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ABC. JUEVES 16 DE ENERO D E 1930. E D I C I Ó N- D E A N D A C I A PAJ 5. u Y esta obra, a la que hoy corresponde el acto de la proclamación de los premios otorgados por su Jurado Internacional de recompensas, no puede ni debe desaparecer. Barcelona ha visto coronada de gloria su obra de Montjuich y sabe los esfuerzos de todo género que ha realizado para conseguirlo. Por esto quiere que el producto de su trabajo no tenga una duración efímera, sino que los resultados de una labor colectiva y de una aportación económica, que directa o indirectamente alcanza a todos los ciudadanos, quede incorporada para siempre a la vida de la ciudad, anhelo en todas las formas expresado y por lo que el Gobierno de Vuestra Majestad ha decretado que la E x posición Internacional que hoy se clausura sea nuevamente abierta con el carácter de Nacional. Y en este instante en que la obra de Montjuich pierde su carácter transitorio para incorporarse a la permanente estructura de la obra, yo me complazco en ponerla en manos del Ayuntamiento, a cuya participación y esfuerzos se debe, en primer término, todo el conjunto de la Exposición, haciendo fervientes votos para que el sol del éxito logrado hoy no se ponga jamás en su recinto. Discurso del conde de Figols Barcelona 15, 3 tarde. Seguidamente se concedió la palabra al conde de t igols, quien leyó un discurso explicando que con la distribución de premios a los expositores de la Exposición Internacional de Barcelona termina su labor el Jurado de premios, que recibió el honroso encargo del Gobierno y de la Dirección de la Exposición de juzgar el mérito, valor e importancia de todo lo que el arte, la industria, el comercio, te agricultura de todas partes nos han traído aquí para mostrar a los ojos de los, visitantes de la Exposición lo más notable que existe actualmente en el mundo. Dice que el Rey puede estar orgulloso de tener reunidos en su reino en las dos Exposiciones de Sevilla y Barcelona todo lo que hay de más valor en el mundo, pues estas Exposiciones no han sido jamás superadas por nación alguna. E l Jurado de premios, a los expositores de Barcelona está compuesto de 865 personas de 18 nacionalidades diferentes, incluso seis señoras, cuyo concurso ha sido valiosísimo. E l Jurado, dividido por clases y grupos, ha examinado todo lo expuesto y ha otorgado 2.155 grandes premios, 784 diplomas de honor, 1.325 medallas de oro, 681 medallas de plata, 165 medallas de bronce, siendo el número de expositores el de 5.810; además se han concedido 2.155 diplomas de colaboración y 400 de cooperación a personas que han asistido directamente a entidades o corporaciones. men con los máximos esplendores que le presta España entera y el entusiasta concurso de la ciudad, bien claramente manifestados por todos y cada uno de los barceloneses, que sienten la obra de la Exposición como algo suyo. propio. Bien es así, señor, y las visitas repetidas con que Vuestra Majestad nos honra, y en tantas ocasiones Su Majestad la Reina y su Real familia, los agradece y estima Barcelona, porque aprecia que quiere Vuestra Majestad aprobar, sancionar y dar aliento a esta unanimidad, que es nuestra fuerza y que siempre existe; pero. por fortuna para todos, Señor, otra vez digo que a esta unanimidad de Barcelona, cordial y espontáneamente, se ha unido España entera, que por igual siente y quiere este Certamen como muestra espléndida de la bondad, de la energía yí de la valía de nuestra raza, que en Sevilla, también viene dando valiosísima expresión del resurgimiento glorioso de la Patria. Vuestra Majestad se ha dignado sancionarla por su reciente y regia disposición, y Barcelona le agradece profundamente el que su Gobierno, en nombre de España, todo lo aporte a nuestra empresa, y así, moral y materialmente, nos sentimos cada día más fuertes y. unidos para continuar por- durante seis meses esta. obra de paz. A l cesar, muy a pesar nuestro, pero por su propia voluntad y por regia disposición, quienes desde primero de noviembre de 1928 y durante el período de explotación que hoy termina, han dirigido el Certamen, merecen, Señor, que se les exprese la gratitud de la ciudad, y así, yo, en su nombre y con 1 a venia, de Vuestra Majestad, debo consignarlo aquí, en primer lugar y expresivamente al director, señor marqués de Foronda, y luego a los que han, puesto al servicio de la ciudad de Barcelona su abnegación, inteligencia y entusiasmo. Da después las gracias a todos Jos funcionarios técnicos y obreros, y añade: La augusta presencia de Vuestra Majestad en este acto, con el que comienza la Exposición Nacional, es firme garantía de la continuidad del mayor éxito, y la presencia de su Gobierno, tan dignamente representado por este hombre abnegado y tan querido, que se llama el señor marqués de Estella, asegura asimismo el que, como hasta ahora, no ha de faltarnos su entusiasta apoyo. I f compuesta, necesitaba. hacer un esjué zp, para í que, de t i o l a X v e i j a j a v S z atrajera, la a t e c i d ó f e e í ¿a t j h a trueque de que su; resíui (r, én t refén de actividades que; caratteriSanJla ¿vidfmo derna clespertaraíriecelosle 5 í 8 uietüdes, que irán desapareciendo a medida; qué ¡las armas de nuestra razón y ¡de riüestr b, derecho, manejadas con templanza y cordialidad, se impongan a los intereses creados y, fomentados a favor