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magnificas que, con ocasión de él, 01. r. ió Salvador Rueda a sus lectores- -que más que lectores son devotos- -evoco yo la magia de matices y relumbres que una noche de julio me sorprendió en estos jardines, totalmente invadidos por! a multitud ávida de presenciar el desfile de Nuestra Señora del Carmen. Suele hacer Ella su salida procesional en el verano, y en andas luminosas, escoltada por todas las barcas que hay en el puerto, atraviesa éste, dándole perspectivas fantásticas. N o olvidaré jamás tal espectáculo marítimo. L a Junta de festejos malagueña haría bien procurando repetirlo todos los años, considerándolo acaso como el más i n teresante número del programa de fiestas. MANUEL P R A D O S Y LÓPEZ E N T R E LOS MACIZOS HAY BIBLIOTECAS PUBLICAS Entre los macizos hay bibliotecas públicas donde lectoras y lectores de toda condición hallan oasis de cultura popular, que a veces son oasis de belleza y de olvido en los arenales de vidas humildes. De cuando en cuando, algunos grupos de turistas se detienen para impresionar fotografías. Se dijera que todas las flores cabecean con orgullo y adquieren, entonces, un prestigio internacional. Los extranjeros se llevan aprisionados en sus máquinas trozos de esta naturaleza bella y exuberante, que aquí se ostenta con una gracia altiva, y que presta, sin embargo, al par, grato cobijo a los ensueños modestos de tantas cabecitas locas y a los juegos inocentes de tantos niños felices. Los turistas no podrán sospechar nunca estos buenos oficios maternales de los aristocráticos jardines. Allá, en los países lejanos, las pruebas fotográficas serán grato recuerdo de unos días de buen soi; pero nada más. P a r a los malagueños, los jardines de su Parque significan algo más hermoso que no puede ser recogido por ninguna lente. Estos jardines, a las márgenes de los paseos, parecen ofrecer la huida a los paseantes frivolos que concurren con asiduidad los domingos a lucir la persona después de la misa de doce. 3 E n tales momentos, cuando la revista ciudadana es más heterogénea y copiosa, los jardines son de los niños, que ios i n vaden y los llenan de jubilosos gritos. E l ingenuo optimismo de la chiquillería huye de las charlas amorosas de las hermanas mayores y de los discreteos de las señoras y hasta de los acordes de la Banca M u nicipal. Entre los recuadros de verde jugoso, se alzan unos cuantos monumentos sencillos con un busto y un nombre. Faltan algunos que hay en proyecto y que Málaga debe erigir sin demora: el de Cánovas y el de Salvador Rueda, glorioso poeta de la Raza. E s cierto que para el homenaje al ilustre autor de La Reja se constituyó una comisión, y que muy pronto tal vez, comenzarán las obras para el pedestal. N o debería pasar este invierno sin que el busto del poeta de Benaque se asentara en su trono de piedra. E l sitio elegido para dicho monumento en los jardines del Parque ha sido, además, cantado por el egregio Rueda en i n mortales estrofas. ¿Qué mejor tributo de gratitud a tan encendido amor que el de las rosas, frente al mar latino, en el corazón mismo de esta ciudad llamada por el vate la diosa de los cuatro velos Recordando este símil y las descripciones ¿SERA E L R U M O R D E SUS F U E N T E S? 7, FUENTE MONUMENTAL E N E L PARQUE MALAGUEÑO. (FOTOS QUINTA NA)
 // Cambio Nodo4-Sevilla