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LOS L U G A R E S D E S E V I L L A Q U E INSPIRARON A LOS INSIGNES A L V A R E Z Q U I N T E R O SUS M E J O R E S OBRAS No será una novedad venir ahora con el cuento, que todo el mundo sabe, de que los gloriosos hermanos Alvarez Quintero se inspiraron casi siempre, para producir sus más peregrinas obras, en lugares de Sevilla, así como en sus tipos y costumbres; pero acaso sea interesante dar a conocer, a quienes ya no lo sabían, la realidad de los dichos escenarios y lugares. Y a ello vamos. Mas para no hacer demasiado largo este artículo, circunscribiremos nuestras notas y comentarios a un número reducido de las obras teatrales quinterianas, cuya acción se desarrolla en la encantadora ciudad del Guadalquivir, y que podrán ser Las flores, La reina mora, El patio. El genio alegre, La calumniada Y buñoleras. Todo el mundo sabe que el escenario inspirador de Las ftores fué el j a r d u de Capuchinos. U n jardín luminoso, rebosante de flores, pero de un ambiente dulcemente melancólico. L a iglesia y el patío del convento de los Capuchinos, llenos de silencio y de serenidad, a cuya vera crece el jardín de su nombre, dánle a éste un matiz de religiosidad y de me ancoüa que no amenguan ni la esplendorosa luz del sol que lo llena ni las coplas con que alegran sú trabajo los jardineros. Y para mayor pesadumbre, por las tapias del patio del convento se asoman las obscuras copas de unos cipreses como gigantescos estandartes de Cofradías de penitencia. Por una puertecilla que se abre en una pared blanca con almenas, y que tiene como un penacho de moradas enredaderas, se penetra en el jardín. A la izquierda se levanta la humilde vivienda del jardinero, hombre enjuto, muy flamenco y amable. Pasada la vivienda, que se extiende a lo largo de la tapia, ya todo son senderos, y arriates, y macizos; una gloria hecha flor y perfume. Los autores de Las flores describen así la escena: Huerto sevillano. A la derecha del actor, la puerta de entrada abierta en una tapia rematada por caprichosas almenillas. E n un ángulo recto con ella, la v i vienda de la gente del huerto, que es de un solo piso, y a la cual cubre un tejadillo en declive hacia el centro de la escena. S i guen describiendo la disposición de las v i viendas y terminan con estas brillantes pinceladas sobre el jardín: Por el fondo extiende el huerto su lozana verdura, que cru- Las LAS FLORES ENTRADA Y AL CASERÍO JARDÍN DE aAíPUCHINOS (FOTO D E L AUTOR) EL GENIO DE LA LOS ALEGRE CASA CEPERO PATIO DE
 // Cambio Nodo4-Sevilla