Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LOS LABRADORES, ORGANIZADOS EN ESCUADRAS, C O N SUS BANDAS Y SUS BANDERAS IMAGEN D E NUESTRA SEÑORA D E SONSOLES, E N AVILA chas su abundante o mermado rendimiento. Acertaron en 1865 los hermanos Bécquer, en sus viajes de estudios costumbristas, a tropezar en Avila con una de estas grandes manifestaciones populares de la piedad española. Romería de la Virgen de Lourdes llamóla el exquisito Gustavo Adolfo, equivocando la advocación. L a que se venera en una ermita que preside el valle, abierto en más de 40 kilómetros, como un inmenso anfiteatro ante los muros de Avila, se titula de Sonsoles. No hace al caso la etimología que puede referirse a la aparición de la imagen en el sitio donde hiciera estación la comitiva que trasladase el cuerpo de San Zol (San Sol para los andaluces, noy San Zoilo) desde Córdoba a Carrión. O la que atribuye a la expresión de un pastor, al que se apareciese la Virgen con el Niño en sus brazos, brillando ambos como dos soles, que hoy ostenta la- imagen por blasón. Lo que es evidente que la efigie data de remotos tiempos y que la fe de los abulenses halló en ella, durante todos, consuelos a sus tribulaciones y quebrantos, lenitivo a sus adversas vicisitudes. Fué el aliento de su corazón, como en Aragón la del Pilar, en Sevilla la Macarena, en Barcelona la de Montserrat, en Asturias 1 a, de Covadonga, -y como tantas advocaciones españolas que llevan en sí el espíritu de una comarca, de una región, de una nacionalidad, de una raza. La Virgen de Sonsoles resume el alma de Avila. Mejor diría de sus gentes campesinas que la han erigido en Patrona, en protectora del azar de sus cosechas desde antiguos tiempos. Cúpole al obispo D. A l fonso de Fonseca, el que unió su nombre del Arzobispo ai Colegio Mayor deja Universidad de Salamanca y a jtiieñ hizo por entero cargo del gobierno de Avila, en 147 Isabel la Católica, entregar la imagen a la ciudad y estatuir su Patronato. Formaron en éste muchos nobles, y los bienes de algunos sirvieron para construir la ermita, la que estoy por asegurar se levantaría hacia principios del siglo xvt, según algunos acuerdos municipales que he visto, tratando de buscar el sitio e indicando próximamente el que hoy ocupa. Los acuerdos municipales de los siglos x v i al x x son abundantísimos, hablando de la milagrosa imagen. En toda calamidad pública se pedía el beneplácito del M u nicipio para trasladar la imagen en rogativa desde su ermita a la ciudad. Y el M u- nicipio en corporación, bajo mazas, con el obispo, con el Cabildo de la Catedral, la