del letargo nacional, qtie sólo acusaba vida, que más: parecía eo jí ¡er, tor, en las luchas intestinas. Si. el? logro de este propósito ha costado unos -cientos de millones, que los más giraron de mano en mano, dentro de te economía nacional, y se aplicaron a retribuir adecuadamente a la gran masa de artífices que en la luminosa y variada obra de las Exposiciones han encontrado ocasión de práctica y perfección para sus oficios y aptitudes, bien gastados nos parecen, y, además, con ellos el nombre y el prestigio de España, que merece todo esfuerzo y sacrificio, se ha enaltecido en el continente en que radicamos con tradición de gloria insuperadaj y en el continente donde nuestros génitos ansian saber siempre algo bueno y grande del pueblo que Íes diera vida. Es, sin duda, deseo de Vuestra Majestad que yo me apresuro a interpretar y cumplir, el de dar las gracias a los países y jefes de Estado y Gobierno que a este Certamen han acudido, y encomendar a los que dignamente han ostentado la representación de ellos, el saludo que Vuestra Majestad, en nombre de España, les envía, con los más sinceros votos, por la paz y por la prosperidad de todos. v f 1 Palabras del jefe del Gobierno Barcelona 15, 3 tarde. Ante grandes aplausos, se adelantó el presidente del Consejo, quien leyó las siguientes cuartillas: Señor: E l motivo de este nuevo acto de presencia de Vuestra Majestad en el ámbito de la gran Exposición de Barcelona, no es de comienzo ni de final; no de inauguración ni de clausura, sino de cortés y cordial despedida a los que, cumplidos sus ofrecimientos y sus compromisos, dieron hasta hoy relieve extraordinario a este gran Certamen, de tanto contenido, que, según frase feliz de extranjero ilustre, hubiera podido ser base de media docena de ellos, todos brillantísimos E n efecto, Señor, ni aun repitiendo ía visita, se llega a la realización del deseo de. verlo todo y admirar cuanto es merecedor de elio. Tal es la grandeza de concepción y de ejecución de este Certamen, multiplicado por la realización conjunta el no menos importante. de Sevilla, que no han faltado espíritus críticos de restringida v i sión y criterio, que hayan censurado con acritud el simultáneo desarrollo de la doble empresa. Yo creo, Señor, que se equivocan. España, casi olvidada, por un cuarto de siglo de letargo y abstención en la vida mundial, difamada por los que no ahondando en la nobleza y robustez de su entraña inextinguible la juzgaban moribunda y aun des- Entrega de los premios A continuación el Rey entregó personalmente los diplomas a los presidentes de las delegaciones de todas las secciones que han concurrido al Certamen, llamándoles por orden alfabético. A l entregar el diploma a cada delegado, S. M el Rey les felicitó, estrechándoles la mano. Discurso del alcalde de Barcelona Barcelona 15, 3 tarde. Terminado el reparto de los premios, el alcalde de Barcelona d i o lectura aL siguiente discurso: Señor: Cuando Barcelona va recogiendo casi en la plenitud el fruto de su obra, el estricto cumplimiento de convenios internacionales determina que hayamos de segregar de este Certamen Internacional la parte oficial extranjera, que con tanta cordialidad como desinterés han aportado los diversos países. Aparte esta segregación, tan penosa para nosotros, continúa el Certa- Pocas palabras más, señor. Los dispendios obligados de la Exposición han pesado en su mayor cuantía sobre el Ayuntamiento de Barcelona, que, pletórico de pujanza, no ha limitado sus actividades a la obra constitutiva del Certamen, sino que ha extendido sus esfuerzos a toda la ciudad, que hoy ya, yernas mañana, al ultimarse la transformación, será motivo de admiración para propios y extraños. E l Gobierno ha entendido que ese esfuerzo municipal y el de gran parte del vecindario significa especial aportación del ideal común de todos los españoles y no ha sido remiso en otorgarlo, interpretando el sentir de cuantos, después de visitar la Exposición, han sido cantores de su grandeza, patriotismo e hidalguía. Pero ni eso era bastante. E l iniciado esfuerzo de las clases productoras y más pudientes es preciso continuarlo, y nadie dudará que no encontrarán los hombres de esta generación más noble y productivo empleo a su dinero que invertirlo en liquidar y consolidar la gran empresa que a ellos corresponde realizar, dejando de herencia a los que nos sigan- -que serán nuestros hijos- -una ciudad revalorizada, atrayente, pacífica y civil, con una hacienda municipal equilibrada en recursos y necesidades. Y o espero, yo estoy cierto, de que todo se logrará y que el buen barcelonés de mañana, tendrá para los buenos barcdociesee de hay el fervor y la adtmractán que merecen por su conducta enaltecedora de la ciudad y de la Patria, que con su manto nos cobija y proteje a todos, desde Vuestra Majestad a l más modesto ciudadano, a la mujer y a l niño, al poderoso y al desvalido, y dándonos un solo y palpitante corazón ante los grandes y leales de la Humanidad. Momento solemne. Habla el Rey E l Rey se puso entonces en pie, entre grandes aplausos y vivas, y cuando se hizo el silencio, con voz clara y potente, dijo: Queda clausurada la Exposición Internacional de 1929 e inaugurada la Exposición de, Barcelona de 1930. Nuevamente resonaron grandes aplausos y vivas, y D. Alfonso, después de estrechar
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