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MADRID- SEVILLA DIARIO DO. N. ILUSTRAVIGÉ 29 D E E N E R O D E i93o. SUELTO, NUMERO J O CTS. AÑO 8.453) S 1 MOSEXTO F U N D A D O E L i. D E JUNIO D E igos P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A CRISIS T O T A L E L G E N E R A L D O N D Á M A S O B E R E N GUER, ENCARGADO D E FORMAR GOBIERNO Consejo de ministros. El planteamiento de la crisis. Una breve conversación con el general Berenguer. Entrevista de los presidentes entrante y saliente. El conde de Xauen en Palacio. Nuevas manifestaciones de Berenguer. Se hará cargo de la Presidencia y cartera de Ejército. El duque de Alba, ministro de Instrucción y el barón de Viver, de Gobernación. Juicios de personalidades acerca de la crisis. Supremacía del Poder Civil Nos parece de imperiosa oportunidad, y nos urge reiterar un voto formulado más de una vez en estas páginas, y señaladamente al comentar la nota oficiosa en que se anunció la retirada del Directorio militar. Sólo el País dispone de los destinos nacionales. Sólo la Corona, orientada en la voluntad del País, puede poner y quitar Gobiernos. La restauración nne hoy se inicia, requiere que acabe para siempre toda intervención del Ejército en la política. Sabemos que así piensa el Ejército: que como colectividad no debe ni quiere intervenir, ni aun opinar en la política, ni ofender la dignidad civil, ni comprometer la pas pública, ni hacerse incompatible con la Nación. El Rey aceptó u, oche la dimisión del Gobierno, y en el acto encargó de formar otro al general Berenguer. Esta solución, prólogo de la normalidad constitucional, no es imprevista para nadie. El nombre de Berenguer ha sido el que con más insistencia se descontaba para la sucesión de la Dictadura, aunque, como es natural, no se habían previsto fecha ni ocasión. Recalcando el antecedente, queremos hacer notar que la solución de la crisis es lo que debía ser: Una determinación absolutamente libérrima de la Corona, en la que no han influido presiones ni sugerencias. La exploración o consulta de que se habló estos días llevaba otro rumbo y ni siquiera está, tramitada; no ha podido alcanzar a la crisis. for- representantes en el Cor ité de l a E x p o s i ción de Barcelona; uno por el de Fomento del Trabajo Nacional y los dos restantes por las Cámaras de la Propiedad Urbana Deber de justicia y Rústica. Fuera pueril desconocer el ambiente proSu Majestad ha admitido l a dimisión del ducido por Ja nota del general Primo de Ricargo de director general de Bellas Artes vera en demanda de un voto del Ejército, y al conde de las Infantas. N o sé cómo este comprendemos que no es en estos momendecreto no se puso antes a l a firma, porque tos popular el reconocimiento de méritos la admisión de la dimisión era un hecho hapara el gobernante que deja el Poder. ce tiempo. Pero por ello precisamente, porque no E l ministro de Hacienda ha traído m u puede sonar ahora más que a homenaje de chos expedientes. justicia, A B C no quiere demorar estas líA las seis de esta tarde celebraremos Conneas reconociendo y proclamando que en sejo, y como a las nueve y cuarto tengo que el balance de su gestión, tan erizada de peestar vestido para asistir a un acto, susligros en las primeras etapas sobre todo, y penderé l a reunión a las ocho y cuarto. Sefrente a sus actos y orientaciones desaforrán dos horas de trabajo y si los ministros tunados, hay un haber de servicios y de tienen algo de trámite que continúen reuniaciertos, que un sentimiento de imparcialidos y yo, a esa hora, saldré para i r a vesdad y de rectitud impide olvidar. tirme. A B C un día y otro mantuvo abiertaA l i r a tomar el automóvil felicito al comente su criterio opuesto a la continuación misario jefe del servicio especial de la Real de la Dictadura y favorable a restablecer Casa, Sr. Diéguez, por su ascenso. plenamente la normalidad constitucional. Ello nos da autoridad ahora que ya no se Importante Consejo de ministros puede temer ni esperar nada del marqués de Estetta, para recordar que España