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A B C. MIÉRCOLES- 15 D E E N E R O D E 1930. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 17. LA ESTANCIA EN DE DON BARCELONA ALFONSO L a llegada. E n las Escuelas Pías. D i c e el jefe del G o b i e r n o E l R e y en San Andrés. E l R e y visita la Exposición. la delegación francesa. L a llegada Barcelona 14, 3 tarde. E n el expreso ha llegado S M el Rey, acompañado del presidente del Consejo y del duque de. M i randa. E n el apeadero de Gracia esperaban al Monarca el infante D Fernando, capitán general, Sr. B a r r e r a gobernador civil, señor Miláns del Bosch; alcalde de Barcelona, presidentes de la Diputación y de la Audiencia, rector de la Universidad, gobernador militar, comandante de M a r i n a y otras auipridades; casi todos los concejales del Ayuntamiento de Barcelona, gran número de diputados provinciales, director de la Exposición, marqués de Foronda; generales y jefes del Ejército y comisiones de los. Cuerpos de la guarnición, comisiones y, representaciones de organismos y en. tidades, catedráticos de la Universidad y profesores, de otros centros de enseñanza y muchos aristócratas y personas distinguidas de la sociedad barcelonesa, que llenaban el andén. P o r expreso deseo del Soberano no se le tributaron a l a llegada honores militares. A l entrar el tren en el apeadero se oyeron aplausos y vivas calurosos, y el Rey, que vestía uniforme de almirante, de diario, descendió del vagón, seguido del presidente del Consejo, y saludó brevemente a las autoridades y algunas personas de las que le esperaban. Seguidamente, el Monarca y su comitiva salieron a l a calle. de Aragón, en donde esperaban los automóviles de la Casa Real. También allí se había congregado numeroso público y la calle, así como toda la ciudad, estaba engalanada, luciendo los balcones colgaduras y banderas. E l público, al aparecer el Soberano, volvió a aplaudir, oyéndose muchos vivas. E l Rey ocupó un coche con el duque de Miranda, trasladándose por la calle de Claris y Avenida de Alfonso X I I I al Palacio de Pedralbes. L e seguían en otros coches el general Primo de Rivera, acompañado del capitán general, de Cataluña, gobernador civil y demás autoridades. L a comitiva regia llegó al Palacio de Pedralbes a las diez y media. A l l í rindió honores una compañía de los Mozos de E s cuadra, a los que está, confiada l a guardia interior del Palacio, con la banda de música de aquélla, que dirige el maestro L a m bert. También estaba! a Banda Municipal, que con la del Cuerpo de Mozos. de Escuadra, interpretó l a Marcha Real. E i Rey l a escuchó hasta el final, de pie, en el vestíbulo del Palacio. Luego revistó a los Mozos de Escuadra, que desfilaron marcialmente formados por la plazoleta de ios jardines en que está el Instituto de Doña I s a b e l I I S. M el Rey penetró en Palacio, seguido de las autoridades y del general Primo: de Rivera, con el cual conversó unos minutos. Luego el marqués de Estella conferenció telefónicamente con Madrid e informó al Rey de algunas noticias recibidas en la conferencia. Á las once en punto, el jefe del Gobierno y las autoridades abandonaron e l P a l a cio, retirándose el Monarca a sus habitaciones particulares. Banquete ofrecido p o r E n las Escuelas Pías de Sarria Barcelona 14, 3 tarde. A las doce, acompañado del duque de Miranda, marchó el Rey a las Escuelas Pías de Sarria, para asistir a la entrega y bendición de la bandera regalada por él a los alumnos de d i cho instituto religioso. Allí fué recibido el Soberano por todos los padres escolapios, alumnos y ex alumnos del citado Colegio, y muchas familias de éstos, así como las autoridades. A su llegada fué aclamado con entusiasmo Única en precios, surtido y calidades i E L mCA SAS M E D I A S Plaza San Ildefonso, 1 j 2. Teléf. 50339. i Resultado úsl eonessrso litera- rio de cuentos infantiles que Sa Editorial Altero abrió en fesfia E N L A VILLA Y CORTE D E MADRID, a nueve de enero de mil novecientos treinta. Ante mí, E D U A R D O L Ó P E Z P A L O P abogado, notario del Ilustre Colegio de esta capital, con vecindad y residencia demarcada en la misma, y al efecto. que se expresara, comparece: D O N M I G U E L A L E E R O mayor de edad, casado, editor de esta vecindad, domiciliado en la calle de Santa Engracia, número cuarenta y nueve, provisto de cédula personal de octava clase, tarifa tercera, número trescientos cuatro mil novecientos veinticuatro, dada el siete de agosto del año anterior; Tiene, a mi juicio, capacidad legal bástante para el acto objeto de este documento, y me requiere para que haga constar, por medio de la presente acta, los extremos siguientes: P R I M E R O Que es dueño de la editorial de su nombre, establecida en la Avenida de la Reina Victoria, número ocho, de esta corte, y en tal