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A B C M A R T E S 28 D E E N E R O D E 1930. E D I C I Ó N DJS A N D A L U C Í A PAG, f TEMAS MADRILEÑOS Cuestión de personas Umversalmente se hace justicia al madrileño. E l hijo de Madrid es amable, atento, contemporizador, amigo de complacer a todos y de no causar vejaciones n i molestias. Se desvive con el forastero, íe acompañ a a todas partes, se multiplica, y, con sacrificio muchas veces de su bolsillo y de sus ocupaciones, no perdona medio para que la estancia del visitante resulte grata y pueda conservar de ella un halagüeño recuerdo. E n San Sebastián, en Sevilla, en ValenS i el visitante es extranjero, los afanes y cia, en Barcelona, en Zaragoza y en B i l las atenciones del madrileño se redoblan, bao- -por no enumerar m á s ciudades- ya porque entonces M a d r i d es símbolo de E s paña y hay que mostrar y lucir cuanto en la corte sea digno de ser admirado. CIGARRILLOS A veces suele tener mal pago tanta soliORIENTALES citud y tanto desvelo; pero el madrileño no REFRESCANTES se cuida de ello, dispuesto a reincidir tan pronto como nuevos visitantes requieran la prestación de sus buenos oficios, pues es ta! su enamoramiento por su pueblo, que se considera orgulloso por haber nacido en él, Francisco Alvarcz. Coiistantina. aunque en ocasiones lo calle, por no molestar por no despertar suspicacias ni recelos, e esto precisamente previene el defecto capital de que Madrid adolece. Ese defecto consiste en un apocamiento, Vuestra medicina natural, la maravillosa que, unas veces por apatía, otras por falta de confianza en las dotes personales y algu- AGUA D E CORCONTE. Unas botellas de ensayo os convencerán. nas por modestia, se extiende a todo y sirve de cortapisa para cuanto supone adelanto y progreso. L o s apocados no van a parte alguna, y, sin necesidad de que los audaces les estorben el paso, ellos mismos se encargan de cerrarse los caminos y de mantenerse medrosicos y quedos. T a l vez por el contagio de ese apocamiento a los munícipes, l a labor colectiva, en Alcázar de San Juan. Se admiten propocon muy pocas excepciones, ha pecado en siciones para la venta total o parcial en todas las épocas de enervada, de poco vigo- P. o Castellana, 29. Madrid, de dos a cuatro. rosa, de tibia, de falta de resoluciones enér gicas y de escasez de altura. Modelo de instituciones y orguPensar que se han de realizar providencialmente las funciones de desenvolvimiento, llo de la provincia expansión y mejora que se refieren a la ciuE l dolor humano sólo puede ser atenuaSi la sangre arteriosa por defecto del dad por la fuerza misma de los hechos y con apartamiento de las iniciativas individuales, recambio se altera, ésta empobrece de: oxí- do por un exceso de caridad. Y aun así es geno. Entonces va recargándose de material aquél tan vivo en ocasiones, que todos los es desconocer la realidad y exponerse a treremedios: de, la Ciencia y todo el buen demendos fracasos, como si una maquinaria de desecho, cuando no se destruye n i eli- seo de las almas no bastan a paliar el homina, perdiendo la sangre poco a poco su pudiera funcionar sin motor. pureza y las cualidades necesarias para el rror de las tragedias de la carne. Esa, realidad se ha venido desconociendo sostenimiento de la vida en estado florecienTodos, sin embargo, deberíamos girar v i constantemente, con olvido, completo de lo te. Subintra en este caso el estado a r t r í t i- sita periódicamente a algún centro benéfico que civis significa, ya. que para el individuo co, el estado tóxico, que toma diferentes cómo el hospital Civil de Málaga, por aprensu sede, su creación, la obra en que por su facetas en enfermedades tantas, cuyo coro- der, lo que vale la salud propia y a cuánto lario son, entre las m á s vulgares, el reuma, arte y su ingenio domeña y regula las fuer- la gota, mal de piedra, apoplejía, etc. nos. obliga la desgracia ajena. E n el primer zas naturales, es la ciudad; es en ella, a la ¿Que los desechos o residuos de la nutri- casó, el ejemplo- -beneficiándonos directa vez, centro y órbita, núcleo y difusión, y ción no se descargan por las vías naturales? mente- -redundaría en beneficio de la sociela puede llevar, por su grandiosidad, a ser Y a se anidarán, ora en las articulaciones, dad a que pertenecemos; en el segunde, sinremedo, aunque lejano, de las supremas ma- ora en las arterias, endureciéndolas, y el tiéndonos llamados al cumplimiento, de un nifestaciones que la Naturaleza, en su au- problema de la libre circulación del elemen- deber colectivo, obtendríamos un íntimo y to vital- -la sangre- -vendrá obstaculado pro- sabroso deleite personal: el de haber. coopegusta e imponente majestad, le ofrece. el estado uricémico Porque esos, que son los puentes arries- vocando enfermedades. Harto y las consi- rado