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S I E M P R E D E S I N F E C T A D O (Patentado y registrado en 23 p a í s e s Obligados a m á s amplia Organización por su creciente éxito, solicitados ya hasta del J a p ó n ha sido designado D I S T R I B U I D O R E X C L U S I V O para toda E s p a ñ a la Casa H O R T O R Carretas, 31, teniendo en cuenta la m o d e r n í s i m a i n s t a l a c i ó n do este I N S T I T U T O Q U I R Ú R G I C O con el material m á s seleccionado, y se han establecido A G E N C I A S E N T O D A E S P A Ñ A PELIGROSO USAR OTROS T E R M Ó M E T R O S EXIGIR SIEMPRE M A R C A JESS con certificado de g a r a n t í a Son los mejores y los m á s baratos, por su mayor d u r a c i ó n Detalles y referencias: Carretas, 31 (vean escaparate) y principales bazares q u i r ú r g i c o s y farmacias. A G E N C I A C E N T R A L P A S E O R E C O L E T O S 16, M A D R I D T E R M Ó M E T R O CLÍNICO A S É P T I C O J E S! Detiene la caída del ¿b e l l o desde la pnmeTa l o c í ó p Pícalo es tedas partf PERFUMERÍA- MARCOS ¡a CALLICIDA Pémi Apírre jj Corredera Baia, 19. -Madrid E l m á s c ó m o d o y eficaz para 1 a e x t i r p a c i ó n d e callos y durezas en los pies. Frasco con pincel, una peseta. De ventar Farmacias y G a y o s ó Arenal, 2, M a d r i d CALDERAS D E VAPOR tubulares y de hervidores compramos. Pascual. S a l r j ¡vá, 30, alm. int, Barcelona Extracciones sin do 2o r, 3 ptas. empastes, 10; coronas oro 22 quilates, 30; dentaduras compl e t a s, 125. Barradas. Montera, 41 16 Í FERNANDEZ Y GONZÁLEZ EL P A S T E L E R O D E MADRIGAL! Í 6 pero sólo con el cuerpo, porque el alma con vos queda; tratadla bien, como a quien tanto os quiere, y pensad alguna vez en mí, segura de que mi pensamiento estará siempre fijo en vos. -Enviadme el ama con la niña- -dijo doña Ana- Quiero conocer a vuestra hija, quiero ver si se os parece. -Os la enviaré, señora- -dijo Gabriel de Espinosa, cuyo corazón se comprimió. -Adiós, pues, señor; pensad mucho en mi, y ya que no puedo veros tanto como yo deseo, que fray Miguel de los Santos, que, como es nuestro vicario, viene todos los dias y a todas horas al convento y puede veros siempre, me traiga a cada hora nuevas de vos. Después de esto, y de algunos cumplimientos más, Gabriel de Espinosa y fray Miguel de los Santos salieron. Doña Ana de Austria se quedó pensando de una manera ardiente en Gabriel. Sé había enamorado de él con toda la fuerza de sus veintiséis años de abstinencia de amor. Poco después de la salida de Gabriel, doña Ana llamó y se la presentaron las dos hermanas. -María- -dijo doña Ana- ve y di a Cacabelos que vaya a la posada del. alcalde don Rodrigo de Santillana y le diga de orden mía que se me presente al momento. La joven salió. -Tú, Luisa, ven a ponerme los hábitos; con don Rodrigo hay que andar con cuidado; sería capaz de decir al Rey que había visto en mí una dama- y no una monja, y esto no agradaría, -ciertamente, al Rey, mi tío. Y doña Ana y doña Luisa salieron de la cámara por una pequeña puerta. gal con el pretexto de pediros recomendaciones para el Rey, vuestro señor t í o vos veréis a esos señores ponerse pálidos cuando me vean los ojos y caer de rodillas y temblando a mis pies. Pues bien: si me ahorcan, oiréis decir a esos mismos señores, u oiréis que han dicho, que yo era un impostor, un infame, un brujo que había hecho pacto con el diablo, y que me había valido de malas artes para engañarlos; porque ellos, antes que hombres, son portugueses; a Dios mismo nó concederían el poder, os lo repito, de ajusticiar a un Rey de Portugal. Si ahorcado, impostor; no hay remedio. Que lo diga fray Miguel de los Santos, que está tan callado y tan serio, que sabe quién yo soy, como sabe quién es él mismo porque es portugués, y, por lo tanto, a pesar de haber andado en mis asuntos, en viendo que me ahorcan, se creerá engañado por la magia negra, negará) con los diez dedos de las manos cruzados. ¡Oh! Si ahorcan a Vuestra Majestad señor no me dejarán a mí para que lo cuente- -dijo fray Miguel de los Santos. -No importa- -dijo Gabriel de Espinosa- AI mismo pie de la horca y antes de que os echen el dogal al cuello, os acordaréis de que sois portugués y me negaréis. Oh, y qué temores, señor! -dijo doña Ana. -Bueno, buenísimo. es ser prudente- -dijo fray, Miguel de los Santos- pero no es bueno ser tan desconfiado; la tela está urdida de tal manera, que es muy difícil que den con el hilo, y falta poco tiempo para que llegue a feliz término nuestra empresa. Dentro de pocos días llegarán a Madrigal el duque de Coimbra y algunos otros señores portugueses, que sólo vienen a reconoceros, para llevar a Portugal la noticia de que os han visto, os han reconocido y os han besado las manos. No tardará mucho tiempo en que durante tina noche obscura desembarquéis cerca de Lisboa, os presentéis a los nobles portugueses en la casa del duque de Coimbra y, a una señal dada, se lancen a la calle miles de portugueses armados, a cuyo frente entraréis en batalla. S i triunfáis, seréis Rey, y si sois vencido, moriréis combatiendo como combatisteis en c! África, y como allí, caeréis con la Corona en la cabeza, si esto es posible; porgue. al eco solo de vuestro nombre se
 // Cambio Nodo4-Sevilla