concepto abrió un concurso literario, al cual convocaba a todas las personas que se considerasen literatas, hubieren o no publicado trabajos de c a r á c t e r cómico y exclusivamente infantil, a cuyo, efecto creó seis premios para premiar los H C Í S mejores trabajos, importantes diez m i l pesetas, correspondiendo cinco mil pesetas al primer premio y mil pesetas a cada uno de los. cinco restantes, y estableció las bases y condiciones para tomar parte, en el concurso, las cuales se publicaron en varios periódicos (fe esta corte, durante el mes de mayo, del año, último, en las. que se consignaba que el plazo de admisión de originales finalizaba el treinta de agosto de mil novecientos veintinueve. S E G U N D O Que posteriormente, y en virtud de petición de varios concursantes, se. prorrogó el plazo de admisión de originales hasta el día treinta de noviembre de dicho año, fecha e 5 que quedarla definitivamente cerrado, haciéndose así constar en la Prensa de Madrid del día treinta de agosto de dicho año. T E R C E R O Que durante el plazo Ajado para: admisión de documentos so han recibido en E D I T O R I A L A L B E R O diversos trabajos correspondientes a otros tantos autores, cuyas cartas de autenticidad me en 28 de mayo 182i. por los que le esperaban, mientras l a charanga del batallón de Cazadores de Barcelona interpretaba la Marcha Real. E l Monarca pasó inmediatamente al salón de actos, que había sido bellamente adornado por el notable artista D Salvador Alarma, y en el testero de la escuela se había colocado un gran tapiz, pintado por el mismo artista, con el escudo de España y el de las Es- r cuelas Pías, entrelazados. Su Majestad ocupó el sitial que le estaba reservado, y abierto el acto, el rector del Colegio, padre Alonso Roger, pronunció un discurso, saludando al Soberano en nombre de las. Escuelas Pías, institución netamente española, que trabaja por infundir a los que han de ser los ciudadanos de mañana el espíritu de ciudadanía, de amor a l a Patria, de adhesión a su Soberano y de reverencia a Dios Añadió que las Escuelas Pias de Sarria se vanaglorian del título de Real Colegio que ostenta, y terminó agradeciendo al Rey su presencia en la casa y en el acto. Después, el general Primo de Rivera pronunció un breve y elocuente discurso, manifestando su admiración hacia los institutos de enseñanza particular que tanto contribuyen- -dijo- -a suplir las deficiencias y l i riitaciones innegables de l a enseñanza oficial, a l a vez que forman el espíritu de los hombres del futuro, en el amor a Dios, a la Patria y al Rey. Por. último, en. representación de los colegiales, el niño Ricardo Boixeda leyó unas cuartillas, expresando la gratitud al Soberano por el regalo de la bandera y por el honor otorgado al Colegio al venir a presidir la bendición y entrega de la enseña. E l provincial de los Escolapios, P. Juan. Vives, bendijo la bandera, que fué entregada a los escolares. Luego el Rey recorrió las diversas dependencias del magnífico edificio, mostrándose complacidísimo de la v i sita. Tanto durante la visita al edificio como al marchar, fué objeto de entusiastas manifestaciones de simpatía y respeto. 1 D i c e el jefe del G o b i e r n o Barcelona 14, 6 tarde. E l presidente del Consejo recibió, antes de marchar a las E s cuelas Pías, en Capitanía General, a los periodistas, con los que conversó. brevemente. Deben ustedes hacer constar, manifestó, que S. M el Rey ha venido a Barcelona no para clausurar la Exposición, puesto que ésta continúa, aunque con otra modalidad, sino para despedir a los expositores extranjeros que nos han dispensado el honor de concurrir al Certamen. Y a es sabido que la Exposición no se cerrará un sólo día, aunque es posible que el Comité ejecutivo no acuerde permitir la entrada del público en el recinto por los pocos días necesarios a fin de evitar las molestias derivadas de las operaciones de desmontar algunos stands extranjeros y la retirada de las mercancías. Estos días los aprovechará además el Comité para la reorganización de los servicios de la Exposición. H e pedido al alcalde y al director de la Exposición los discursos que han de leer en el acto de mañana, a fin de estar informado para contestarles en el tono conveniente. De todos modos, los discursos serán todos breves, así como l a ceremonia, sin que por ello haya de perder la necesaria solemnidad. E l infante D Fernando almuerza hoy en Palacio con el Rey, que ha querido que le aguardara aquí para darle cuenta de las fiestas celebradas en Roma, con motivo de la boda del príncipe heredero, a la que asistió el infante representando a la Familia Real española. Hoy- -terminó diciendo el presidente- -no, recibiré visitas. Acompañaré al Rey en su visita a la Maquinista Terrestre y M a r i- ¿Continúa en la página siguiente.
 // Cambio Nodo4-Sevilla