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A B C. V I E R N E S 17 D E ENERO D E 1930. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 10 natal. L a técnica del antiguo oficial de l a Corte de Francisco José no ha evolucionado; responde a los primeros tiempos del cinema europeo. N o ha cambiado como Murnau, o Stenberg, o Fejos, que han incorporado a su dominio del oficio las orientaciones del moderno cinema americano. De aquí la exigua cifra de sus producciones: Esposas frivolas, La viuda alegre y Avaricia, entre las más conocidas de nuestro público, y, ahora, La marcha nupcial, en cuya realización se han invertido dos años y una bonita suma de dólares (no hay que olvidar que Stroheim es el director más exigente y descontentadizo. Repite constantemente la impresión de escenas, y no aprovecha más que una tercera parte de los metros de celuloide impresionado. Esta escrupulosidad hace que sea uno de los directores más caros para la E m presa productora) L a premiosidad en l a filmación de sus argumentos se traduce luego en su desarrollo, en la lentitud de escenas interminables, en la delectación por íos pequeños detalles, en el tiempo perdido en l a justificación de a l gunos simbolismos. Y luego su obsesión por los desvanecidos, los flous, fatigosa sucesión de imágenes apenas adivinadas. Con todos estos reparos, La marcha nupcial contiene valores suficientes para no pasar inadvertida entre el montón de cintas vulgares. L a procesión es un momento bellamente conseguido con toda fastuosidad de la Corte vienesa de principios de 1914. L a actuación más eficaz de Stroheim es en el movimiento de las figuras y en sus ajustadas interpretaciones. Cada uno responde fielmente a un temperamento definido: L a dulce F a y W r a y la soñadora Zasu Pitts, el repulsivo Mathew Betz, el amoral F a w cett. E l director, equivocadamente, se ha reservado el papel de galán. E s muy difícil acostumbrarse a l a idea de que el alocado y disoluto teniente de la Guardia pueda estar fielmente representado por el cuarentón V o n Stroheim. ESTRENOS EN M A D RlD Follies J 929 Las revistas constituyen siempre un agradable pasatiempo. E l desfile de girls jóvenes, alegres, bonitas sobre todo, encontrará siempre el aplauso de los innumerables devotos del género, que tiene la ventaja, sobre toda otra modalidad teatral, de la facilidad para una inteligente dosificación de sus elementos. A s i se combina agradablemente la vistosidad de un bailable con la gracia de un diálogo; descanso entre dos números que, por su semejanza, producirían cansancio en los espectadores. E n la cinta estrenada en el Cine del Callao se sigue escrupulosamente el patrón de las revistas. Las muchachas son bellísimas y sus números modelo áz precisión y buen gusto. A h o r a bien; nuestro absoluto desconocimiento del inglés nos impide saborear el innegable ingenio derrochado en los parlamentos. (Apresurémonos a declarar lealmente que no tenemos ninguna objeción que oponer a los productores norteamericanos, ni a los empresarios que nos presentan las cintas en su idioma de origen. Toda la culpa es exclusivamente nuestra, por no haber aprendido a su debido tiempo las diferentes lenguas en que sucesivamente nos serán proyectadas las producciones futuras: alemán, francés, italiano... y español; español hablado por actores nacidos en los países hispanoamericanos, de los que ya se anuncian varias películas en vías de realización. Aparte este pequeño inconveniente, Follies 7920 es una cinta discreta, por su cuidada dirección, y magnífica por su reparto: Sharon Lynn, Sue Carol, D i x i e Lee y Lola Lañe, por este orden, aseguran con su sola presencia en escena el éxito de la película más insignificante. D e ellos, D a v i d Rollins, excelente bailarín y simpático comediante. lacio de la Música, es el más alemán de los directores que actúan en Cinelandia. N o i m porta que lleve cerca de veinte años en N o r teamérica ni que su vocación por el arte mudo sea posterior al abandono de su país Continúa con gran éxito la preparación para estas oposiciones, funcionando en la actualidad los turnos siguientes: De nueve a once y media, a cargo de los Sres. Camps, Prados y Benedicto. -De tres a cinco y media, Sres. ítuiz Masan, Codes y Benedicto. -De cinco a siete y media, Sres. Prados, Camps y Benedicto. -De seis y media a nueve, dos turnos: uno, señores Jiménez Proy, Prados y Ruiz Magán; otro, Sres. Martínez Macarro, Gutiérrez Ferri y Cabanas. -De nueve y media a doce, señores