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A B T. M A R T E S IA D E E N E R O D E 193.0. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 11 puede encontrarse dinero en el mercado. un éxito fulminante, y aun cuando, como es E n estas condiciones, lejos de poder consti natural, las reducciones de impuestos directuírse nuevas reservas de capital, se con tos que el Gobierno está dispuesto a conceder no sean tan considerables como las resumen y aniquilan las existentes. L a Federación Nacional de Industrias clamadas, representan, en todo caso, el rellega en su memorándum a una conclusión conocimiento de la rectitud del principio de fundamental: la urgencia inaplazable de re- política financiera, propugnada por la Fededucir los impuestos directos, y el hecho de ración Nacional de Industrias. E n otro punto importante- -la política del que un Gobierno como el actual, donde los socialistas tiene representación numerosa, crédito- -ha hecho el Gobierno suyas, asihaya admitido en el plan de reforma finan- mismo, las soluciones propugnadas por los ciera, presentado al Parlamento, dicha reduc- industriales, opuestos a que las Corporacioción y el consiguiente aumento de los i m- nes públicas contraten libremente empréstipuestos indirectos, demuestra hasta qué pun- tos a corto plazo con Bancos no nacionato la reclamación de los productores esta- les, y se presenten de este modo en el merba justificada por las exigencias profundas cado monetario mundial como competidores de la realidad económica. Desde este pun- de las Empresas industriales alemanas, que, to de vista, los industriales han obtenido para su desenvolvimiento, requieren el concurso del capital extranjero. Después de accidentadas negociaciones con el doctor las dos Corporaciones públicas más importantes de Alemania- -el propio Reich y el Municipio de Berlín- -han reM B E O S NUEVOS nunciado al concurso de ciertos Bancos norteamericanos y aceptado las medidas de economía y de control (el Ayuntamiento ha p o r XaUj i Stiirzo. T r a d u c c i ó n y estudio pre- sido colocado bajo la autoridad de un insl i m i n a r sobre S T U R Z O Y E L F A S C I S M O p o r Mariano Ruiz- Eimes, c a t e d r á t i c o de l a pector de Hacienda) exigidas por el presidente del Banco Nacional, como paso preU n i v e r s i d a d de M u r c i a vio indispensable para solventar las dificul 7 pesetas. tades de Tesorería por medio, de créditos Estudios de Dsrssh Osrpsrafívs acordados por la Banca alemana. Gracias a esta operación de crédito interior, sin necesip o r Eduardo A i m ó s ministro de Trabajo. E s t u d i o s sobre l a o r g a n i z a c i ó n c o r p o r a t i v a dad de tener que aceptar directamente el conen E s p a ñ a seguidos de dos A p é n d i c e s de curso, un poco desdoroso, de la Banca exl e g i s l a c i ó n e x t r a n j e r a sobre c o n c i l i a c i ó n y tranjera, el Estado y el Municipio de la caa r b i t r a j e y l e g i s l a c i ó n y m o v i m i e n t o s i n d i- pital habrán podido evitar la suspensión c a l de los p r i n c i p a l e s p a í s e s -aun cuando fuera sólo temporal- -de pagos 10 pesetas. a fin de año. Pero el susto ha sido formidable de todos modos, y la pregunta de los industriales- ¿ascensión o decadencia? Academia: Preciados, 1. L i b r e r í a Precia- netamente formulada. E r a urgente que el dos, 6. Apartado 12.250. Madrid. Gobierno se decidiera por fin a contestarla, como acaba de hacerlo, con los medios adecuados. ALFREDO MANES ios hombres tuvi ron motivos de desconfiar los unos de los oíros como los de esos benditos tiempos que corremos, que lo son de cerrojos, ele contratos ante testigos, de fiel contraste, de tasa, de inspectores y cajas registradoras. L o peor es que el mal no tiene remedio. E l hombre no se moraliza. Malo nació, diga lo que quiera Juan Jacobo, y malo muere. Será inútil cuanto se intente por mejorarlo. Diríase que pesa sobre él una maldición bíblica. Por sí o por no, que cada cual lleve una mano en el bolsillo y en la otra un mauser. ADOLFO MARSILLACH Barcelona, enero, 1 9 3 0 0 M ABC E N ALEMANIA ¿Ascensión o decadencia? Con este título, quizá algo declamatorio, acaba de publicar la Federación Nacional de Industrias de Alemania una interesante Memoria sobre el actual estado económico- financiero del país y las reformas que- -a juicio de los industriales