordes de la Marcha Real penetraron en el patio los Reyes y séquito, dándoles a adorar al Niño Jesús, el rector de los P P Escolapios, revestido de capa pluvial. Los Reyes ocuparon el trono colocado en la parte central del hermoso patio, que se hallaba exornado con mucho gusto, recibiendo a los pequeños acogidos. Durante la visita de los Magos, la banda del Hospicio tocó varias piezas, comenzando el reparto de juguetes a los niños. Los Reyes abandonaron momentos después el Asilo. Cumplida su misión en el A s i l o reanudó la Cabalgata su marcha hacia el Hospicio Provincial. Muchos de los balcones de las calles Bustos Tavera y San Luis lucían colgaduras y luminarias, quemándose desde ellos buen número de bengalas al paso de la fantástica comitiva. E l R e y negro, repartiendo caramelos. lleva un carrito que va delante. Grupo de nigromantes, y aparece el Rey Melchor, en una carroza, tirada por cuatro caballos. E l Rey Melchor va repartiendo caramelos, siendo muy solicitado en peticiones por los niños. Melchor, que va muy bien caracterizado con sus barbas blancas y su porte venerable, lo representa D Ricardo Zubiría. A Melchor siguen su séquito y varios borriquitos, cargados de juguetes y custodiados por guardias de Seguridad. Luego va una magnífica carroza, repleta de juguetes, tirada por bueyes y exquisitamente adornada con unos globos multicoles en los ángulos. Correo de órdenes y banda de música del regimiento de Granada. E l Rey Gaspar (D Manuel Martínez Mota) en una carroza, tirada por cinco muías. Séquito y acompañamiento idéntico al anterior. Banda de música del regimiento de Soria. Rey Baltasar (Sr. González Sáenz) Séquito de negros, juguetes, banda de trompeta de la Cruz R o j a y Banda Municipal, cerrando la cabalgata. L a cabalgata, por la perfecta caracterización de los personajes, por l a riqueza de los disfraces y la visualidad de las carrozas de juguetes, ha conseguido un éxito rotundo y fué justamente elogiada por la multitud, que se apiñaba en el itinerario a seguir. L a cabalgata desfiló por las calles A d r i a no, Antonia Díaz A r f e puerta del Arenal, García de Vinuesa, Cánovas del Castillo, plaza de San Fernando, Tetuán, Velázquez, O Donnell, Campana, Martín V i l l a L a r a ña, mercado de la Encarnación, Imagen, plaza de Arguelles, Almirante Apodaca, A l- E n el H o s p i c i o E l zaguán, el gran patio principal y los pasos a las galerías y salones de este hermoso edifiicio que alguien llamó Palacio de la Caridad, se hallaban artísticamente adornados con guirnaldas de follaje y flores artificiales y farolillos a la veneciana. E l patio aparecía techado con una gran estrella de follaje y lámparas eléctricas. De sus cuatro ángulos pendían otras tantas farolas monumentales y desde los arranques de los arcos miraban el cuadro los escudos de las Repúblicas americanas. T a n vistosa y artística instalación, hecha E n el A t e n e o Antes de marchar a la plaza de toros, en cuyo redondel espera la orden de salida la cabalgata, hemos visitado la culta casa bajo cuyo patrocinio se celebra todos los años la representación de la Adoración de los Reyes Magos. Según oímos, este año no hay la presentación de otros años, n i la riqueza en cantidad y calidad de juguetes, que los pasados. L a suscripción pública se ha retraído, a ella no acuden quienes debieran. E s triste decirlo, pero es así. N o obstante el Ateneo ha trabajado de firme, con el mismo estímulo de siempre. Vaya, pues, un aplauso a los que no desertan- y saben mantenerse en el puesto de honor. A n t e s del desfile U n a hora antes del desfile, la animación callejera es extraordinaria. Se nota la presencia de mucho elemento forastero. L a circulación de carruajes se hace dificultosa, los establecimientos tomados por asalto y en los balcones de las casas, muchas mujeres. Muchas casas aparecen con colgaduras. E n el teatro de San Fernando y otros sitios del trayecto se han instalado unos palcos. A medida que se acerca la hora, los alrededores de la plaza de toros presentan un aspecto imponente. L a Guardia de Seguridad trata de abrir calle. E l desfile. O r d e n de la cabalgata A las seis en punto, por la puerta del B a ratillo, apareció, el jefe de los batidores ne- -ISio suerte usté e r c a b a l l o q u e soy O s e ¡ito. H a b é s i t e cree q u e aoy C a ñ e r o
 // Cambio Nodo4-Sevilla