le A las seis de l a tarde ha comenzado el debe la enérgica y oportuna intervención, Consejo de ministros, que estaba anunciado que salvó a España de mi peligro de anarpara las siete y media. quía; la restauración del orden público, con Los consejeros penetraron rápidamente en garantías para el trabajo; la vindicación la Presidencia, sin entablar diálogos con los prestigiosa de las Armas españolas en la informadores. gloriosa operación de Alhucemas, personalE l presidente se detuvo unos momentos con mente dirigida por él; la pas en Marruecos, los periodistas, v les dijo lo siguiente: y un evidente y fuerte dinamismo, que ha H e adelantado la hora del Consejo, porsido vigor inicial para la posibilidad de que necesito acabar de ocho a ocho y cuartc nuevos cauces y que ha culminado últimade la noche. A esa hora iré a vestirme, pormente en la grandiosidad de nuestras dos que tengo que hacer algunas cosas. L o s miExposiciones. No reconocerlo así- sería en nistros continuarán cuando yo salga. estos momentos muy cómodo de nuestra Y sin decir una palabra más, entró en e! parte; pero significaría una cobardía de la ascensor. que no somos capaces. Ello no borra uno sólo de nuestros artículos recientes ni de El planteamiento de la crisis nuestra significación socialmente conservadora pero partidaria de una directa inM a d r i d 29, 2 madrugada. Como se satervención del país en sus destinos. be, ayer mañana despacharon con Su Majestad el Rey el presidente del Consejo de los Sres. Despacho con el Rey. Manifesta- ministros yAndes. Martínez A n i d o y conde de los ciones del presidente E n este despacho, el marqués de Estelk presentó a S. M el Rey su dimisión, que Esta mañana despacharon con S. M el fué aceptada por el Soberano. Rey el presidente del Consejo y los minisSegún nuestras impresiones, el genera tros de la Gobernación y de Hacienda. P r i m o de Rivera, que desde hace tiempo ye Al salir (le Palacio el Sr. Martínez A n i d o nía muy quebrantado de salud, se lo hizc se adelantó al grupo que formaban el prepresente de este modo al Soberano, añadiensidente y los periodistas, y dirigiéndose al do que, además, consideraba que se habu comisario Sr. Diégucz le d i j o equivocado al lanzar a l a publicidad la nots- -Q u e sea enhorabuena, porque S u M a del pasado domingo. jestad acaba de firmar su ascenso. S. M el Rey quedó conforme con el pre E l presidente, mientras tanto, manifestó sitíente del Consejo en admitirle l a dimisión, lo siguiente: y acordando que el marqués de Estella h Y o de firma no be traído nada más que la concesión de un título del Reino que, naplanteara ante el Consejo de ministros, turalmente, corresponde al ministerio de después sería recibido de nuevo por el Sá Justicia y Culto, y la designación de tres berano, a las ocho y media de l a noche. con esperanza y le deseamos tuna en su cometido. la mayor Ante la nueva situación Con la retirada del general Primo de Rivera termina virtualmente la Dictadura. Los que han sentido el eclipse de la legalidad y de la libertad, si lo han sentido tanto como dicen, han de poner iodo su empeño en facilitar la- empresa restauradora, y en asegurarla cuando se logre. Ya saben cómo se pierde y con- qué lentitud se reconquista. Ahora vamos a ver si ha servido para- todos, y en todas las esferas, la dura lección de estos años. Serenidad, patriotismo y concordancia son los deberes del momento. La concordia supone la transigencia de las parcialidades en favor de los principios comunes. Poner lo fundamental, el derecho y el interés de todo, por encima de las ideas y de las aspiraciones de clase o partido. Y someterse con resolución a la prueba de que el régimen constitucional y liberal no es un peligro, no es el desorden, para reconciliarlo con la opinión desencantada y descreída y para evitarle una nueva crisis, que sería catastrófica. El nuevo Gobierno tendrá, como iodos, el concurso de nuestra crítica sincera y desapasionada para el aplauso de sus aciertos y fe denmeia de sus errores. Lo saludamos
 // Cambio Nodo4-Sevilla