organizados- -se imponen como indispensables. E l tema que la Memoria de los industriales trata es de palpitante actualidad. Su publicación no podía, por lo tanto, llegar más oportunamente. Nadie podrá, en el caso presente, lanzar contra los representantes de la producción industrial la acusación de que tratan de ensombrecer, con exceso de pesimismo, el cuadro de la situación general, al objeto de poder imponer más fácilmente medidas y soluciones favorables a sus intereses particulares. Casi al mismo tiempo que la F e deración Nacional de Industrias solicitaba con su memorándum Ja atención de la opinión pública, el propio canciller Müller exponía desde la tribuna del Reichstag, con descarnados detalles, la gravedad de la c r i sis financiera, y anunciaba la urgente necesidad en que se encontraba el Tesoro de negociar, aunque fuera en condiciones onerosas, un nuevo empréstito a corto plazo, pues de lo contrario n o sería posible pagar los sueldos de fin de año a los funcionarios públicos. Pocos días antes el doctor director del Banco Nacional, se había considerado, por su parte, en el deber de dar un grito de alarma, cuya resonancia fué tan viva en el extranjero como en el interior de Alemania. L a concordancia de tantos y tan importantes síntomas basta para probar objetivamente la existencia de un profundo malestar. AliS SAI ISIDRO Francisco Alvarcz. Constantina. ARTRÍTICOS: NO M A S DROGAS VUESTRA CURA RADICAL Berlín, enero, 1930. ABC EN NUEVA YORK Llenando Jos presidios Mitchell, secretario de Justicia y fiscal del Gobierno ante el Tribunal Supremo, acaba de brindarnos un sensacional informe acerca de las condiciones de los presidios federales, en varios de los cuales, cómo el cable divulgó ya de mundo a mundo, origináronse funestos movimientos revolucionarios, derramándose mucha sangre, que a ú n habrá de costar más, puesto que ahora se habrán de imponer penas de muerte a los que hicieron verterla... Se calcula que ascienden a unos 1 0 0 0 0 los reclusos en las aludidas prisiones nacionales, y he aquí la estadística oficial en relación con ese n ú m e r o Dos mil setecientos treinta y uno fueron condenados por traficar con drogas heroicas; 1 8 2 7 por violar públicamente la ley de P r o no íe atormentarán y a m á shibición alcohólica; 1 3 3 7 P robos de automóviles, y 241, por infringir ¡a ley de Mann, que condena severamente a todo, individuo que de un Estado a otro Heve a alguna mujer con fines inmorales... (Para los que pecan en él mismo Estado en qus ambos rel e quitará l a b r o n q u i t i s siden 110 hay penalidad. Es decir, que el 6 1 por l o o de los recluídos en los presidios federales lo fueron por alguna de esas cuatro clases de delito. C o mentario a esto? Basta con un. recuerdo hisCAUSAS Y R E M E D I O S D E T A tórico. Etí la Convención Constitucional, presidida por Jorge Washington, el gran centralizador de la autoridad. Alejandro H a m i l L E A H O Y MISMO JOA E S T A B Í I i l Z A C I O N D E I. A P E S E T A ton abogaba por que al Gobierno federal se 1) 2 hiciera lo m á s fuerte posible. Y a esto PCR EMILIO V E L L A N D O i Q u é remedios proponen los representantes de la industria para suprimir este malestar? E n primer lugar piden medidas eficaces para estimular la constitución y acumulación de capitales en general, y. muy especialmente, de aquellas reservas de capital susceptibles, por su carácter, de ser l á pidamente aplicadas a fines productivas. E n segundo término- -y en estrecha relación con la primera demanda- exigen que el Estado reduzca al mínimo sus intervenciones en el proceso de producción. E l Estado ha de mantenerse en actitud de juez imparcia! frente a los diversos factores que en la producción interviene y en ningún caso ha de- presentarse en el mercado como competidor. L a legislación social no ha de desarrollarse indefinidamente ni alcanzar el límite en que deja de ser un factor de paz industrial para convertirse en una prima a la imprevisión y a la negligencia. L a s Empresas han de poder asegurar una rentabilidad adecuada al capital empleado en ellas y arrojar, además, un superávit para- la acqmulación de nuevas reservas. Actualmente son en Alemania rarísimas las Empresas industriales cuya rentabilidad llega a alcanzar el nivel medio del tipo de interés a que Los golpes de tos or FIMO! (anticatarra! por excelencia) DEL CAMBIO BAJA 1