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MADRID- SEVILLA 22 D E E N E R O D E i93o. DIARIO ILUSTRADO. AÑO VIGÉ g g SIMOSEXTO N. 8.447 i. D E J U N I O DE 1905 P O R D. T O R C U A T O LUCA DE TENA NUMERO 10 C t S FUNDADO EL SUELTO, DIMISIÓN D E L SEÑOR CALVO SOTELO E l conde de los A n d e s en H a cienda y el señor Castedo en Economía La estabilidad, la unidad y la disciplina del Poder es uno de los méritos que se atribuye la Dictadura. El general Primo de Rivera ha procurado con el- mayor empeño mantener la característica del régimen y evitar a toda costa las mudanzas y crisis de su Gobierno. Las gestiones ministeriales más discutidas y combatidas- -en los límites modestos que las circunstancias permiten a la fiscalización y a la crítica- -no han originado ninguna crisis. Basta recordar como ejemplo más elocuente la adversidad y resistencia con que ha luchado largamente el ministro de Instrucción Pública y que aún en otro régimen hubiera parecido extraordinario. El general Primo de Rivera ha pensado siempre, que por no ser infalible ningún gobernante con llevar, y también confesar y rectificar los errores, es menor quebranto que cambiar de ministros. No tiene- que esforzarse mucho para convencernos de que ka sido bien a su pesar, y ha lamentado con profunda contrariedad la retirada del señor Calvo Sótelo, como antes la del Sr, Yanguas. De las dos crisis parciales que ha tenido el Gobierno de la Dictadura, la primera quedó explicada claramente. De la última se dice que ha obedecido al cansancio del Sr. Calvo Sótelo. No sería justo deducir de la versión oficial ningún reproche para el ex ministro de Hacienda. Hombre de espíritu vigoroso, da recia voluntad y de una extraordinaria capacidad de trabajo, puede haber sentido el peso de la responsabilidad común y haberse causado, no por debilidad, sino precisamente por entereza de los choques y obstáculos que la realidad y las circunstancias suelen oponer al criterio y al afán de un ministro. No diremos que la dimisión del Sr. Calvo Sotelo signifique una discrepancia, mientras no lo diga la versión oficial. Sobre el cansancio hacemos la salvedad indicada. Pero su obra es, en conjunto, de lo más brillante del Gobierno. Es la nivelación presupuestaria, tanto más de apreciar cuanto más se discuta la economía general del Estado y la política de gastos. Es el perfeccionamiento de las normas fiscales y el auge extraordinario de las recaudaciones. Es la conversión y consolidación de la D. euda y la supresión de las emisiones. Las declaraciones del Sr. Calvo Sotelo, insertas en otro lugar, aportan una interesante referencia a la cuestión de los cambios. La situación económica y financiera de España no justifica la depreciación de la peseta era la cuantía que ha conseguido la especulación. A B C ha razonado y reiterado la misma tesis. INFORMACIONES Y N O T I C I A S POLÍTICAS Despacho con el R e y Esta mañana despachó con Su Majestad el Rey el presidente del Consejo, marqués de Estella. Interesantes manifestaciones del jefe del G o b i e r n o E l presidente da cuenta de l a modificación ministerial. Dimisión del S r C a l v o S o t e l o E l c o n d e de los A n d e s ministro de H a c i e n d a y el S r C a s t e d o m i n i s t r o de E c o n o m í a Agregó que las interpelaciones están todavía en curso; que de ellas se facilitará la oportuna lista, tan pronto sean aceptadas por los ministros. D i j o también el Sr. Yanguas que esta mañana había regresado de Barcelona, donde, como es sabido, había ocurrido el fallecimiento de su pariente el marqués de Casablanca, porque tenía que presidir esta tarde la reunión de la Sección Primera, con el fin de ultimar todo lo referente a la nueva ley de Orden Público, que, según creía, así sucedería en la reunión de hoy. Esta noche, a las nueve, saldrá el señor Yanguas para Granada, a donde se traslada el cadáver del señor marqués de C a sablanca, con el fin de asistir al entierro. Otras audiencias M a d r i d 21, 11 noche. E l presidente del Consejo recibió también, antes de marchar a su domicilio, para almorzar, al ministro de Instrucción Pública y al