a la obra comün por amor. guientes se compren- gados, y las monumentales Catedrales, y los de la necesidad de librar las arterias de esP o r primera vez traspaso los umbrales atrevidos rascacielos, y los trenes, y los bu- tos tóxicos, que llamamos ácido úrico. A tal ques rápidos, y las maravillas de la elec- fin la clínica moderna adopta con resultados del hospital malagueño, y apenas empiezo tricidad, y los enormes telescopios, y los sorprendentes el infalible disolvente úrico a recorrer los tránsitos interminables del edificio, acompañado del diputado visitador. aviones, y los submarinos, son producto de Uromil. Los que van sujetos a l artritismo, ya sea D Antonio Gómez de l a Barcena, m e refuerzas humanas que se llaman inteligencia, estudio, organización, perseverancia y hereditario o bien por excesos en l a alimen- procho- -como malagueño- -no haber hecho método, las cuales, aunque poderosas y ge- tación, un tratamiento mensual de pocos antes esta visita, no haber tenido verdadero días les que niales, nunca se podrán comparar con la envejece librará de este veneno traidorUro- empeñó en ello. E s imperdonable; lo cony mata prematuramente. E l grandiosidad aterradora de las cataratas, con mil es agradable, y produce verdaderas des- fieso y ló deploro. la inmensa serenidad del cielo estrellado, cargas úricas por la orina. Véase la siguiente i Reina una paz religiosa en. el vasto recon la grandeza del mar, con la ingente opinión medical: Entre los múltiples pre- cinto. L a imagen del Sagrado Corazón de mole de las montañas, con la placidez de ña rados para combatir el artritismo, el Uro- Jesús que señorea el. patio; la, gracia de los los lagos o con los variados paisajes que el mil es el que me nroporciona resultados intercolumnios, l a sencillez de la capilla, arte m á s perfecto no a c e r t a r á j a m á s a inter- más. positivos. L o considero, por lo tanto, cuya noble fachada se divisa- desde la puerpretar con absoluta fidelidad; lo cual quie- como muy superior a todos sus similares. ta principal luciendo como; único airón y remate una simple espadaña que corona D R F R A N C I S C O SO. TO, re decir que del mismo modo que no puProfesor auxiliar de la Facultad de una cruz pequeñita, los viejos abanicos cis dieron los gigantes escalar el Olimpo, no las- esbeltas palmeras gue renuevan sus r u Medicina, de Barcelona. puede el hombre erigir otro Himalaya ni fabricar una tempestad, piero puede, en cambio, construir vm Nueva Y o r k o alterar el curso de un río. Todo es cuestión de mimbres y de tiempo, con la suficiente dosis de inteligencia. Y aquí del punto inicial. E l madrileño, orgulloso de su Madrid, y para que Madrid en la avalancha actual no se le vaya de las manos, ha de ser no tan contemporizador y ha de mostrarse enérgico y despierto para encauzar el engrandecimiento y la expansión de su pueblo por las vías de una gran ciudad. MERZ ¿MIS SAN ISIDRO L DIABÉTICOS HOTEL MAJESTSO. -ÍEVILLI Habitación con baño y pensión completa, desde pesetas 25. BODEGA S E VENDE Los trastornos artríticos. ¿Cómo se combaten? es otro cantar. Cuando ha hecho falta- -y esto suele hacer falta siempre- sus propios hijos, los que han sentido los anhelo, de la ciudad, no los extraños n i los vanido sos, ni tampoco los meros representante y defensores de gremios, clases y profesio nes, han ido a regir los destinos del M u n i cipio, con miras muy ambiciosas para b colectividad y nada conciliadoras con los intereses particulares. Así ha resultado en Barcelona esa pujanza asombrosa de urbanismo, y así resulta también que San Sebastián sea una de las ciudades más lindas de Europa, y que Sevilla, respetando el amoroso misterio de sus calles de ensueño, haya podido abrir anchas y rectas arterias, y que Zaragoza haya acometido en su periferia grandes- reformas, y Bilbao su magnífica Gran Vía, y que Valencia haya, en breve período, revolucionado el casco urbano, abriendo y ensanchando calles y renovado su pavimentación y su red de alcantarillado. M a d r i d necesita también de madrileños- -pero madrileños -animosos y acometedores, que en el Municipio no vayan a sestear, y que con entusiasmo, aunados en una dirección y en una finalidad, realicen la concepción del gran Madrid, que se impone. Y como a veces- -no es la primera que expongo esta idea- -con ser muy digno cíe aplauso y de consideración, que el hombre que dirija sea el ordenado administrador, o el financiero, sino el arquitecto genial, que con audacias sólo refrenadas por el sentido de la realidad, sepa tirar líneas, ensanchar vías, derribar estorbos y hacerse obedecer, vayase pensando en si h a b r á llegado tal momento, en beneficio de la capital de España. A. RAMÍREZ T O M E E N E L H O S P I T A L CIVIL DE MALAGA 1 1
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