Benedicto, Ajamil y Cabanas. Próximamente nuevos turnos. Honorarios mensuales: 30 ptas. y media mensualidad hasta ñn de enero. Contestaciones Reus 12 ptas. Pronto, nueva edición, a 6 ptas. para los compradores de las actuales. AUXILIARES DE HACIENDA Academia Editorial Reus Clases: Preciados, 1. Libros: Preciados, 6. Apartado 12.250. Madrid. N O SUBSTITUTO Solución a l p r o b l e m a religioso político de E s p a ñ a de a c u e r d o c o n R o m a la Monarquía, las Derechas, las I z quierdas y la D i c t a d u r a L a Razón. E v i d e n c i a q u e r i n d e es u n a P o r P e dro P i d a l Precio, una peseta. Librería F e P u e r t a del S o l 15, M a d r i d Fútbol, amor y toros E n la Zarzuela nos ha sido servido el priBAÑOS DE BUSOT (ALICANTE) mer film sonoro español, que merecería, sin Estación de Invierno, clima ideal, templaesta circunstancia, el más parco de los codo y seco. mentarios. Discreta la actuación de Fiorian Inmejorables aguas para el reuma. Rey, su director, y discreta la labor de sus Temporada oficial: 15 noviembre al 15 de intérpretes- -Blanquita Rodríguez, Ricardo abril. Núñez, Rufart, etc- E l argumento discurre por los derroteros previstos, sin fatiga, d i GRAN HOTEL MIRAMAR gámoslo, del espectador; sin grandes gloEsmerado servicio, calefacción y agua corias, y sin otras penas que alguna escena de rriente. panderetera españolada. E l sol, que hubiera Se alquilan casas y villas amuebladas. Para informes, debido jugar el primer papel de la farsa- -l a acción se desarrolla en Sevilla, y en Telegráfica: A d m i n i s t r a d o r Busot. primavera- no la preside, y es ello, en menPostal: Apartado 76, Alicante. gua de la luminosidad del film, el principal reproche que ha de hacérsele. Pero su calidad de sonoro, y la feliz realización de este designio, le salvan de más concienzudos análisis. Sincronizados alguContra nos trozos, subrayados sencillamente los más el f r í o con buenos discos que el maestro Remacha ha sabido elegir con tino, el acomnañay toda enfermedad miento musical de Fútbol, Amor y Toros que acarrea, como catamerece plácemes sinceros. E l fumó fono de rros, bronquitis, retííjio, Ricardo Lírgoiti. al hacer posible, con facilidad, el cambio de un ritmo, de un aire, doíores d e costado, ríde un tiempo por otro; al permitir una s i ñones, etc. use un multaneidad- ¿superposición, nos atreveríaEMPLASTO mos a decir? -de sonidos; al facilitar también los problemas de medida y de acoplaporoso americano dcíieliro miento, ha hecho el milagro de la consecurojo del ción, en la actual tendencia sonora del c i nematógrafo, de un grado a que el arte Dr. WINTER mudo español no supo llegar hasta ahora. Pídalo sin d e m o r a exi- Cuando ellas quieren E s el vodevil llevado a la pantalla; pero un vodevil de carácter especialmente adaptable al cinematógrafo, y que difícilmente hallaría en el- escenario teatral ambiente propicio. E s obra de público, muy agradable, y cumple su misión de entretener y de arrancar frecuentemente la carcajada, que no es poco. Se observa en todas las producciones europeas, como aquélla de que nos ocupamos, la preocupación de copiar el modo de hacer del cine norteamericano, que le lleva enorme ventaja en todo lo material, en cuanto es fabricación, pero que para ciertos gustos artísticos es inferior a la vieja escuela del lejano Oriente. Cuando ellas quieren es una producción ecléctica. Tiene concesiones a la ingenuidad bobalicona del problema amoroso de las producciones yanquis, y deja asomar la malicia de las complicaciones sentimentales de por acá. Aparece en l a pantalla una rancia familia aristocrática, que es un cuadro de cachet puramente europeo, fruto extraño al paladar yanqui. Aquí, decir una duquesita es decirlo todo. E n las metrópolis de allende el Atlántico, este es un, fruto que, como el vino, cambia de bouqaet con el clima. Y así, muchas otras observaciones pudieran hacerse. Pero ellas son de tal índole, que el paladar europeo las agradece y estima en todo su valor, sobre todo cuando se traducen plásticamente en bellezas artísticas. U n pequeño- vodevil francés puede ser encantador en la pantalla, como lo es Criando ellas quieren, aunque se nos presente vestido de un snobismo al que nos hemos entregado los públicos demasiado incautamente. ¿E s incomparablemente mejor la oroduc- S La marcha nupcial E r i c h Von Stroheim, autor, director y primer actor de la película estrenada en el P a- giendo l a m a r c a en l a cubierta.
 // Cambio Nodo4-Sevilla