equipo militar que ha de concurrir al próximo concurso hípico. M a d r i d 21, 1 tarde. A l salir de Palacio el general Primo de Rivera, a las doce de esta mañana, manifestó a los periodistas lo siguiente: E s t a noche, a las ocho, jura como m i nistro de Hacienda el conde de los Andes, y como ministro de la Economía Nacional, el Sr. Castedo. E l Sr. Calvo Sotelo hace más de un mes y medio que me presentó la dimisión de su cargo, con gran delicadeza. Y o estoy convencido de que su salida no está justificada, porque su gestión ha sido estimabilísim a pero él, con extrema sensibilidad, ha insistido en poner su cartera a disposición del Rey y mía. Y o he apoyado esta pretensión S. M ha accedido a la combinación que encabezan estas declaraciones. Y o espero que la Historia, en un plazo breve, apreciará en lo que vale al Sr. Calvo Sotelo, y creo que el conde de los Andes desempeñará muy bien el cargo, por la gran preparación financiera moderna que tiene en cuestiones de Hacienda. H e huido de hombres nuevos, porque para los pocos meses que quedan de Dictadura era mucho mejor seguir las normas trazadas por el Gobierno, y se necesitaba el nombramiento de una persona que estuviera enterada de nuestra marcha y de nuestra doctrina y siguiera la obra del Gobierno en la labor presupuestaria. E l acceso del Sr. Castedo al Gobierno no constituye ninguna novedad, porque está muy al tanto de los problemas de la Economía Nacional, y se trata de un funcionario muy capacitado y diligente. U n periodista le preguntó la fecha del próximo Consejo, a lo que contestó el presidente: Mañana, a la hora de siempre. Conferencia del, nuevo ministro y del ministro dimisionario de H a cienda Madrid 22, 1 madrugada. A las cuatro de la tarde visitó, el conde de los Andes al ministro saliente de Hacienda, Sr. Caivo Sotelo. Más de una hora estuvieron anoche reunidos, y en la conferencia el Sr. Calvo Sotelo expresó al conde de los Andes las líneas generales de los asuntos que están en trámite en el departamento. Hablaron de alto personal y el Sr. Calvo Sotelo dio cuenta a su sucesor de las condiciones de los directores generales, a, quienes ya el conde. de los Andes conoce porque ha colaborado con ellos en la Sección de A s u n tos Económicos y Administrativos de la Asamblea. M a d r i d 22, 1 madrugada. Como estaba anunciado, a las ocho de la noche tuvo lugar el acto de jurar los nuevos ministros de Hacienda, conde los Andes, y de Economía Nacional, D Sebastián Castedo. E l primero en acudir fué el conde de los Andes, que llegó al Alcázar a. las ocho menos veinte, vistiendo de uniforme. L o s periodistas le dieron la enhorabuena y después de agradecerlo, les dijo lo s i guiente Mañana, a las once, daré posesión en el ministerio de la Economía al Sr. Castedo, y a las doce, me la dará a mi en Hacienda, el Sr. Calvo Sotelo, con quien he hablado esta tarde. Cinco minutos después que el conde de los Andes llegaron en el mismo automóvil el presidente del Consejo, marqués de Estella, de uniforme, y el nuevo ministro de E c o nomía Nacional, D Sebastián Castedo, que vestía de frac. A l ver a los periodistas el marqués de E s tella adelantóse hacia ellos sonriendo, y les dijo: -Q u é de tiempo sin estos estados, de crisis y juramentos por la noche, con su aire romántico... -P a r a nosotros lo es- -interrumpió un periodista. -P a r a ustedes lo son estas matizacioues hura de los nuevos ministros E l presidente conferencia con el señor Yanguas M a d r i d 21. 11 noche. De vuelta de Palacio, el presidente del Consejo recibió en el palacio de Buenavista al presidente de la Asamblea, con quien conferenció detenidamente. A la salida, el Sr. Yanguas manifestó a los periodistas que el período plenario próximo comenzará el día 29 del actual, habiéndose retrasado la fecha desde el 27, que era la señalada, por la circunstancia de que entre las interpelaciones anunciadas hay algunas de Economía, y, por lo tanto, conviene que el nuevo titular del Departamento pueda documentarse para contestarlas. T o d a la correspondencia al A B C de Sevilla, debe dirigirse al A p a r íado de C o r r e o s número 49